Von der Leyen desvela un plan industrial europeo para dejar de depender del exterior

Bruselas quiere apoyar la industria en Europa para estrechar la dependencia de terceros como China o EE.UU. en la carrera de la transición verde.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado este martes en Davos un plan de varios puntos que contempla un "fondo europeo de soberanía", un "club" de países para el suministro de materias primas críticas y tierras raras y subvenciones e incentivos para evitar deslocalizaciones. Todo para "poner fin al monopolio existente" en ciertas industrias y materias -sobre todo con la sagacidad en China- y defenderse de "políticas agresivas para atraer la capacidad industrial europea". "Los europeos debemos hacer más para fomentar nuestra propia industria de tecnología limpia", ha incidido.

El anuncio llega en plena batalla con EE.UU. por las subvenciones y protección a su industria, que se ve como una superioridad competitiva y proteccionista desde Bruselas. Von der Leyen pidió cambios ahí igualmente. "Nuestro objetivo ha de ser evitar perturbaciones en el comercio y la inversión transatlántica", con programas de incentivos "que sean justos y se refuercen mutuamente", normas comunes y economías de escalera a los dos lados. "La competencia y el comercio electrónico son las piedras angulares de la apresuramiento de la tecnología limpia y la neutralidad climática".







Club de países colaboradores


Apunta a las materias primas críticas y tierras raras

El plan industrial sondeo contrarrestar tareas pendientes. Por ejemplo, con una regulación sobre materias primas críticas y tierras raras, para respaldar el suministro y estrechar la dependencia de China, de la que se llega a someterse en un 98% en función del material. En este frente se propone cooperar en el suministro, producción y suministro "para poner fin al monopolio existente". La propuesta es editar un club de suministros críticos trabajando con socios afines, "desde Estados Unidos a Ucrania", para vigorizar las cadenas de suministro a espaldas de China.

Otra pata es mejorar los modelos de desgravación fiscal para evitar los riesgos de deslocalización, cargando contra las "políticas agresivas para atraer la capacidad industrial europea" a China y otros puntos. En este sentido, propone un fondo europeo de soberanía para innovación y proyectos industriales estratégicos, aún sin cuantificar.

El tercer pilar es desarrollar el talento y el cuarto un comercio ajustado y campechano que beneficie a todos, sin barreras en la competencia. Esto choca con los incentivos, como las ayudas y subvenciones, que se dan a las empresas en la acoplamiento a la heredad verde en EE.UU., se ha divisado en sus palabras. Yendo al detalle, ha pedido que los coches eléctricos fabricados en la UE se beneficien de programas lanzados por Estados Unidos. "Nuestro objetivo ha de ser evitar perturbaciones en el comercio y la inversión transatlántica", con programas de incentivos "sean justos y se refuercen mutuamente", con normas comunes y economías de escalera a los dos lados. "La competencia y el comercio electrónico son las piedras angulares de la apresuramiento de la tecnología limpia y la neutralidad climática".







Más riesgos


Las amenazas no desaparecen

Europa vive entre desafíos. Se cumple un año de la eliminación en ucrania. Un año en el que se ha libertino de la dependencia energética de Rusia. Pero las amenazas no han desaparecido, desde la inflación, una posible eliminación comercial, "el regreso de la geopolítica de confrontación", el cambio climático... La presidenta puso el foco especialmente en la transición verde, que supone planes valorados en miles de millones de euros y el objetivo de neutralidad climática en 30 primaveras.

Von der Leyen ha intervenido contiguo a la primera dama ucraniana, Olena Zelenska, a quien ha transmitido que se apoyará a Ucrania "todo el tiempo que sea necesario".

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