Por qué limpiar te ayuda a combatir el estrés

Marie Kondo, la director espiritual del orden por excelencia, ha saltado a la palestra de la hogaño recientemente al afirmar que es impracticable tener la casa ordenada con tres hijos. Estas afirmaciones han sorprendido a los fans de la japonesa y adeptos a la ordenamiento del hogar. A su vez, otras personas a quienes la honestidad se les resiste han contrario consuelo en las palabras de la autora.

Pero lo cierto es que la tarea de aniquilar y ordenar la casa va mucho más allá de una mera obligación por cuestiones de higiene. Tanto si necesitas motivación para acometer esta tarea que asiduamente te disgusta, como si quieres una excusa extra para defender el hecho de que disfrutas poniéndote manos a la obra, has de conocer que es una excelente aparejo para combatir el estrés.

Esto no pilla de sorpresa a quienes asumen la honestidad de su casa como un entretenimiento más y admiran con satisfacción el resultado de una casa digna de portada de revista. Si el estrés y la ansiedad te acechan, coge la escoba y un plumero para decirles adiós.







Ordenar y aniquilar, aliados contra el estrés y la ansiedad

Los sentimientos de estrés y ansiedad están estrechamente relacionados con una sensación de equivocación de control sobre a algún aspecto de nuestra vida. En contraposición, el hecho de ordenar un espacio o aniquilar la casa nos proporciona sensación de control, de estabilidad y seguridad.

Poco tan sencillo como hacer la colada, advenir el polvo u organizar un armario difícil redunda en bienestar por sentirnos responsables y admitir que tenemos el control de nuestro hogar, que al fin y al parte es nuestro templo. El simple hecho de hacer la cama cada mañana o aclarar los platos posteriormente de yantar son pequeños gestos que nos reportan estabilidad y satisfacción por cumplir con tareas que percibimos como obligatorias o necesarias.

A ello hay que añadir que el caos atrae más caos. Un espacio difícil o la equivocación de higiene en casa nos estorban y suponen una carga mental, una distracción que nos impide desconectar y un incordio cuando, por ejemplo, intentas encontrar poco sin éxito por tropiezo del desorden. Ese descontrol nos pone más nerviosos, por lo que ponerle remedio nos transmite tranquilidad. Un espacio visualmente colocado, proporcionadamente organizado y libre, emana paz a simple panorama y hace que la estancia sea más agradable para relajarnos en ella.

Finalmente, proporcionadamente es sabido que el mindfulness es una aparejo excelente para guerrear contra el estrés. La honestidad es una actividad perfecta para poner en maña este método basado en la conciencia plena en el momento presente y la tarea que realizamos en cada instante, sin dejar que nuestros pensamientos intrusivos tomen el poder.

En conclusión, aprovecha las tareas del hogar como una oportunidad de desconectar y reconectar. Pon música o un podcast, organiza tus objetivos y centra tu foco en cada paso de la rutina. Durante el proceso te irás relajando y el resultado final se traducirá en calma mental.

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