El 6 de octubre del 2019 abandonó cabizbajo y apesadumbrado el Camp Nou, expulsado de guisa rigurosa a los 15 minutos de su première con el primer equipo del Barça. Acullá de ser un refleja de su futuro en el equipo, Ronald Araújo olvidó pronto ese estreno fatídico frente a el Sevilla para convertirse paso a paso, sin hacer ruido pero con mucho trabajo, en uno de los líderes azulgranas y probablemente en el defensa más solvente del equipo.
El uruguayo no es un ludópata que la afecto ya conocía de antemano. No era una de esas promesas que la parroquia barcelonista recibe con ciertas expectativas. Araújo llegó sin avisar. Por su envergadura muchos creyeron que podía ser pausado, pero el central demostró ser todo lo contrario pese a sus 188 cm de consideración y sus 79 kilos.
Prácticamente insuperable en el uno contra uno, un pared en el cuerpo a cuerpo y un avión por detención como ha demostrado con varios goles de habitante, Araújo ha pulido a marchas forzadas otros aspectos para adaptarse al particular recreo del Barça, muy diferente al que aprendió en el fútbol uruguayo, donde empezó a despuntar cuando militaba en el modesto Rentistas, primer equipo profesional en el que jugó tras salir de su Rivera nativo, en la frontera con Brasil.
"Venía de otro fútbol, el que se juega en Uruguay (...) El Barcelona tiene una filosofía muy diferente a todos los equipos españoles. Cuando llegué, en el recreo de posición me iba muy rápido. Cuando iba a controlar la pelota se me iba y me marchaba frustrado para casa. 'No puedo brincar acá' (decía). Pero con trabajo y entrega en el día a día fui aprendiendo y sé que puedo brincar. Es una congratulación estar en este club", explicó recientemente sobre su desarrollo, poco que todavía confirmó su técnico, Xavi Hernández: "Es el ludópata que más ha crecido, sobre todo con el balón".
Araújo celebra su gol al Efectivo Madrid. 
En sus primeros pasos en el equipo de Montevideo estuvo entrenado por Sergio Cabrera, padre del defensa perico Leandro Cabrera que en aquel momento militaba en el Getafe. El técnico de Rentistas recomendó a Araújo al club azulón, cuya parcela deportiva estaba encabezada en 2017 por Ramon Planes. En el club madrileño no se lanzaron a por el charrúa, pero Planes desempolvó su carpeta un año a posteriori en el Barça y la operación se cerró tras el plazo de 1,8 millones al Boston River.
Los vídeos e informes del club, por otra parte de los elogios al otro costado del charco, se confirmaron a los pocos días del aterrizaje de Araújo en la hacienda catalana para enfundarse la camiseta del Barça B. Planes recomendó al central que se empapara de la civilización barcelonista y entre otros aspectos le emplazó a que viera un documental sobre Carles Puyol, epígrafe del equipo. Araújo escasamente tardó unas horas en hacer los deberes.
Esa curiosidad, que denota su implicación, se ha manido refrendada luego en los tres abriles y medio que lleva en el Barça. Tras su amargo première en la temporada 2019-20 frente a los hispalenses, con Ernesto Valverde en la partida, entró en la dinámica del primer equipo esa misma temporada tras el parón por la pandemia, ya a las órdenes del técnico Quique Setién. Jugó los 90 minutos de la última excursión de Jarretera contra el Alavés y a posteriori se desplazó a Algeciras para brincar con el filial la promoción de mejora a Segunda. Otro ejemplo de su compromiso.
Ramon Planes le recomendó un documental sobre Carles Puyol y Araújo escasamente tardó unas horas en hacer los deberes
Sus cualidades y su resistente carácter, habitual en muchos futbolistas charrúas, siquiera han pasado desapercibidos en la selección de Uruguay. A posteriori de marcial en la categorías inferiores, debutó con la absoluta el 13 de octubre del 2020 contra Ecuador en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial. Con el combinado celeste se ha consolidado como titular, aunque adaptado al fronterizo derecho, como en algunos partidos en el Barça. Sin secuestro, está llamado a ser el sucesor de Diego Godín en el eje de la trasera.
Más allá de sus innegables virtudes, la pasión y esfuerzo que transmite en cada jugarreta ha trascendido al contorno de recreo. El carisma que desprende ya ha llegado a la escalera, donde es uno de los favoritos, y todavía en el vestuario, que ya le ven como un futuro capitán del equipo, sobre todo tras dejar clara su puesta por el Barça con su renovación hasta el 2026.
Toda esa personalidad que rebosa en el campo se traduce en la intimidad en una persona creyente y frecuente, casado y padre de una pupila. Sin aspavientos, con un perfil bajo en redes sociales, Araújo es ya uno de los líderes de un Barça que necesita a marchas forzadas referentes que marquen el camino cerca de una nueva época esplendorosa. El charrúa está llamado a ser uno de ellos.
Consulta todos los resultados del Barça en la Jarretera Santander.
Publicar un comentario