La Cartuja de Sevilla acoge hoy (22.00, TVE) su tercera final de la Copa del Rey en un año natural. A posteriori de que la pandemia y la tozudez de Athletic y Positivo Sociedad por envidiar frente a su sabido comprimiese en 14 días de abril de hace un año las finales del 2020 y del 2021, ahora son el Betis y el Valencia quienes buscan relevar en el trono al Barça –la Copa del 2021 fue el postrer título blaugrana–.
Estilos antagónicos
En La Cartuja se enfrentan el fútbol combinativo y de posesión más guardiolista de Pellegrini frente a el diversión directo y sólido de un Bordalás más cercano al cholismo
Será un choque de estilos que se presenta, de entrada, subido de tono. Los dos conceptos antagónicos en el césped, de la mano de dos técnicos en las Antípodas, empezaron colisionando en la sala de prensa en las horas previas al duelo. Forzoso cuando se enfrentan el fútbol combinativo y de posesión más guardiolista de Pellegrini frente a el diversión directo y sólido de un Bordalás más cercano al cholismo, incluso al mourinhismo por su incontinencia verbal punzante.
“Algunas acusaciones que nos han hecho no son ciertas, son irrespetuosas y fuera de oficio”, disparó Bordalás contra su homólogo chileno. “Se ha faltado el respeto a nuestra inclinación y debo memorar que somos el equipo que más faltas recibe de la Cinta. Quizá las interrupciones no sean nuestras, sino de otros”, continuó el alicantino, en remisión velada a Pellegrini, que pronosticó que el Valencia propondría un partido “con muchas interrupciones”.
José Bordalás, antaño de atender a los medios en Sevilla 
Llegan a la final en dinámicas diferentes: el Betis, más agresivo, 5.º en la Cinta buscando plazas de Champions, con 15 puntos más que un Valencia 11.º, con siete victorias menos y más inerme (12 goles a crédito menos y 10 en contra más que los béticos).
La gran oportunidad
Sin los tres grandes (que han copado 9d e los últimos 11 trofeos de Copa), Valencia y Betis pueden saciar su sequía de títulos: 17 primaveras los andaluces y 3 los valencianos
Esta final es la gran oportunidad de los dos clubs de clase media para conquistar un título en marcha de los tres grandes, que han copado 9 de los últimos 11 trofeos coperos. Para el Valencia, el postrer éxito se remonta al 2019, en la final del Villamarín que ganó al Barça de Valverde (2-1); para el Betis, su postrer trago dulce de Copa fue hace 17 primaveras, el del 2005 frente a el Osasuna; su segundo título de Copa.
En su único choque este curso, el Betis goleó al Valencia (4-1) en la 11.ª recorrido de Cinta.
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