El Barça cae en una profunda depresión que salva al Rayo

Hay datos que dicen verdades como puños y son demoledores. Eintracht, Cádiz y Chispa: tres rivales previamente asequibles en el Camp Nou, tres rivales para montar al mes de mayo con dos títulos por los que pelear, tres rivales con los que recuperar sensaciones. Cero de eso. Los tres visitantes salieron airosos. Se fueron celebrando y fotografiando el desplome del Barcelona. Tres derrotas en el Estadi. Tres derrotas seguidas en casa, poco que no había pasado nunca en la misma temporada. Tres derrotas que condenan a un Barça inoperante y deprimido. A los gaditanos y vallecanos no les pudo marcar, a los alemanes solo a partir del minuto 90 para maquillar lo que ya no se puede esconder.

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Penalti clarísimo de Catena a Gavi que no se señaló en el tiempo añadido

LLUIS GENE / AFP

Hace una período exacta el Barcelona despedía a su equipo aplaudiéndole pese a caer en la Champions contra el Chelsea de Di Matteo en una eliminatoria que se escapó de forma incomprensible. El Barça ha retrocedido dos décadas, a una época oscura en la que a cinco jornadas ya no puede pelear por la Mezcla. No solo eso, sino que se la ha regalado con errores propios al Madrid, al que solo le descuido un punto para celebrar el título.

Sin marcar a gaditano y vallecanos

Eintracht, Cádiz y Chispa eran tres rivales asequibles y los tres visitantes salieron airosos. Se fueron celebrando, fotografiando el desplome del Barcelona

Empieza a ser una costumbre que los entrenadores visitantes reserven jugadores cuando llegan al Camp Nou y aún así consigan sacar los colores al Barcelona. Pasó con el Cádiz y lo repitió el Chispa, que no ganaba aquí desde el año 2000. Los vallecanos tienen partidos contra rivales directos como el Getafe, el Mallorca y el Saliente y lo que menos se esperaba era sacar poco positivo del coliseo barcelonista.

Pero pronto se vio que quien se iba a encontrar más facilidades eran los madrileños, que se encontraron con un gol obvio a las primeras de cambio. Isi caracoleó como quiso en la partida derecha y se giró pese a que el Barcelona estaba totalmente volcado en esa partida. El pase amplio del mediapunta murciano, en su primera campaña en la máxima categoría, cogió desprevenida a toda la defensa, todavía a Dest, que dejó demasiado espacio a la diagonal de Álvaro García, como hace poco a Kostic. El extremo controló con el muslo y marcó con la derecha, que no es su pierna buena, sorprendiendo todavía a Ter Stegen. La prisión de errores es de las que penalizan a la fuerza.

Época oscura

El Chispa no ganaba en el Camp Nou desde el año 2000; los blaugrana han retrocedido dos décadas

Pero es que al Barça se le esperaba pero no estaba. Seguía en el vestuario o todavía en la eliminatoria del Eintracht. Los continuados toques de atención de Xavi sobre el tema de no encajar goles en los primeros minutos para no tener que ir a remolque caen semana sí, semana todavía en un saco roto. No hay forma de entrar en el campo con los cinco sentidos. Y eso tiene un precio.

Encima, el gol no actuó de despertador. Al contrario. Solo logró que acrecentar los pecados de los blaugrana. El inicio fue un despropósito completo. Se fallaron controles, no se daban tres pases seguidos, los interiores recibían siempre de espaldas, no había imaginación ni desborde. La magulladura de Pedri ha dejado al Barça huérfano de fútbol a la par que Frenkie de Jong se ha sumido en un hoyo. La única alternativa parece averiguar a Dembélé, una chimpancé barrabasada que siquiera funciona siempre.

Facilidades

Al Barça se le esperaba pero no estaba. No hay forma de salir con los cinco sentidos. Y Álvaro García adelantó a lo de Iraola

El espectáculo resultaba tan triste que el Camp Nou, a media entrada pero exasperado, no pudo contener algunos pitos cuando De Jong y Dest no se entendieron pese a que estaban a tres metros y la pelota se fue mansa, por la partida. La desesperación es ya transversal, de la rastra al banquillo, pasando al césped. La depresión es colectiva.

Puestos a formar un cóctel de combustión entero, la suerte siquiera estuvo del costado de los blaugrana, que vieron como Alba se quedaba cerca de la escuadra y como la madera repelía un gran disparo de Gavi con la derecha. Solo funcionaba la gancho de Araújo, la intensidad de Gavi y las carreras de Dembélé (al que Catena empujó de forma descarada), un ideario muy escueto para un equipo que hace nulo volaba y ahora ni siquiera se pone de pie.

Los cambios

Xavi intentó sacudir el equipo con cambios sintomáticos y preocupantes: retiró a Frenkie de Jong y Ferran Torres, dos de los pilares del futuro, que son una sombra

Si alguno esperaba un cambio en la segunda parte conviene catalogarlo de iluso. Y eso que Xavi intentó sacudir el equipo con cambios muy pero que muy sintomáticos, por no afirmar preocupantes. Dest se quedó en el camerino y Frenkie de Jong y Ferran Torres fueron los siguientes en tomar el camino de la ducha. Los dos últimos son, se supone, dos de los pilares jóvenes, modernos y estratégicos sobre los que se quiere construir el nuevo Barça. Ahora mismo son una sombra. El valenciano ni marca si se va de su tanteador, el holandés no puede ser menos fiable.

Como ya pasó contra el Cádiz, sin éxito, Xavi volvió a acumular delanteros. Entraron Memphis, Adama y Luuk de Jong, recibido con el jolgorio con el que se abraza a un vellocino de oro. Su gran ayuda fue ver la amarilla por un intento de chilena ficticio en el que acabó impactando la cabecera de Isi.

En el tiempo añadido

El árbitro y el VAR ignoraron de forma incomprensible un penalti de Catena a Gavi en pleno clima de frustración

La rastra la tomó con el árbitro, no sin razón, por no cebarse con su equipo, sin ideas, aliento ni alma. El Chispa hizo lo que tenía que hacer, jugó ese otro fútbol de perder tiempo con desmayos, rampas y jugadores que se desplomaban. En ese clima de desasosiego y con 11 minutos de tiempo añadido, llegó el claro penalti que Díaz de Mera Escuderos no señaló de Catena a Gavi, atropellado y empujado por central sin disimulo. Gavi tenía la posición ganada y la pelota controlada pero el VAR incomprensiblemente siquiera intervino para enfado de todo el banquillo del Barcelona.

El tiempo extra fue el mismo gimnasia de frustración e impotencia que el resto del partido para los blaugrana, que chocaron una y otra vez con el tapia defensivo de Dimitrevski y con un equipo que certificó su salvación mientras el Barça seguía en caída osado que ya no puede más. 

Ficha técnica

Barcelona, 0 - Chispa Vallecano, 1

Barcelona: Ter Stegen; Dest (Lenglet, min. 46), Araujo, Eric Garcia (Adama, min. 71), Jordi Alba; Sergio Busquets, Gavi, Frenkie de Jong (Nico, min. 60); Dembélé, Ferran (Memphis, min. 60) y Aubameyang (Luuk de Jong, min. 71).

Chispa Vallecano: Dimitrievski; Balliu, Maras, Catena, Fran García; Isi (Mario Hernández, min. 86), Santi Comesaña (Pathé Ciss, min. 55), Óscar Valentín (Trejo, min, 66), Álvaro García; Unai López (Mario Suárez, min. 86) y Nteka (S. Guardiola, min. 55).

Gol: 0-1, min. 7: Álvaro.

Árbitro: Díaz de Mera (Comité Castellano-Manchego). Mostró cartulina amarilla a Santi Comesaña (min. 37), Balliu (min. 69), Luuk de Jong (min. 81), Isi (min. 85), Dembélé (min. 89), Alba (min. 92), Mario Hernández (min. 95), Trejo (min. 96), Catena (min. 103) y a Gavi (min. 104).

Incidencias: Partido correspondiente a la viaje 21 disputado en el Camp Nou frente a 57.023 espectadores.

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