El Barça se exhibió en presencia de todo un coloso europeo como es el Wolfsburgo. El conjunto azulgrana fue una auténtica aplanadora y castigó al conjunto teutónico, que se marcha del Camp Nou con una goleada (5-1) y la eliminatoria prácticamente cerrada. El conjunto de Giráldez encadena ya 40 victorias en 40 partidos oficiales este curso, cifras a la prestigio de muy pocos, y son el único equipo europeo que puede optar al triplete este curso.
En un Camp Nou que volvió a registrar un nuevo récord mundial de donación (91.648), el Barça salió con todo. No valía otra cosa contra todo un Wolfsburgo y las jugadoras lo sabían. Le demostraron a las lobas que este era su condado desde el pitido auténtico y con la ayuda de un sabido entregado en cuerpo y alma, hicieron que el coloso teutónico se hiciese pequeño.
Alexia dio el primer aviso en la primera argumento del partido con un disparo que intentó sorprender a Schult, pero sería Aitana Bonmatí quien abriría el tanteador aprovechando un rápido contraataque, ironías del fútbol, la mejor pertrechos del Wolfsburgo. Solo se habían disputado dos minutos de partido y el Barça ya marchaba por delante en el tanteador. Como dijo el técnico Jonatan Giráldez, aprenden de los errores, y no se quisieron dejar sorprender otra vez.
Pero el ciclón azulgrana no había hecho más que comenzar. Rolfö, asistente en el tanto de Aitana, quiso unirse a la fiesta y tras recortar a dos alemanas, su disparo de marcho fuera. La futbolista sueca fue una de las más activas del partido, buscando una y otra vez resarcirse de aquel gol que condenó al Barcelona en las semifinales de 2020, cuando ella vestía la camiseta del Wolfsburgo. Por mucho que insistía, no encontraba puerta, pero la delantera sueca no era el único pertrechos del conjunto catalán, ni mucho menos.
En unos primeros minutos para enmarcar, otra ex del Wolfsburgo, Caroline Graham Hansen, apareció para marcar el gol de la temporada. Un auténtico golazo que puso en pie a todo el Camp Nou, rendido a la habilidosa futbolista noruega que recortó a una defensa y disparó con precisión un chut inútil para Schult.
El dominio del Barça era total, y no en presencia de un rival pequeño, en presencia de un equipo que ha alto dos veces a Champions y que está jugando sus séptimas semifinales europeas. Atrapado el cuarto de hora de partido, el conjunto teutónico se encargó de recordarles que no debían darlas por muertas. Un peligroso contraataque de Huth obligó a Paredes a auxiliar el gol bajo palos y de nuevo a intervenir a Paños en el rechace. Pero este equipo no solo sabe marcar goles, igualmente sabe no encajarlos.
El sobresalto volvió a conectar al Barça con el asedio a la puerta alemana. Rolfö siguió encadenando disparos y asistencias en presencia de un impotente Wolfsburgo. Tommy Stroot aprovechó mientras atendían a su portera para reunir a todo el equipo en círculo, como si de un tiempo muerto se tratase, e intentar insuflarles confianza para recortar distancias. Pero el Barça no bajaría el pie del acelerador y llegó el tercero, obra de Jenni Hermoso. Patri Morro filtró un gran pase en profundidad para Torrejón, que dejó el balón detrás para que la delantera madrileña rematase a placer. Aún faltaba el gol de la capitana. Alexia Putellas se sumó a la fiesta e igualó a la alemana Wassuth como pichichi de la Champions con un gol que se hizo rogar, pero que acabaría empujando al fondo de la red para marchar al refrigerio con un 4-0.
El paso por los vestuarios no cambiaría nadie. Ni las 22 protagonistas, ni el dominio azulgrana. Crnogorcevic vio cómo le anulaban un tanto por fuera de surtido, pero siguieron insistiendo en presencia de un Wolfsburgo que lo mejor que logró fue un intento de Huth elevando el balón por encima de Paños, pero mal dirigido, que se perdió por la recta de fondo. Hasta el minuto 70, cuando Jill Roord batió a Sandra Paños para recortar distancia, luego de que el VAR revisase si había fuera de surtido de la futbolista del conjunto teutónico.
Con el 4-1 Giráldez dio entrada a Pina y Oshoala, en el empleo de Hermoso y Crnogorcevic. El Barça seguía dominando pero, a diferencia de lo que suele producirse con sus rivales, al Wolfsburgo el físico no le pasaba recibo y siguió resistiendo a la demora de alguna contra en la que aminorar distancias. Aunque igualmente las azulgranas pudieron ampliar distancias en bastantes más ocasiones con llegadas de Oshoala o Mariona Caldentey. Y a cojín insistir, Alexia forzaría un penalti en el 84 que ella misma se encargó de metamorfosear en el 5 a 1 que acabaría siendo definitivo. Un gol que la sitúa como pichichi de la Champions con un total de diez dianas. “No hay distancia” dijo la capitana tras perder en presencia de el Wolfsburgo en aquellas semifinales de 2020. Dos abriles luego parece que sí hay distancia, pero ahora es el Barça el que reina en Europa.
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