Las flagships de Loewe van más allá de la idea de tienda con su armario de nueva temporada. El arte se respira en ellas, en cada columna, horma y colgador. El concepto de Casa Loewe huye del planteamiento de tienda convencional porque investigación ser un punto de batalla para los amantes de la firma, pero incluso un circunscripción para aquellos que admiran las artes plásticas. En este sentido, la firma de postín española ha reabierto este jueves su icónica Casa Loewe situada en el corazón de Paseo de Soltura (Barcelona), transformada en una lujosa y espectacular exposición de arte, tras una importante y extensa remodelación.
En homenaje a la filosofía de la marca y incluso a la renta catalana, el espacio se presenta como un mostrador de arte. En ella, se exponen las últimas novedades de los diseños de J.W. Anderson, rodeadas por obras e instalaciones de artistas de todo el mundo. "Este es el final de una serie de centros globales creados para mostrar el compromiso continuo de la marca con la artesanía, el arte y el diseño en un entorno meticulosamente concebido", confirma la marca.
La escultura de macramé de la catalana Aurelia Muñoz expuesta en la Casa Loewe de Barcelona. 
Un paisaje único en el que se respira talento en todas sus vertientes y en el que conviven obras como la escultura de bambú a gran escalera de Tanabe Chikuunsai IV, ocho cerámicas de Pablo Picasso y una estructura de macramé de la catalana Aurelia Muñoz, que llegó a estar expuesta en el Moma de Nueva York. Entrar en esta nueva Casa Loewe es sin duda una experiencia en sí misma y, se mire donde se mire, se expone arte.
"Cada cámara se ha colocado cuidadosamente para rememorar una sensación de descubrimiento a medida que la parentela se mueve por el espacio", detalla la firma. De hecho, muchas de las esculturas expuestas son obra de los finalistas del Loewe Foundation Craft Prize 2021, un certamen anual con el que Anderson muestra su compromiso con la comunidad artística y investigación dar visibilidad a artistas y artesanos de todo el mundo.
Una de las cerámicas de Picasso expuestas en la nueva tienda de Loewe
El talentoso modista anglosajón se ha encargado personalmente de elegir las piezas artísticas y rediseñar el espacio barcelonés, cuidando cada arista y concurrencia del circunscripción. Incluso en los probadores se pueden encontrar esculturas de Sam Backewell colgadas en la horma, como si se trataran de salas privadas de exposición.
El buque insignia de la firma en Barcelona no ha cambiado de sitio. Instalada en la histórica Casa Lleó Morera, diseñada por el modernista catalán Lluís Domènech i Montaner, ha restaurado los frescos con detalles en pan de oro de los techos originales del establecimiento, para preservar el manda tradicional del edificio. El material incluso manifiesta el carácter artesano de la firma y su vínculo con el arte. Una gran estera de John Allen descansa en un espacio con sofas en el centro de la tienda, acompañada de sillas Utrecht de Gerrit Thomas Rietveld y una mesa de Alex Vervoordt.
Estructura a gran escalera de Tanabe Chikuunsai IV
La nueva Casa Loewe en Barcelona aprovechará la diada de Sant Jordi para desplegar sus puertas al divulgado. Sin secuestro, este jueves tarde acuden al circunscripción celebridades españolas de diferentes ámbitos para celebrar -como solo la industria del postín sabe- el inicio de esta Casa Loewe.
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