Manotazo a lo Otero

“Me puso la mano en la rodilla y me dijo: ‘No seas tonta’. Pegué un manotazo, y le dije: ‘Eres mi director, la próxima te prometo que te doy una hostia’”. Así de sólido relataba Julia Otero a Jordi Évole en La Sexta el desagradable episodio de acoso sexual que sufrió primaveras antes. 

Esta situación la padecen diariamente una de cada dos mujeres en su vida cotidiana en la Unión Europea, y un 32% en el entorno profesional. Solo en nuestro país, el 40,4% de mujeres mayores de 16 primaveras ha sufrido acoso sexual en algún momento de su vida. Es asegurar, más de 8.200.000 millones de mujeres han sido objeto de comportamientos sexuales ofensivos, humillantes e intimidatorios.

Julia Otero relata a Jordi Évole el episodio de acoso sexual que sufrió en el trabajo

Julia Otero relata a Jordi Évole el episodio de acoso sexual que sufrió en el trabajo

Atresmedia

Pese a estas escalofriantes cifras, a los avances en materia de igualdad y a la repulsa de gran parte de la población, el acoso sexual sigue siendo una señal social que se debe erradicar. Sin retención, escasamente un 35% de las víctimas se atreve a denunciar a sus agresores. 

Porque, en el concurrencia profesional, ¿quién es la robusto que señala la conducta sexualmente transgresora de un compañero o el exceso de poder a manos de un superior, si ello supondrá un menoscabo en su carrera o incluso la pérdida de su puesto de trabajo? 

Acoso sexual en el entorno laboral

Acoso sexual en el entorno profesional

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El miedo a las represalias, y principalmente a ser estigmatizadas, lleva a estas infelices a asegurar silencio y a esperar a que cesen los chantajes, las proposiciones indecentes, a que disminuyan las amenazas, los comentarios deshonrosos, los piropos groseros y peyorativos, a que pasen los silbidos, los gestos lascivos, los tocamientos… Y, en los casos más extremos, la violencia física y la embestida sexual.

El acoso sexual profesional es una forma de violencia que atenta contra los derechos fundamentales recogidos en nuestra Constitución, que contamina el entorno profesional y que tiene unos graves posesiones sobre la lozanía, la autoestima y el rendimiento de las víctimas. Su impacto deja una huella emocional que genera falta, ansiedad y depresión, nerviosismo constante, aislamiento y estrés, y por la que se desarrollan enfermedades físicas y mentales, y, en última instancia, puede desembocar en suicidio.

Salen a la luz una treintena de casos de acoso sexual en la versión holandesa de ‘La Voz’

Salen a la luz una treintena de casos de acoso sexual en la lectura holandesa de ‘La Voz’

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Prevención, sensibilización y educación son algunas de las poderosas armas de las que disponemos para evitar este tipo de comportamientos. Pero si no apoyamos, atendemos y garantizamos a las víctimas una ayuda verdadero, su única defensa, de haberla, será un manotazo a lo Otero y rezar para que no vaya a más.

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