Pablo Larrazábal sigue en estado de gracia y se impone en Infinitum

A punto de cumplir 39 primaveras, Pablo Larrazábal ha escaso un calidad de punto espléndido que le está permitiendo desplegar el mejor golf de toda su carrera como demuestran sus dos títulos y dos puestos más entre los cinco primeros en menos de cuatro meses de competición en este 2022. Una brutalidad.

Este estado casi zen, escaso gracias a un espectacular trabajo de pretemporada en el Positivo Club de Golf El Prat con su hermano y preparador Alejandro y el resto de su equipo, continuó en Inifnitum (Tarragona), donde este domingo se proclamó campeón del ISPS Handa. Es el séptimo título de su brillantísima carrera en el DP World Tour, el primero en casa, tras una última etapa de ensueño que coronó con 62 golpes, igualando su mejor maleable como profesional, tocando la guitarra con el putt a lo Paco de Lucía. 

El barcelonés, que con la trofeo irrumpirá este lunes entre los 75 primeros del mundo y se garantiza esparcirse el PGA Championship del mes que viene en Oklahoma, acabó con -15, con un impacto de superioridad sobre Adrián Otaegui.

La próxima parada de Pablo Larrazábal, como de muchos de los presentes esta semana en Infinitum, queda a escasamente un par de horas de coche, ya que el PGA de Caldes de Malavella prórroga a partir del próximo jueves, acogiendo el Catalunya Championship.

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Larrazábal, en el tee del 18

Andrew Redington / Getty

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