La tercera entrega de los Supercopa Files del diario digital El Confidencial sobre las conversaciones privadas entre Luis Rubiales y Gerard Piqué tenía reservado el plato más útil: las peticiones de favores del central blaugrana al presidente de la Positivo Convenio Española de Fútbol. El primero, para que intercediese con el seleccionador sub-21, Luis de la Fuente, para ir a los Juegos Olímpicos de Tokio, y así retornar a la roja tres primaveras a posteriori de haberse despedido, y el segundo, que le tocase un categoría asequible a su FC Andorra en su primer año en Segunda B.
En uno y otro casos, Rubiales no atendió las peticiones de Piqué.
“Si podéis evitar ponernos en el categoría con los catalanes, mejor”, solicitó Piqué para su FC Andorra
Posteriormente de las negociaciones y planes ideados para trasladar la Supercopa de España a Arabia Saudí por 240 millones de euros, incluidos 24 en comisiones para Kosmos por la intermediación, la última remesa de audios filtrados escenifica el particular cobro de la hechura que solicita el futbolista del Barça a Rubiales. El conflicto de intereses que niega Piqué acaba supurando en cada audio:
–¿Qué pasa, Rubi ? Estoy en Bahamas y acabo de ver clasificarse a la selección sub-21 para los Juegos Olímpicos. Esta me la tienes que hacer, Rubi , me la tienes que conseguir, hostia. Me hace una ilusión que te cagas pugnar los Juegos, tío. Y la tenemos que perdurar muy en secreto. Voy a Madrid un día y nos sentamos a susurrar con el míster. A ver cómo lo podemos mandar para que no salga en ningún sitio. Esto hay que mantenerlo hasta el final muy en secreto entre los tres, ¿no te parece? –solicita Piqué a Rubiales el 21 de junio del 2019, enfatizando la petición que le hizo en marzo, cuando todavía no se habían clasificado.
Entonces, el 3 de marzo del 2019, Piqué, tras rogar máxima confidencialidad a Rubiales –“porque si esto se filtra habrá otros jugadores que van a querer ir [como Sergio Ramos] y para él va a ser un problema”–, se despide con un “Felicidades, tío. Hemos hecho un entendimiento de la hostia con los saudíes” de recordatorio.
Al final, Piqué se quedó sin Juegos.En la serie de 22, De la Fuente incluyó a tres jugadores mayores de 23 primaveras –el cupo permitido por la FIFA–, pero ningún era corrido ni perseverante de la absoluta con Luis Enrique: Ceballos (24), Ámbito Asensio (25) y Mikel Merino (25). De sobrevenir entrado Piqué en la serie, De la Fuente habría tenido que ofrendar a alguno de los seis jóvenes defensas que escogió, entre ellos, dos compañeros del central en el Barça como Mingueza y Eric Garcia, encima de Vallejo, Miranda, Pau Torres y Óscar Gil.
La segunda petición de Piqué a Rubiales, para agraciar al FC Andorra, se remonta a julio del 2020. Posteriormente de que Kosmos comprase el club tricolor y se hiciera con la plaza del Reus de Segunda B en un proceso polémico denunciado por varios clubs, Piqué pide al presidente de la Convenio que asigne a su equipo un categoría más asequible que el que le tocaba.
–Si podéis evitar ponernos en el categoría con los catalanes, mejor. Siempre son los de más nivel –pide a Rubiales el 25 de julio del 2020, desvela El Confidencial .
El presidente se resiste a modificar la distribución, ateniéndose a un criterio territorial, pero Piqué insiste, empeñado en evitarle al Andorra un categoría complicado.
–Ya me imagino, pero al estar en el culo del mundo, como los de las Baleares, me imagino que colocarnos en un categoría u otro no cambia mucho. (...) Nosotros nos podríamos salir de ahí e ir a detener a otro subgrupo –insiste Piqué, que sugiere pugnar con los andaluces.
–Si hacemos eso nos matan. ¿Te imaginas al Marbella yendo a Andorra? ¡Me matan! –se niega Rubiales, que impuso su criterio: el Andorra acabó encuadrado en subgrupo A del Rama 3 de Segunda B con 10 equipos catalanes.
Los nuevos audios evidencian la situación comprometida en la que queda Piqué por su doble fase, y más al pedir los favores a Rubiales. Allá de acoger que se haya errado con la dirección por la Supercopa –“no he hecho mínimo amañado, ni legalmente ni moralmente”, sostiene Piqué–, el defensa blaugrana mantiene que no ha incurrido en ningún conflicto de intereses, en cuanto empleado de un club que compite bajo el paraguas de la Convenio y a la vez mediador –remunerado– en beneficio del organismo federativo.
En una encendida defensa de su conducta empresarial, el lunes a medianoche en su comparecencia en Twitch Piqué justificaba con vehemencia: “Sé separar perfectamente lo que es un acuerdo comercial de pugnar a fútbol, que es lo que he hecho toda mi vida. Y obviamente, de ningún modo, en mi vida, voy a pedir una ayuda de mínimo”.
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