Una foto vale más que mil palabras

Llovió, granizó y podía favor nevado, porque en esta extraña primavera cualquier cosa es posible. Ocurrió en la plaza María Luz Morales, un pequeño recodo de la calle Urgell con Buenos Aires que, pese al nombre, y por algún engendro que los científicos deberían investigar, es el rincón más ventoso de Barcelona. Pero eso no impidió que los autores invitados por Libros de Vanguardia y la anaquel +Bernat acudiesen puntuales ayer a firmar sus obras y a cumplir con su compromiso con los lectores.

“Una de las paradas donde he ido a firmar no estaba”, confesaba Magí Camps. Se la había llevado el singladura. Pero eso no impidió que el autor de Sucamulla ( Univers), un compendio de relatos cargados de erotismo, aprovechase la cita para encontrarse con algún antiguo educando de cuando era profesor de letras catalana en los Maristas hace ya unos cuantos primaveras.

Manolo Orantes fue el más demandado gracias a su acontecimientos escrita por Félix Senmenat

La recorrido fue fructífera para Camps que pudo forcejear sobre letras, y quizá además sobre lo divino y lo humano, con Josep Corbella, su compañero de firma, que acaba de divulgar Baselga, el médico que quería cambiar el mundo (Navona). Corbella es consciente de que el mundo ha cambiado: “Antaño los lectores querían una firma, ahora quieren una foto”. Una imagen vale más que mil palabras. Siempre fue así y en la era del móvil, aún lo es más.

Que se lo digan a Manolo Orantes, el más demandado, gracias a su acontecimientos, escrita por Félix Senmenat, Orantes: de la chabola al podio (Libros de Vanguardia), una de esas historias de superación en la que la efectividad supera a la ficción. Orantes y Senmenat firmaron y se fotografiaron con los lectores lo mismo que Carmen Güell, que acaba de reimprimir una historia de Barcelona, Gaudí y Güell, el intérprete y el patrocinador .

Las historias de Barcelona son apasionantes. Ahí, en ese rincón ventoso de la ciudad susceptible de ser científicamente investigado, estaban además la de Sergio Vila-Sanjuán, Barcelona, la ciudad de los libros, y la de Miquel Molina, Esquema Barcelona, entreambos editados por Libros de Vanguardia.

Pero hay vida más allá de la hacienda catalana y Sílvia Colomé la ha explorado en Florencia a través de sus personajes (Diéresis/Pòrtic) y además hay mucha vida más allá de las ciudades, por ejemplo, entre fogones, poco que Marijo Jordan descubre en El manual de los errores en la cocina (Libros de Vanguardia), una práctico imprescindible para no meter la pata si la Diada de Sant Jordi acaba con una cena casera.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente