Así te pueden afectar los cambios bruscos de temperatura

Mayo es un mes muy inestable en lo que al tiempo se refiere. Y si a esto se une el inusual pico de calor que hemos vivido y la pendiente de temperaturas que comenzó ayer y seguirá durante esta semana, es frecuente que algunas personas sufran las consecuencias en su propio organismo. 

Si eres de los que se ha constipado en estos días, que no te extrañe. Los cambios en el tiempo pueden aumentar el aventura de sufrir algún tipo de infección vírica o bacteriana, puesto que nuestro sistema inmunitario se puede debilitar y aumenta el aventura de fastidiar. Sobre todo cuando el descenso de temperatura es muy brusca, como ha ocurrido el pasado fin de semana.

Lluvias

La humedad puede afectar más a las personas que sufren dolores reumatológicos

Si por otra parte, la pendiente de la temperatura va acompañada de lluvias, como ocurre en muchas zonas de España, la humedad puede afectar más a las personas que sufren dolores reumatológicos. Es frecuente que aumenten los casos de dolores de huesos, lumbagos, ciáticas o molestias en articulaciones. A este respecto, una investigación que se llevó a angla en la Universidad de Manchester lo demuestra. Tras hacer un seguimiento a 2.500 personas que sufrían de problemas de vigor crónicos como la artritis, fibromialgia, migraña y dolor neuropático, se concluyó que tenían un 20% más probabilidades de sufrir dolor durante los días húmedos, ventosos y de muerto presión atmosférica. 

Otra de las zonas de nuestro cuerpo que puede sufrir asimismo consecuencia del cambio de temperatura es la piel, por eso aparecen más eccemas, irritaciones, descuido de hidratación o sequedad. En estos días es bueno estar más atento a todos estos procesos e hidratar perfectamente la piel y protegerla del sol, para evitar problemas. 

Pueden presentarse más dolores reumatológicos

Pueden presentarse más dolores reumatológicos

Getty Images

Por postrer, nuestro organismo asimismo puede estar afectado en lo moral con las bajadas y subidas de temperaturas. La aparición del calor aumenta la sensación de exaltación y alegría, aunque asimismo hay estudios que relacionan el calor extremo con los episodios de violencia. El frío, por otra parte, produce una ralentización del asimilación que puede afectar al talante, por eso -entre otros aspectos- muchas personas sufren trastornos depresivos con la pendiente de las temperaturas. 

Los cambios bruscos de tiempo provocan, a su vez, cambios en las hormonas que regulan un sinfín de procesos del organismo. Por ejemplo,  puede estar alterada la secreción de la dopamina o la serotonina, por lo que es frecuente sentirse más triste, sofocado o incluso sufrir una cierta ansiedad.  

En cualquier caso, hasta que el tiempo se estabilice y llegue el calor del verano, es frecuente sufrir este tipo de episodios, quizá no tan extremos como el de este año. Lo más adecuado es padecer a angla una dieta equilibrada, hacer entrenamiento en el extranjero siempre que sea posible y comparecer a un experto si aparecen molestias, dolor o problemas importantes en la piel. 

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