El Gloucester fue uno de los barcos más famosos del siglo XVII. Un buque armado que fue botado en 1654 y que llevaba hasta 54 cañones a borde. Tras casi 30 abriles de servicio, el 6 de mayo de 1682 encalló en un bandada de arena frente a la costa de Norfolk mientras transportaba al futuro rey de Inglaterra y Escocia, Jacobo II.
Tras 340 abriles hundido y en paradero desconocido, los hermanos Julian y Lincoln Barnwell, conexo con su amigo James Little, un exsubmarinista de la Royal Navy, encontraron el pecio medio enterrado en el fondo del mar. Muchos investigadores ya han catalogado el hallazgo como “el descubrimiento náutico más importante desde el Mary Rose (el barco de disputa insignia de Enrique VIII)”.
Se hundió en 1682
El Gloucester fue uno de los barcos más famosos del siglo XVII
'The Wreck of the Gloucester off Yarmouth, 6 May 1682', cuadro de Johan Danckerts.
El fracaso del Gloucester ha sido catalogado por los historiadores como un “destacado momento de la historia política británica”. Y no es para menos. A borde de la nave viajaba el heredero católico al trono protestante, en un momento de entrada tensión tanto política como religiosa.
Hijo de Carlos I y de Enriqueta María de Francia, Jacobo fue el postrer monarca católico que reinó sobre lo que ahora se conoce como Reino Unido. Su reinado comenzó en febrero de 1685 y acabó solo tres abriles a posteriori, cuando la Revolución Gloriosa le obligó a renegar a honra de su hija María II y el marido de esta, Guillermo de Orange., los dos protestantes.
Jacobo II, el postrer rey católico de Inglaterra
Los hermanos Barnwell, que se dedican al sector de la imprenta en Norfolk, se han pasando cuatro abriles explorando las aguas costeras hasta dar con el buque. Y ahora tienen previsto realizar una exposición en 2023 en el Norwich Castle Museum & Art Gallery que mostrará sus hallazgos, incluida la campana que permitió confirmar la identidad del barco.
"Era nuestra cuarta temporada de zambullida en rebusca del Gloucester", dijo Lincoln Barnwell. "Estábamos empezando a creer que no lo íbamos a encontrar, porque buceábamos mucho y solo encontramos arena. Pero en un descenso al cauce marino, lo primero que vi fue un gran cañón sobre la arena blanca, fue impresionante y efectivamente hermoso".
"Inmediatamente me sentí como un privilegiado por estar allí, fue muy emocionante. Éramos las únicas personas en el mundo en ese momento que sabían dónde estaban los restos del fracaso. Eso fue peculiar y nunca lo olvidaré. Nuestro próximo trabajo fue identificar que el pecio era el Gloucester", añadió.
Su hermano Julian recordaba que cuando decidieron iniciar a apañarse la nave no tenían "ni idea de lo importante que era en la historia”. “Habíamos culto que el duque de York (el futuro Jacobo II) estaba a borde cuando se hundió, pero eso era todo. Ahora aún tenemos mucha información qué obtener e inspiramos que esta historia inspire a las generaciones futuras".
La campana del barco permitió identificar el Gloucester
Los hermanos Barnwell encontraron el oficio del fracaso en 2007. El Gloucester tenía la quilla partida y restos del casco sumergidos en arena. Allí estaba igualmente la campana del barco, fabricada en 1681 y que en 2012 permitió identificar la nave. Si se ha tardado tanto en dar la comunicado fue por la penuria de proteger el sitio, que se encuentra en aguas internacionales.
Los artefactos rescatados durante la exploración incluyen ropa y zapatos, herramientas de navegación y otros equipos navales profesionales, posesiones personales y muchas botellas de caldo. Una de ellas lleva un sello de vidrio con el escudo de armas de la comunidad Legge, antepasados de George Washington, el primer presidente de los Estados Unidos. Ese escudo fue un precursor de la conocida bandera estadounidense de las barras y estrellas.
Se ocultó su paradero
Los hermanos Barnwell encontraron el oficio del fracaso en 2007
El Gloucester se encargó en 1652, se construyó en Limehouse, en Londres, y se botó en 1654. En 1682 se seleccionó para soportar a Jacobo Estuardo, duque de York, a Edimburgo para cosechar a su esposa grávida y sus familias. El objetivo era traerlos de regreso a la corte de su hermano, el rey Carlos II, a tiempo para asistir al partida de un heredero hombre permitido.
El barco había zarpado de Portsmouth, pero el duque y su séquito –que habían ciajado desde Londres en yate- se subieron a borde frente a Margate (condado de Kent). A las 5:30 de la orto del 6 de mayo, el Gloucester encalló a unos 45 kilómetros de Great Yarmouth (en la desembocadura del río Yare) tras una disputa entre Jacobo –antiguo Gran Lord Almirante que comandó la Flota Auténtico británica en la segunda y tercera guerras anglo-neerlandesas- y el piloto del barco sobre cómo navegar los traicioneros bancos de arena de Norfolk.
Los hermanos Lincoln y Julian Barnwell
En al punto que una hora, el barco se había hundido completamente, con la consiguiente pérdida de cientos de tripulantes y pasajeros. El duque al punto que sobrevivió, ya que retrasó su salida del pecio hasta el postrer minuto. El Gloucester llevaba a varios cortesanos ingleses y escoceses prominentes, incluido John Churchill, que más tarde se convirtió en el primer duque de Marlborough.
"Adecuado a las circunstancias de su hundimiento, este puede ser el descubrimiento náutico histórico más significativo desde el izamiento del Mary Rose en 1982", afirma la profesora Claire Jowitt, experta en historia marítima de la Universidad de East Anglia y co-curadora de la exposición. "El hallazgo promete cambiar la comprensión de la historia social, marítima y política del siglo XVII”, añade.
Unas antiparras encontradas en su estuche llamativo
"El fracaso –concluye- fue una tragedia de proporciones considerables en términos de pérdida de vidas, tanto privilegiadas como ordinarias. Por eso la historia completa del postrer delirio del Gloucester y el impacto de sus secuelas necesita ser recordada. Asimismo intentaremos establecer quién murió y contar sus historias, ya que actualmente se conocen las identidades de una fracción de las víctimas".
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