La homicidio por asfixia de un hombre desfavorable a manos de dos agentes federales de Brasil que le encerraron en el maletero del coche patrulla ha conmocionado al país. La recital policial, que fue grabada por algunas de las personas que se encontraban en el ocasión, tuvo ocasión el martes en una carretera a la cúspide del municipio de Umbaúba, en el estado nororiental de Sergipe, y ha causado una ola de indignación en las redes sociales y los medios de comunicación.
En las imágenes se ve como dos agentes retienen por la fuerza a Genivaldo de Jesús Santos, de 38 abriles, en el maletero de un SUV policial, mientras una densa nimbo blanca, que al parecer es gas lacrimoso, emerge del interior. Se pueden escuchar los gritos de la víctima, que según sus familiares padecía esquizofrenia, y ver como sus piernas, que sobresalen del transporte, patean por un tiempo hasta que al final dejan de moverse.
Policías federales de carreteras de Brasil retienen a Genivaldo de Jesús Santos en el maletero del coche patrulla con gas lacrimoso (Twitter)
Otra cinta muestra los instantes previos, cuando De Jesús Santos se revuelve y es inmovilizado y enlazado de pies y manos. Acto seguido, los uniformados le colocan en el maletero del coche policial y al parecer, con la portezuela descenso, arrojan gases lacrimógenos al interior.
El sobrino de De Jesús Santos, Alisson de Jesus, que presenció el incidente, explicó a la prensa lugar que los agentes le dijeron que levantara las manos y vieron que llevaba muchas medicinas en los bolsillos oportuno a su enfermedad. "Mi tío se puso nervioso y me preguntó qué había hecho. Le pedí que se calmara y me escuchara". Encima, asimismo dijo que había despierto a la policía que el hombre no se encontraba acertadamente antiguamente de que lanzaran, lo que describió como una obús de gas lacrimoso. "Fue una sesión de tortura", condenó.
La víctima padecía esquizofrenia, según su comunidad
Las autoridades brasileñas apartaron el jueves de sus funciones a los policías federales implicados. La Policía Federal de Carreteras (PRF, por sus siglas en portugués) aseguró en una nota que está "comprometida" con el esclarecimiento del suceso que acabó con la vida de Genivaldo de Jesús Santos.
La PRF indicó que, "a causa de su beligerancia", se utilizaron contra el detenido "técnicas de inmovilización e instrumentos de último potencial ofensivo". Todavía explicó que durante el traslado a comisaría el detenido lo "pasó mal y fue conducido de inmediato" a un hospital de la región, donde "fue atendido y constatado el óbito", si acertadamente la comunidad asegura que cuando llegó a la clínica ya estaba muerto.
Una necroscopía preliminar concluyó que el hombre murió de insuficiencia respiratoria oportuno a "golpes mecánicos y asfixia", afirmó a Associated Press el portavoz del instituto forense del estado de Sergipe, George Fernandes.
El incidente "conmocionó a la sociedad brasileña por el nivel de su brutalidad, exponiendo la yerro de preparación" de la Policía Federal de Carreteras a la hora de avalar que sus agentes "obedezcan los procedimientos básicos de envite", afirmó el Fórum Brasileño de Seguridad Pública. En Brasil, la violencia y las muertes a manos de los policías es popular y afecta de guisa desproporcionada a la población negra del país. Según esta entidad, la policía mató a 6.416 personas en Brasil en 2020, de las cuales, casi el 80% eran negras. "Vivimos en una democracia y no hay espacio para que se practique la barbarie bajo el pretexto de la defensa de la ley y el orden", manifestó la entidad.
La estructura Human Rights Watch pidió a la Fiscalía investigar "inmediatamente" el arresto De Jesús Santos y "las circunstancias de su homicidio", incluyendo posibles "indicios de tortura". "Las autoridades brasileñas tienen la obligación, conforme la constitución brasileña y el derecho internacional de derechos humanos, de investigar el homicidio de Genivaldo y resistir a la Honradez a los responsables", apuntó.
Por su parte, el presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien defiende que se eliminen por ley los castigos a los policías que hayan podido cometer abusos durante el gimnasia de sus funciones, afirmó este jueves que "nadie admite la ejecución". El mandatario asimismo mencionó un incidente sin ninguna relación con el coetáneo de hace dos semanas, en el que un hombre disparó a dos policías de carreteras.
Este nuevo caso de brutalidad policial se produce pocos días posteriormente de que agentes de la policía de carreteras participaran en un activo en Río de Janeiro que dejó más de 20 muertos. La policía ha dicho que no tenía más remedio que usar la fuerza mortífero, pero los relatos de los residentes publicados en los medios locales han generado dudas sobre esa afirmación.
Publicar un comentario