Este 27 de mayo se cumplen 125 abriles de la primera estampado de Drácula (1897), el obra sobre vampiros más célebre que se ha publicado y un gran referente de las historias de terror. Se alcahuetería igualmente de la obra más conocida del irlandés Bram Stoker (1847-1912), que a lo espacioso de su vida escribió decenas de artículos, cuentos y novelas.
El obra mezcla la vida de un personaje histórico actual, el sanguinario príncipe rumano Vlad Tepes, con las leyendas de vampiros y otros seres mitológicos que se remontan a siglos anteriores.
La historia comienza con el abogado britano Jonathan Harker, quien se embarca en un alucinación por el este de Europa para reunirse con el conde Drácula de Transilvania, a pesar de las advertencias que va recibiendo por el camino. El conde le recibe amablemente en su castillo y le ofrece alojamiento y comida.
Sin requisa, el castillo pronto se convierte en un punto de pesadilla. El abogado descubrirá que el conde se transforma en un ser diferente y temible por la sombra, que duerme en un féretro y bebe crimen. Harker, su prometida Mina Murray y el doctor Van Helsing unirán sus fuerzas contra los poderes oscuros de Drácula. Pero, ¿de dónde viene esta historia?
Mezcla de historia y cartel
Los vampiros son seres mitológicos que viven de sombra y descansan de día (no puede tocarles la luz del sol). Se alimentan de la crimen de sus víctimas, que igualmente se convierten en vampiros si uno les muerde con sus afilados colmillos. Son seres que oscilan entre la vida y la asesinato, asociados con el mito de la inmortalidad.
Los vampiros o personajes similares aparecen en diferentes puntos de la historia. En la mitología clásica de la antigua Grecia y Roma, la estirge era una ser veloz que bebía crimen para sobrevivir. Asimismo la historia de Mesopotamia, el folclore cicatero o las leyendas chinas hablan sobre seres que existen entre la vida y la asesinato y siembran el terror entre la población.
Los arqueólogos han contrario algunos cadáveres de supuestos vampiros, el más antiguo del siglo XII, con estacas clavadas o piedras sobre la tumba, para evitar que huyan en presencia de la sospecha de que eran vampiros. Los científicos concluyen que, en común, algunas enfermedades y pestes se asociaban a este tipo de seres mitológicos.
Jure Grando era un campesino que vivió en la región de Istria, en Croacia, entre los siglos XVI y XVII. Murió en 1656, pero la cartel cuenta que se levantaba de su tumba por las noches y atemorizaba a la población, hasta que fue decapitado post-mortem en 1672. Se le considera el primer usurero de Europa.
Para su novelística, Bram Stoker se inspiró en la historia de Vlad Tepes, conocido con el aopdo de El Empalador porque era una de sus formas de tortura favoritas. Este príncipe rumano se hizo célebre en el siglo XV por su crueldad y sus prácticas sanguinarias en la hostilidades, que le hicieron aún más temido entre la población.
De la novelística gótica al cine de estreno
Drácula es una de las obras más destacadas de la novelística gótica: un apartado rebuscado que surgió en Inglaterra a finales del siglo XVIII y que combinaba el terror con los hechos sobrenaturales y, a menudo, las historias románticas.
La novelística gótica rescataba la estética del ojival medieval (siglo XV) en sus narraciones y estaba muy influenciada por el romanticismo europeo, un movimiento intelectual y cultural que exaltaba las emociones humanas y la fuerza de la naturaleza, en contraste con la racionalidad y el pensamiento sabio que se impusieron durante el Renacimiento (siglos XVI y XVII) y la Ilustración (siglo XVIII).
En Inglaterra, la novelística gótica tuvo a algunos de los autores más destacados, como Ann Radcliffe o Mary Shelley, la autora de Frankenstein(1818). Asimismo destacan los cuentos de terror y enigma del estadounidense Edgar Allan Poe.
La novelística de Bram Stoker es la obra de vampiros más famosa de la letras, pero no fue la primera. John William Polidori creó el apartado del usurero romántico con El usurero (1819), mientras que Varney el Sanguijuela o El festín de la crimen (1845) se considera el primer obra de vampiros de la historia.
No obstante, fue la obra de Stoker la que pasó a la historia y sirvió de inspiración para muchos otros títulos, tanto en la letras como en el cine. Nosferatu (1922) fue la primera acomodo cinematográfica: una película muda en blanco y cabreado que se ha convertido en un clásico cinematográfico.
El director estadounidense Francis Ford Coppola dirigió Drácula, de Bram Stoker (1992), una película fiel a la historia llamativo que obtuvo un gran éxito en las taquillas. Más tarde aparecieron otras adaptaciones modernas sobre vampiros como Entrevista con el usurero (1994), Blade (1998) o la clan Crepúsculo (2008), basada en las novelas del mismo nombre.
La ciudad de Dublín, de donde era originario el escritor, organiza cada año el Festival de Bram Stoker para dar a conocer su obra y celebrar su encomienda rebuscado.
Publicar un comentario