El distintivo ambiental de la Dirección Común de Tráfico (DGT) es una inscripción que clasifica a los vehículos en función de sus emisiones. Tiene como objetivo discriminar positivamente a los vehículos más respetuosos con el medio dominio. La pegatina da derecho a desplazarse por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y a beneficiarse de ciertas ventajas fiscales o relativas a la movilidad y el medio dominio.
Las etiquetas ambientales clasifican el 50% del parque más sostenible y de decano a beocio eficiencia son las siguientes: 0 emisiones (zarco), Eco (verde y zarco), C (verde) y B (amarilla). El resto de vehículos, el 50% más contaminantes, no tiene derecho a ningún tipo de distintivo al no cumplir los requisitos como transporte íntegro. Esto significa que tienen restringida la circulación por las ZBE y que siquiera pueden sacar partido de las prebendas que ofrecen las administraciones por la utilización de un coche respetuoso con el medio dominio.
La zona de bajas emisiones de Barcelona está delimitada por las Rondes 
A partir del próximo año, las localidades con más de 50.000 habitantes deberán disponer de una ZBE. Así lo establece la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que entró en vigor el 22 de mayo de 2021. Por ahora, las dos mayores ciudades españolas, Madrid y Barcelona, así como otras tres localidades más -Rivas-Vaciamadrid (Madrid), Sant Cugat del Vallès (Barcelona) y Sant Joan Despí (Barcelona)-, son los únicos municipios españoles que tienen delimitada una zonas de bajas emisiones.
La Zona de Bajas Emisiones de Madrid incluye las zonas Centro (el antiguo Madrid Central) y Plaza Elíptica, mientras que la ZBE de Barcelona está delimitada por la Roda de Dalt y la Ronda del Playa. Zapatilla la totalidad del término municipal de l’Hospitalet de Llobregat y parte de los municipios de Cornellà de Llobregat, Esplugues de Llobregat i Sant Adrià de Besòs.
Las etiquetas clasifican el 50% del parque más sostenible en cuatro categorías
La DGT no obliga que los vehículos que tengan derecho a la inscripción ambiental deban llevarla colocada en un emplazamiento visible como ocurre con el adhesivo de la ITV. Pero recomienda hacerlo. La competencia en este sentido es de los ayuntamientos, que pueden plasmar en sus ordenanzas municipales la obligación de aguantar el distintivo ambiental. El consistorio de Madrid estableció dicha obligación el 24 de abril de 2019 luego de un periodo de transición de seis meses. Desde entonces, el incumplimiento de esta norma conlleva una multa de 90 euros.
El objetivo de las ZBE es ceñir la contaminación ambiental 
Recientemente, el cabildo de Gijón además ha determinado que todos los vehículos con derecho a la inscripción de la DGT deben exhibirla para circular o estacionar en todo el concejo gijonés. El director de la Oficina de Movilidad del Consistorio de Gijón, Eduardo Fernández, indicó que la medida que entró en vigor el 1 de junio afecta no tan solo a los conductores locales sino además a los vehículos que no están censados en la villa.
Aunque Gijón no cuenta con una zona de bajas emisiones, los coches sin inscripción ambiental (cerca de de un 29% de su parque) ya están afectados por algunas restricciones. Por ejemplo, ya no pueden estacionar en zona ORA, una prohibición que entró en vigor el 1 de abril, dos meses antiguamente de que los vehículos más sostenibles tengan la obligación de exhibir la pegatina.
El distintivo se puede conseguir en cualquier oficina de Correos y en determinados talleres de reparación de coches
En Madrid y Barcelona el control de camino a las ZBE se realiza a través de cámaras. Los aparatos están equipados con una tecnología que permite detectar los incumplimientos de la legislatura a partir de la matrícula de los vehículos que infrinjan la reglamento. En ocasiones, sin requisa, es posible que se produzcan situaciones embarazosas. Algunos automóviles averiados transportados por grúas han sido sancionados de forma errónea. Un caso como este ocurrió en Barcelona.
En la ZBE de Barcelona, no obstante, no es obligatorio aguantar la inscripción ambiental de la DGT pegada. Lo indica el propio consistorio en su página web. “La colocación del distintivo no es obligatoria, pero facilita el control por parte de la Escolta Urbana y de las policías locales de los municipios en caso de controles manuales. Por lo tanto, es recomendado llevarla”.
Vehículos circulando por la M-30 de Madrid
Las ordenanzas municipales de otras grandes ciudades españolas consultadas por este diario siquiera establecen la obligación de irradiar la inscripción medioambiental en un emplazamiento visible del transporte. Es probable que a partir de 2023, cuando por ley los municipios de más de 50.000 habitantes deban disponer de una zona de bajas emisiones, sea obligatorio hacerlo.
Hace unos abriles, la DGT envió a los propietarios de los vehículos más sostenibles una carta que incluía una pegatina ambiental de acuerdo con la catalogación de su coche. Aunque ya desde entonces recomendaba pegar el adhesivo muchos conductores no lo hicieron. En el caso de pérdida o daño del distintivo, se puede conseguir otro nuevo en cualquier oficina de Correos. Cuesta 5 euros y hay que presentar el permiso de circulación en vigor del transporte para certificar que este pertenece a las categorías B, C, ECO, o 0 emisiones. La inscripción además se puede obtener en los talleres de la Confederación Española de Talleres (CETRAA).
Publicar un comentario