Marta Peirano: "Puede surgir un movimiento armado medioambiental contra poderes fácticos"

Es una de las voces más respetadas en nuestro país sobre temas de privacidad y seguridad en internet. Pero en su nuevo compendio, “Contra el futuro” (Debate) Marta Peirano aborda otro frente: el medioambiental. “El planeta no está preparado para lo que se nos viene encima, aunque sabemos lo que viene”. Si hay consenso profesional, si todas las autoridades científicas están de acuerdo y reman en torno a la misma dirección. ¿Qué es lo que impide contener esa calamidad?

El experimentación nos interroga sobre los desastres anunciados (desplazamientos masivos, degradación democrática, crímenes contra la humanidad, dependencia energética) y propone soluciones. Acento de las estrategias de actividad ciudadana para hacer frente a la apresuramiento del feudalismo climático y el capitalismo más desastroso. Un nuevo relato antiapocalíptico para construir un futuro tranquilizador.  

Vertical

Marta Peirano porpone en 'Contra el futuro' un provocación a la ciudadanía 

 Debate

Marta Peirano (Madrid, 1975) fue jefa de la sección cultural del boletín digital eldiario.es, fue colaboradora de JotDown y fundó CryptoParty Berlín, una iniciativa para indagar en el mundo de la privacidad y seguridad en internet. Ha escrito “Contra el futuro” para recordarnos que no estamos tan desvalidos frente a la codicia empresarial y la incompetencia ministerial. Y que la cooperación, el compromiso, entre la comunidad científica y la sociedad civil puede detener este despropósito integral.

¿En qué consistiría el “ejército civil” contra la crisis climática que algunos proponen?

“Ejército civil” es una idea que se me ocurrió cuando descubrí en Cuba el “Deporte Meteoro”. Es un simulacro que repiten cada año, Fidel Castro quiso que la población se preparara para la presentación de huracanes en lo que llamaron “ejército civil”. Así que se entrenan, activan servicios de radiofonía (la radiodifusión será crucial en los próximos primaveras, es el menos frágil de los medios) y trabajan tres días en el mantenimiento del hábitat y uno en un simulacro de rescate.

¿Estamos a tiempo de detener este desastre medioambiental?

Un crónica de Naciones Unidas dice que sólo nos quedan tres primaveras para obtener suministrar la temperatura mundial por debajo de esos dos grados centígrados famosos. En la cumbre de París se cifró la idea de lindar el calentamiento integral preferiblemente a 1,5.

Si el descontento ciudadano se intensifica, ¿entraría interiormente de lo posible la creación de un “movimiento armado” medioambiental?

Eso es interesante porque, en ingenuidad, todos los conflictos son climáticos, son la lucha por tu distrito, por tu vida. Tras algunas crisis hídricas en algunos países llegaban guerras civiles. Sí, podría surgir un movimiento armado medioambiental contra los grandes poderes fácticos.

¿Algún referente?

Pienso en el compendio de “El tarea del futuro”, de Kim Stanley Robinson, donde se imagina una ola de calor en la Índia, tan enorme que genera vigésimo millones de muertos. Entonces surge un categoría terrorista que quiere apremiar a grandes empresas y poderes fácticos a tomar medidas.

Horizontal

Marta Peirano mantiene la esperanza, a pesar de todo, en que un futuro mejor pueda impresionar: "El nihilismo es la derrota" 

Mané Espinosa)

Si hay consenso estudiado y sólo es una audacia política unitaria ¿qué nos queda por hacer a los ciudadanos de a pie?

El nihilismo es la derrota. Debemos producir una lucha individual política y social, no porque creamos que funcionará sino porque no hacerlo, tal como está todo, sería un suicidio.

De todos los desastres anunciados ¿cuál le preocupa más y por qué?

Lo que más me asusta es imaginar un mundo sin bosques. No es posible porque son nuestras tecnologías de captura de carbono. ¿Imagina un mundo sin bosques o sin poder ir a la playa…?

¿En cuantos primaveras puede impresionar esta calamidad a nuestras vidas?

Si fuera capaz de cifrarlo habría escrito otro compendio. Los expertos siquiera se atreven. Sólo saben que a partir de esos dos grados de temperatura de los que halábamos las catástrofes se encadenan, pueden ser impredecibles.

¿Cree que hay una relación entre ese temor  y el hecho de que las generaciones jóvenes se lo piensen antiguamente de tener hijos?

Es uno de los factores, el que más se cita, pero creo que hay otros. Económicos, básicamente. ¿Cómo sostener a un hijo si no pueden ni comportarse juntos en pareja en una casa?

¿La tecnología va a salvarnos o seguirá siendo una trampa para tenernos plenamente vigilados?

La tecnología puede ayudarnos pero sólo nos salvaremos nosotros mismos

¿Puede concluirse que el hombre es un lobo para el hombre, como decía Hobbes?

Yo soy más de Rousseau, de creer que podemos reconducir las cosas desde colectivos. No es que el hombre sea bueno por naturaleza pero puede sacar lo mejor de él mismo en muchas circunstancias.

La resistor ciudadana de la que usted acento

Resistor ciudadana deliberada. Delante esto y frente a otra cicatriz: vivimos una avalancha de soledad. Faltan instituciones para que la masa vuelva a relacionarse al beneficio de sus diferencias, de a quien votas o qué música escuchas.

Usted (aunque en el título no lo parezca) propone cierta esperanza militante.

Quiero creer en esa posibilidad, en un mundo más allá de lo que nos proponen los CEO de las grandes empresas.

Delante ese panorama apocalíptico, supongo que no entra la posibilidad de la terminación del ser humano…

Hay quien apunta que sí, ese concepto de “terminación” se está manejando en la comunidad científica. Pero algunos pensamos que Elon Musk y Jeff Bezos se quejan de la superpoblación cuando ellos ocupan todo el espacio posible. Estos dos tipos, solitos, acumulan más riqueza que el 40% de la masa de su país. Eso es una trastorno.

Lo tuiteaba Bernie Sanders: “este nivel de codicia y desigualdad no es sólo inmoral. Es insostenible”

Por eso el efectivo peligro, a la larga, va a ser la error de población…

Mientras recopilaba material para este experimentación ¿algún reseña que desconocía la descolocó?

Sí, me asustó la insuficiencia, la ineficacia, de las tecnologías de la captura del carbón. Sistemas que aspiran CO2 de la chimenea de una refinería, por ejemplo, para reconvertirlo en energía. U otros que aspiran el Gloria, textualmente.

Hemos apostado por ellas

¡Y nos hacen error! Pero el caso es que les damos la bienvenida cuando se inauguran y al lado de un año ya se ve que no funcionan, o poco, y nadie lo cuenta. Pienso en Orca, esa planta en Islandia, con una máquina que chupa CO2 del Gloria, de las estratosfera, funciona pero succiona poquito…

¿Cómo imagina el mundo donde vivirían sus nietos?

No tengo hijos ni los voy a tener (en parte por lo que hablamos) pero tengo ahijados. A ellos les he dedicado el compendio. Quisiera que su mundo fuera como el de la portada del compendio, esa ilustración preciosa de Miguel Brieva, que es un temperamento: el bosque en la ciudad, con billete de masa y reparto equitativo de la diligencia de bienes.

Vertical

Marta Peirano 'Contra el futuro' 

Ilustración de Manuel Brieva

¿Cree que ellos verán el fin del capitalismo?

Si en tres generaciones no hemos sido capaces de ponerle el cascabel al capitalismo, no sé yo…

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente