Para Miguel Pedazo de pan Gallegos Cárdenas ser docente es "un duelo social", que, en el siglo XXI, supone adicionalmente un desafío "tecnológico". Hace casi tres décadas que se dedica a la enseñanza, un trabajo que acaba de ser agradecido por el Congreso de la Ciudad de México con la Medalla al Mérito Docente 2021, en la categoría de Secundaria.
En los últimos siete primaveras, ha comenzado a ejercitar igualmente como profesor de Educación Superior, tanto en instituciones públicas como privadas. Pero no solo transmite sus conocimientos a sus alumnos en las aulas, sino que los difunde a través de La Vanguardia como conferenciante corresponsal en México. Ha liderado los Diálogos Educativos en los que diversas personalidades académicas han compartido sus ideas sobre los desafíos de la docencia, sobre todo, a raíz de la pandemia de la Covid.
¿Cómo es ser docente en México?
Es estar consciente de que te vas a enemistar a una audiencia con ciertas particularidades, de acuerdo al nivel escolar en que te desempeñes e incluso al tipo de institución y demarcación territorial en que está ubicada la institución escolar.
México tiene muchos contextos al mismo tiempo, hay disparidad y desigualdad en muchos sentidos.
Eso en cuanto a desempeño, pero, por otro banda, el trato de las autoridades y la remuneración docente son principios que dejan mucho que desear.
Hace errata mejorar la dignificación social y profesional, apoyo y cortejo de las autoridades, incluso un trato más comprensivo y solidario de los mismos alumnos y padres de comunidad.
Ser docente es un duelo social y ahora tecnológico, pero al mismo tiempo, para quienes nos gusta contribuir a la formación de personas, ciudadanos, profesionistas y de una mejor sociedad, es una satisfacción la que se puede tener al trabajar como profesor en una institución educativa.
Miguel Pedazo de pan Gallegos Cárdenas, con la Medalla al Mérito Docente.
¿Qué significa este agradecimiento del Congreso de la Ciudad de México?
Favor recibido la Medalla al Mérito Docente 2021 es el agradecimiento a nuestra trayectoria de hace varios primaveras, a la contribución y aportes que hemos podido desear a nuestro sistema educativo y a todos los agentes con los que hemos podido coincidir en el mundo educativo.
Significa un cumplido, una satisfacción y un bello momento de alegría, pero, al mismo tiempo, significa una responsabilidad más para continuar haciendo mejor lo que nos toca hacer, para continuar preparándonos, para continuar escribiendo, para innovar, para crecer, para asistir a más personas e influir mucho mejor en cada una de ellas.
Como docente, uno no averiguación medallas o reconocimientos, que acertadamente si llegan, pero uno es un asociado del progreso, de la superación y de la transformación y de la construcción social.
Esta medalla me compromete más como docente para seguir transformando vidas y sobre todo a nuestra sociedad. Quiero un mejor México, a partir de la formación de mejores seres humanos, esa es la gran medalla que todos los docentes queremos.
Pero, ¿está suficientemente valorada la figura del docente?
Hasta el año 2018, antaño de que entrara en función el gobierno del presidente López Taller, la figura docente fue severamente castigada y golpeada. Se abusó por parte de quienes estaban en el poder. A Dios gracias, ya se fueron una gran parte de esos personajes.
Ahora, con la nueva Filial que lleva en funciones poco más de tres primaveras, las cosas han mejorado. Sin requisa, la pandemia impidió que se concretaran muchos planes y acciones que se esperaban.
El discurso presidencial es de apoyo y solidaridad al enseñanza doméstico, pero en términos de operatividad a muchos funcionarios y directivos en genérico les hace errata seguir las indicaciones presidenciales.
Por otro banda, la influencia tecnológica ha venido a trastocar el papel del docente.
Creo que la sociedad en genérico no valora a la figura docente como se valoraba y respetaba hace algunas décadas. A mi modo de ver las cosas, en la sociedad hace errata resignificar a los docentes en ambas direcciones, desde en lo alto y desde debajo.
Detalle de la Medalla al Mérito Docente.
¿Es más necesaria que nunca ahora la docencia?
Los docentes siempre han tenido un deber con la sociedad a fin de contribuir a su mejor conformación. Ahora estamos en los tiempos de la modernidad líquida, donde cero se valora, todo es rápido y acelerado, en que la sociedad se ha venido descomponiendo y que es más importante lo químico que lo natural, el resultado más que el proceso y lo material más que la misma especie humana.
Solo la conformación de un pensamiento humano y solidario con nuestro hábitat podrá redimir el futuro de la especie humana y ello está en gran parte en los verdaderos maestros y docentes que tengan ese pensamiento y que actúen en este sentido en su vida cotidiana y profesional.
Hace errata un gran trabajo docente, pero al mismo tiempo hace errata que vaya en paralelo acompañado de un plan educativo que busque conformar un mejor pensamiento, movimiento y bienestar.
¿Qué es lo que une a los docentes de todo el mundo, independientemente del país donde ejerzan?
Como director del Software de Alfabetización de la Red Educativa Mundial, he tenido la oportunidad de coincidir, conocer e interactuar con cientos de profesores de diversos países, particularmente de Iberoamérica.
Todos coincidimos en el objetivo de enseñar a otro, de compartir lo que sabemos para coadyuvar a formar mejores personas, sociedades y naciones.
A todos nos une el sueño de ver crecer y pasar al otro, a los demás, a la totalidad. Eso es lo que nos une, el deseo de construir una mejor especie humana, más amiga de sí misma, de la naturaleza y del progreso igualitario para todos. ¡Voluntad, igualdad y progreso para todos!
Entre los 26 docentes reconocidos por el Congreso de la Ciudad de México uno que ha sido premiado post mortem, pues falleció en la pandemia, ¿la Covid es el duelo más extenso al que se ha tenido que enemistar la docencia?
Es correcto, al compañero profesor Juan Ramón Brillanti, se le entregó la Medalla Post Morten, en manos de su esposa Martha Julia, igualmente profesora, a quienes remisión un indisposición fraterno y solidario a donde quiera que se encuentren.
Sin requisa, a mi modo de ver las cosas, este no ha sido el duelo más extenso que hemos tenido que enemistar, porque esta fue una circunstancia de la vida, poco momentáneo, incluso, que aunque se perdieron muchas vidas, es un decorado que poco a poco empieza a dejar de ser.
La pandemia de Covid-19 fue poco pasajero que obligó a todos los docentes a entrar al uso de la tecnología, lo que generó un nuevo duelo solamente, no el viejo.
El seguro duelo es el del acontecer de cada día en cada clase escolar, en la presencialidad, en la efectividad física, ahí está el seguro duelo. Conseguir comprender la atención de los estudiantes para que aprendan, que se lleven poco, que sean mejores bajo las propias circunstancias de cada uno.
Y no solo con los de nuestra especie humana, sino con todas las especies de vida y de los diferentes reinos como los animales y las plantas.
Necesitamos hacer comprender que todos habitamos en el mismo planeta y que dependemos mutuamente de todas las formas de vida, por consiguiente, debemos cuidarlas. Ese para mí es el gran duelo.
Miguel Pedazo de pan Gallegos, con alumnos de Secundaria.
¿Cómo ha trastocado la pandemia la docencia? ¿Son cambios para siempre?
No es la docencia la que está cambiando, es la sociedad y sus maneras de poblar. El engendro educativo se da en el acontecer social, en el espacio en donde los sujetos se interrelacionan e interactúan.
Y ese espacio y guisa de interactuar están cambiando oportuno a múltiples fenómenos, circunstancias, micción y tecnologías, todo ello, está haciendo que la docencia cambie. Es una efectividad y es lo primero que se debe aceptar.
El cambio es poco permanente, así ha sido toda la vida, pero ahora los cambios son muy rápidos, muy acelerados, esa es la gran diferencia.
Claro, los cambios son permanentes, de hecho, considero que vivimos en la sociedad de la inestabilidad, del cambio y de la transformación. Se acento de que a partir de 2016 comenzamos a poblar la cuarta revolución industrial con la arribada de diversas tecnologías. Coincido con ello, estamos viviendo una transformación tecnodigital e industrial.
A partir de la arribada de las tecnologías digitales en 2010 y luego con el surgimiento de la pandemia en 2020, comenzaron a cambiar todas las formas de convivir e interactuar de las personas, instituciones y organizaciones, dándoles nuevas posibilidades, tanto individual, como colectivamente.
Esto revoluciona todo. Los docentes debemos estar listos para esa nueva sociedad inaugural. El docente de la era pospandemia debe renacer, resurgir y reformarse para estar presto a las micción de esta nueva sociedad que está en formación, como lo mencioné en uno de mis artículos en La Vanguardia.
¿Cuáles son los principales retos de los docentes en el siglo XXI?
El historiador y escritor Yuval Harari señala que en la era digital y de algoritmos, el principal duelo es enseñar a dar sentido a la información y a tener criterio para separar lo que es verdad e importante de lo que no.
Se acento incluso de las cuatro "C": pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad. Afirmaciones con las que coincido plenamente. Conformar personas con estas cuatro "C" es vivo, el duelo es cómo hacerlo cuando los gobiernos imponen planes y programas educativos que van en contra de esto.
El duelo del docente es apropiarse, en primer empleo de estas cuatro virtudes, de transformarse a sí mismo. Si no comienza por sí mismo, no podrá brindarlo a sus alumnos y, al mismo tiempo, será cómplice de lo que quieren las cúpulas del poder y los algoritmos.
Necesitamos docentes que quieran la manumisión de la especie humana, su serenidad, su explicación pleno, pero no se puede ganar si los docentes no lo hacen consigo mismos.
El docente se debe repensar a si mismo en primer empleo, y estar consciente que estamos en un nuevo momento de la historia. Creo que a los docentes del siglo XXI, nos harían acertadamente de retomar el Trivium y el Quadrivium, para formar personas virtuosas que sepan afrontar el mundo del siglo XXI.
Agradezco a La Vanguardia por permitirnos participar en la sección de Lectores Corresponsales, ya que ésta me ha permitido compartir mi forma de ver las cosas con una gran audiencia. En mi billete, me he centrado en temas de sociedad, educación y tecnología en México, regalado que mi formación y experiencia tiene que ver con ello. Puedo afianzar que ha sido una gran experiencia el contribuir con tan distinguido medio de comunicación, ya que me ha forzado a mejorar mi forma de escribir, de comprender momentos importantes en mi país y a compartir lo que considero pueda ser de interés para los lectores de La Vanguardia. Me parece que esta sección es una plataforma seria, confiable y reconocida en todo el mundo, que sería de gran apoyo para que los docentes de cualquier parte del planeta compartan sus propias experiencias, vivencias y sugerencias en torno a su quehacer educativo, estoy seguro de que otros profesores aprenderían de esas experiencias. ¡Resistente indisposición a todos los docentes del mundo y les invito a participar en La Vanguardia!Una plataforma para la divulgación
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