Aulas a 35 grados y patios sin sombra: los efectos de la ola de calor en las escuelas

La peor ola de calor de los últimos 20 abriles tiene los días contados, según los meteorólogos que predicen que entre mañana y pasado se marchará. Pero se ha sufrido esta semana con intensidad, dejando la constatación de que las escuelas no están preparadas para altas temperaturas. “A 35 grados en el cátedra a las 9 de la mañana”, rezaba un tuit. “En la mía, a 35, con la luz apagada y ventilador”. “Conseller, queremos trabajar en aulas, no en saunas”.

Los profesores han subido a las redes sociales decenas de fotografías de termómetros situados en las aulas catalanas con temperaturas asombrosas. Casi todos con títulos entre los 30 y los 35 grados centígrados, pero todavía llegan a los 40. Y han empollón el sentido global para evitar estados de agotamiento, deshidratación, golpes de calor o rampas musculares: descender persianas, mojar el patio, tolerar ropa ligera y gorras, divertirse en la sombra y succionar agua.

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Los meteorólogos esperan que una DANA acabe con la ola de calor el fin de semana

Las aulas catalanas

Los sindicatos se quejan que Educació no da respuesta en Catalunya

Los sindicatos han puesto el rugido en el Gloria, porque sabiendo que la situación es poco habitual (son raras temperaturas tan extremas en estas fechas) no es admirable. Y muchos centros no cuentan con instalaciones de atmósfera acondicionado, como sí ocurre en el resto de edificios públicos, sujetos a reglamento. Adicionalmente, los patios aguantan la solana sin sombras. “Si la ley marca que los protocolos se activan a los 27 grados y estamos a 40, ¿a qué está esperando el departament?”, se preguntan en el sindicato Professors de Secundària.

“Dos alumnas se desmayaron en Manresa”, explica Jesús Martín, portavoz de UGT, “pero seguimos sin respuesta de la Conselleria de Educació”. CC.OO. ha enviado una instancia al unidad denunciando “su inacción” e instándolo a dar los medios necesarios a los centros.

Pero la semana ya acaba, la ola ya está marchando y el curso está a punto de finalizar (el 22 de junio). Algunos institutos, cuyos alumnos están terminando el trabajo de síntesis y el tesina de investigación, han decidido acortar el horario en el cátedra, con autorización de inspección, y que los niños terminen la última hora, la de las 13.30 h en casa. Consideran que las instrucciones del documento Medidas de acto en presencia de las elevadas temperaturas , que para los sindicatos está desfasado, permite la repaso de una reorganización.

Alerta por calor stop y extremo

En la Comunidad Valenciana piden el cese de las actividades lectivas

En la Comunidad Valenciana Sanidad ha activado alerta sanitaria por ola de calor stop y extremo tanto este viernes como para sábado en un total de 423 municipios, encima de avisar que habrá noches tropicales en 59 localidades valencianas. Por ello, el sindicato CCOO-PV ha solicitado a la Conselleria de Educación "actuaciones inmediatas, como el cese de las actividades lectivas si se supera el mayor permitido de 27 °C y el 70% de humedad relativa.

"Algunas localidades pueden tener una situación geográfica con mejores condiciones climatológicas, pero otros están sufriendo unas condiciones extremas que hacen inasequible el incremento ordinario de las clases", lamenta el sindicato en un comunicado. Por ello, CCOO recomienda que se tome la temperatura de las aulas cada hora y, en función del dictamen, la comunidad educativa coordinada con las AMPA, solicite en el centro el cese de las actividades lectivas si se superan las citadas cifras.

Por su parte, la Conselleria de Educación ha enviado una carta a los centros escolares en la que se recuerda que es la Dirección Común de Vitalidad Pública la que decide en función de la alerta sanitaria y que, en caso de que sea necesario tomar alguna medida singular por las condiciones climatológicas de temperatura extrema, será el junta de cada municipio el que actúe y se lo notifique a cada centro educativo, según informa Neus Navarro desde València.

Delante la error de acto

CCOO presenta una denuncia militar dirigida a la Consejería de Educación

En Madrid, CCOO ha ido un paso más allá y ha presentado una denuncia militar en presencia de la Inspección de Trabajo de Madrid por la error de acto de la Consejería de Educación. El mismo organismo pidió este jueves al sindicato que redactara un escrito militar, "hexaedro que ya existe una resolución de la propia Inspección de hace varios abriles en la que requería a la Consejería de Educación para que resolviera el problema de climatización de los centros, y no lo ha hecho", ha afirmado la secretaria de Enseñanza de CCOO, Isabel Galvín.

"Esta misma mañana en Getafe hemos tenido un centro en el que los alumnos en el patio han sangría por la ñatas, mareos, vómitos. La situación es gravísima. Y la pregunta es: ¿Nuestros centros educativos no se merecen estar climatizados? Es que sólo pueden estar climatizados los despachos de presidencia, consejerías y todas las administraciones, excepto los centros educativos?", ponía como claro ejemplo Galvín.

Las altas temperaturas rebasan los límites establecidos en la Reglamento en Prevención de Riesgos Laborales, en concreto del Existente Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y vigor en los lugares de trabajo. Según CCOO, esta reglamento ha sido infringida y "ha puesto en peligro la vigor e integridad de niños y niñas y profesorado".

Recomendaciones genéricas

El protocolo por temperaturas extremas del País Vasco no recoge actuaciones en materia educativa

El País Vasco vive esta semana una ola de calor que ha elevado los termómetros por encima de los 35 grados en algunos puntos y que amenaza con que puedan aventajar los 40 grados durante el fin de semana. Este aberración ha llegado excepcionalmente temprano, ayer de que los escolares terminasen el curso, y ha puesto de manifiesto la error de un protocolo para el ámbito escolar.

De hecho, el documento de Actuaciones preventivas en presencia de los excesos de temperaturas sobre la vigor en la Comunidad Autónoma de Euskadi, manufacturado por el Gobierno vasco, no recoge actuaciones específicas para el ámbito educativo. Este protocolo menciona recomendaciones para las administraciones locales, el conjunto de la población, los centros residenciales, los servicios sanitarios y los servicios que actúen en caso de emergencia.

El Servicio Vasco de Vitalidad-Osakidetza, encima, ha difundido un conjunto de recomendaciones para la población en militar. El Área de Educación, en todo caso, reconoce que no existe un protocolo específico para las aulas vascas, más allá de las recomendaciones que se han difundido para la población en militar y que son las que están siguiendo los centros escolares, detalla Ander Goyoaga desde Bilbao.

Mientras, la comunidad foral de Navarra ha reaccionado a la ola de calor que azota al distrito convocando al ministerio de crisis por calor. Este organismo se ha reunido con todos los departamentos del Gobierno, incluido el de Educación.

En todo caso, siquiera Navarra cuenta con un protocolo específico que concrete cómo deben realizar los centros escolares en presencia de olas de calor cómo la que se está viviendo desde el lunes y que se alargará al menos hasta el sábado. Desde el Área de Educación señalan que no se han registrado incidencias.

Se aplazamiento que este viernes sea el peor día de la ola de calor

Las aulas de las Baleares superan el linde de 27 grados marcados por protocolo

En Baleares, el sindicato STEI denuncia que en algunos municipios, como Sant Joan, en el centro de Mallorca, la temperatura en las aulas ha cogido los 32 grados a las 10.30 de este viernes, por lo que lo peor está aún por presentarse. La reglamento marca que las aulas deben estar a una temperatura de entre 17 y 27 grados, según el sindicato, por lo que se supera ampliamente lo que exige el Govern. El STEI reconoce que la situación es adecuada en los centros construidos recientemente, mejor adaptados a los extremos climáticos, pero en los edificios antiguos, ya obsoletos, resulta difícil impartir clases estos días

En Campos, todavía en el centro de la isla, se ha tenido que instalar ventiladores para soportar el calor. Un colección de padres del colegio Aina Moll, en Palma, ha hecho esta semana una protesta simbólica con paraguas a modo de sombrilla para requerir más árboles en el patio y en la plaza que rodea el colegio. En Baleares no se ha planteado por ahora ninguna medida para compendiar el horario laboral para eludir las horas más fuertes de calor. Se aplazamiento que las temperaturas remitan a partir de este fin de semana, casi nada unos días ayer del fin de curso escolar, explica Nekane D. Hermos desde Palma.

Ola de calor

En los colegios andaluces, los alumnos batallan contra los 37 grados de sus clases a abanicazos

“Todos los abriles, a partir de junio, vivimos la misma situación”, comenta Elena García, presidenta del Ámbito de Educación del sindicato CSIF (Sindicato de Educación). En el Sur, la ola de calor está siendo especialmente cruenta. En las aulas de los centros educativos se han llegado a alcanzar hasta 37 grados durante esta semana, un calor asfixiante para los alumnos, pero todavía para los profesores. Y fuera, en los patios y pistas al atmósfera redimido, la situación es aún peor. No hay toldos ni manto vegetal suficiente que den sombra bajo la que acogerse del sol. De momento, no se ha registrado ninguna vahído o desvanecimiento entre chicos y docentes por este motivo.

Un stop porcentaje de los centros educativos andaluces (más de 4.000 repartidos en más de 6.000 edificios) son construcciones de los abriles 70-80, con todo lo que eso implica. De ellos, 430 colegios están en franja roja, es aseverar, son centros catalogados de severidad climática. El alumnado aquí batalla desde sus pupitres, entre Unión y Matemáticas, el calor a abanicazos. Sevilla, Córdoba y Jaén, la zona del Valle del Guadalquivir, son las provincias más afectadas y donde los padres optan, con el manido bueno o no de los directores de los centros, por sacar a sus hijos de estas instalaciones como medida de prevención.

Y ésta es una efectividad que se repite cada fin de primavera en Andalucía desde 2017, cuando un asalto de calor ponía “aciago sobre blanco” la “existencia de un problema en infraestructuras y climatización” en estos centros, nos comenta García.

 “Estudiantes y alumnos se desmayaban en las clases”, momento en el que la Articulación de Andalucía puso en marcha un protocolo de acto en presencia de las inclemencias meteorológicas: por encima de los 27 grados, los colegios pueden optar por flexibilizar, que no derogar, las jornadas lectivas. Sin incautación, CSIF denuncia que son unas medidas “desconocidas” por muchos equipos directivos, a quien la establecimiento pública “les ha dejado toda la responsabilidad” para implantar esta medida siendo el “personal docente quien tiene que ponerle la signo a los padres”.

Y aquí surge el problema. No hay un plan de actividad global, no ya en el conjunto de la comunidad sino en una misma provincia. Un centro, un criterio diferente. Así, nos encontramos colegios donde los niños pueden irse a casa a partir de las 12:00 horas y otros, ubicados incluso en la misma ciudad o en el mismo municipio, donde las clases se imparten hasta final de la etapa. “En los institutos el alumnado es maduro y es más autónomo, pero en los colegios tomar la valor de acortar las clases es poco controvertido porque no sólo son centros educativos en sí, sino que ayuda a los padres con la conciliación”.

A la situación de los estudiantes, la preocupación de los padres, la desorientación que sufren los docentes y la valor ‘inasequible’ que tiene que tomar el equipo directivo, se le une la ademán de las delegaciones de Educación y de los Servicios de Inspección. La presidenta del Ámbito del Educación del sindicato comenta que, en algunos casos, la respuesta que reciben los directores cuando consultan con Educación es que “fomenten el consumo de agua” entre los chicos y que opten por refrescarse “con abanicos”.

Pese a que hay una ley aprobada en el Parlamento en 2020 para indisponer las condiciones climatológicas adversas (Ley de Bioclimatización propuesta por Delante Andalucía), su implantación durante estos abriles ha sido insuficiente y, luego, a día de hoy, el alumnado, de modo militar, sigue sin tener las “condiciones óptimas” para finalizar el curso escolar. Los colegios donde sí hay atmósfera acondicionado son los menos, y detrás de estas máquinas de refrigeración están los fondos de unos padres que, “a la desesperada”, como nos comenta una mamá que tiene escolarizado a su hijo en un colegio de Sevilla, optan por entregar una cuota al AMPA para que compre e instale un dispositivo en las aulas que ayude a los menores a “sobrevivir” a este calor. El curso acabará, oficialmente, el próximo 22 de junio, aunque ya hay padres que apuntan a que hoy darán por viejo el año escolar. 

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