Apagadas las luces y la música de la cumbre de la OTAN en Madrid, que durante tres jornadas seguidas proyectó un liderazgo en la terreno internacional que le reconoció hasta el norteamericano Joe Biden, Pedro Sánchez debe regresar a la dura ingenuidad del panorama político doméstico en España.
El presidente del Gobierno clausuró ayer la cita de la Alianza Atlántica asumiendo otro relevante compromiso, para el que ahora igualmente habrá de averiguar hasta “debajo de las piedras” una mayoría parlamentaria suficiente que le garantice su aprobación.
Sánchez acordó el martes con Biden ampliar el escudo antimisiles de la OTAN, con otros dos destructores de Estados Unidos, en la saco de Rota. Un plan delante el que el socio de la coalición público con el PSOE, Unidas Podemos, volvió a arrugar la napias. Igual que el resto de los grupos de izquierdas que componen la mayoría de lapso. Y la ministra de Defensa, Margarita Robles, se apresuró a telefonear a Esteban González Pons, para intentar amarrar el apoyo del PP.
Pedro Sánchez, en el curso de la rueda de prensa del suspensión de la cumbre de la OTAN en Madrid
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(Dani Duch)
El cabecilla del Ejecutor compromete delante la OTAN y la UE ascender al 2% del PIB en inversión marcial en el 2029
El cabecilla del Ejecutor se comprometió adicionalmente ayer delante la OTAN y la Unión Europea a aumentar el desembolso en defensa de España, en ristra con uno de los acuerdos de la cumbre para incrementar los capital económicos comunes, condición imprescindible para engrosar las capacidades militares y disuasorias de la Alianza delante la amenaza de Rusia en la perspectiva uruguayo y en el lado sur, durante los próximos diez abriles.
“He reiterado a los aliados que España cumplirá el compromiso con la OTAN y la UE de destinar el 2% del PIB al presupuesto en defensa”, oficializó Sánchez al término de la cumbre. Un objetivo a dispendioso plazo, no obstante, con el horizonte situado en el 2029, para duplicar hasta el 2% del PIB un desembolso en defensa que ahora se sitúa tan pronto como por encima del 1%. Pero que ya se empezará a plasmar, según el propósito de Sánchez, en los presupuestos del Estado para el 2023, cuyo plan está esbozando el Empleo de Hacienda. “El Gobierno trabaja ya para aumentar este mismo año la inversión en defensa. Y la propuesta que voy a exponer a las Cortes es alcanzar ese 2% en un periodo de ocho abriles, es proponer, hasta el año 2029”, afirmó Sánchez.
Unidas Podemos, no obstante, sigue sin querer oír musitar de la cuestión. Así que Sánchez comenzó a hacer pedagogía, y justificó el incremento del presupuesto en defensa. Con un argumento claro, oportuno a la guerrilla en Ucrania: “La seguridad, que es una condición indispensable para avalar nuestro maniquí de convivencia democrática, no está garantizada. No podemos darla por garantizada, debemos protegerla día a día, y debemos aplicar para ello capital económicos”, alegó.
La intrepidez de Sánchez de aumentar el desembolso en defensa en las cuentas del año que viene choca con Unidas Podemos
El cabecilla del Ejecutor demandó así, mirando sobre todo a su izquierda, “un acuerdo de país” en las Cortes, “para avalar y engrosar la seguridad de España”. Y argumentó que, tras la invasión de Ucrania, hasta el Gobierno socialdemócrata de Suecia rompió sus 200 abriles de neutralidad. “Nuestra responsabilidad es revisar nuestros postulados”, apeló a la izquierda del PSOE.
“La invasión fragmentario e ilegal de Putin implica un cambio tectónico en el orden internacional, y eso tiene que hacernos reflexionar a todos. Si lo ha hecho Suecia, ¿cómo no lo van a hacer incluso las fuerzas políticas en España?”, requirió. Y demandó así sellar “un acuerdo de país que trascienda las cuestiones ideológicas”.
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