El Departament d’Universitats respondió ayer a la propuesta del Gobierno de “homogeneizar” parcialmente los exámenes de selectividad en toda España a partir del 2024, para evitar la supuesta disparidad de niveles entre comunidades autónomas, que si “homogénea” quiere afirmar “única” , “claramente no estaremos de acuerdo”.
La conselleria catalana de universidades admite que no conoce la propuesta de goma que está preparando el Servicio de Educación y FP para cambiar las pruebas de paso a la universidad en el 2024 y que quiere soportar al Consejo de Ministros en julio con la idea de que se apruebe en octubre.
“Ya son ‘homogéneas’ porque dependen de una orden ministerial muy detallada que es la misma para todos”
“No nos han hecho calar ningún goma sobre las PAU del 2024. Cuando llegue lo valoraremos. Sin bloqueo, de entrada, la idea de igualar pruebas no nos gusta”, indica una comunicación del Departament d’Universitats que explica que la estructura de las PAU compete a las universidades. “Existe una comisión organizadora, regulada por ley, que determina el contenido de las pruebas, con indicaciones generales del Estado”, apunta el escrito. “Si van más allá en estas indicaciones, deberemos ver hasta dónde quieren calar y realizar en consecuencia”, advierte.
La ministra Pilar Alegría confirmó ayer, en Jerez de la Frontera, que el Gobierno quiere que la selectividad sea una prueba “poco más homogénea” en toda España, aunque no “uniformadora”. La ministra no adelantó ninguna novedad sobre cómo se aplicaría esta “homogeneización”, pero sí recalcó que no invadiría las competencias de las autonomías que serán consultadas previamente, encima de los rectores.
Las explicaciones a la consejería catalana podrían calar la próxima semana en que está prevista la reunión de la ministra con los consejeros autonómicos. En esta reunión se podrían dar las claves del diseño de las nuevas pruebas de paso a la universidad que afectará a los jóvenes que se matriculen en primero de bachillerato en el curso escolar 2022-2023, es afirmar, el próximo septiembre.
El área que dirige Gemma Geis desconoce qué significa para la ministra el calificativo de “pruebas poco más homogéneas”. “Ahora ya son ‘homogéneas’ porque dependen de una orden ministerial muy detallada que es la misma para todos”.
Los exámenes de selectividad se regulan por una orden ministerial (PCM/58/2022, de 2 de febrero), por la que se determinan las características, el diseño y el contenido de la evaluación de bachillerato para el paso a la universidad, así como las fechas máximas de realización. Con estos detalles, las comunidades autónomas preparan sus pruebas. No obstante, en algunas autonomías, como en Catalunya, las preguntas son más competenciales que en otras, de carácter más memorístico, lo que obliga al estudiante a aplicar un viejo razonamiento.
El Servicio de Educación, según manifestó ayer Alegría, está reuniéndose y escuchando a la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue), a los decanos de Educación y a las autonomías.“Para poder realizar o poder encontrar en las distintas normativas educativas lo primero que tenemos que hacer es escuchar activamente a los agentes implicados y es en lo que estamos ahora mismo”, aseguró Alegría.
El maniquí contemporáneo de las pruebas de paso a la universidad no seleccionan a los estudiantes para matricularse de un título universitario sino que ordenan su entrada en las facultades valorando la puntuación y el anonimato. No obstante, se critica el peso que las mismas tienen en la etapa de bachillerato que acaba condicionado por las mismas, perdiendo el sentido educativo que tiene por sí mismo. La Lomloe prevé un bachillerato más competencial y con viejo opcionalidad por lo que el Gobierno podría estar trabajando en un maniquí de exámenes en este sentido.
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