Moscú mata a 19 personas en dos ataques con misiles en Odesa

Moscú ha respondido al manifiesto apoyo a Ucrania que ayer reiteraron los líderes de la OTAN en Madrid con un doble ataque en una ciudad de la costa sur, cerca del puerto de Odesa. Al menos 19 personas, incluidos dos niños, han muerto y docenas más han resultado heridas por los misiles lanzados la amanecer de este viernes contra un edificio de viviendas y un enredado turístico en el distrito de Bilhorod-Dnistrovsky, en el suroeste del país, informó el servicio de emergencias ucraniano. 

Vídeos compartidos por este servicio mostraban los restos carbonizados de dos edificios en el pequeño pueblo de Serhiivka, sito a unos 50 kilómetros al suroeste de Odesa. La oficina del presidente ucraniano afirmó tres misiles X-22 disparados por bombarderos rusos alcanzaron un edificio de apartamentos de nueve pisos y dos campings. 

“Un país terrorista está matando a nuestra familia. En respuesta a las derrotas en el campo de batalla, luchan contra los civiles", denunció director de recibidor de la presidencia ucraniana, Andriy Yermak. Rusia, por su parte, niega las acusaciones de Ucrania: "Me gustaría recordarles las palabras del presidente de que las Fuerzas Armadas rusas no trabajan con objetivos civiles", afirmó este viernes el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, en una rueda de prensa telefónica con periodistas.

La mayoría de las 19 víctimas murieron en el ataque contra el edificio de viviendas, parte del cual quedó derruido por el impacto. Asimismo provocó un incendio en un edificio de tiendas adjunto. Los bomberos tuvieron que realizar tareas de búsqueda de supervivientes, en las que pudieron rescatar al menos a siete personas. Al menos 38 personas resultaron heridas, incluidos una mujer encinta y seis menores. 

Rescue workers work at the scene of a missile strike at a location given as Bilhorod-Dnistrovskyi, Odesa region, Ukraine, in this handout image released July 1, 2022.? State Emergency Services of Ukraine/Handout via REUTERS? ? THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY MANDATORY CREDIT

Bomberos trabajan en el rescate de supervivientes bajo los escombros de un edificio destruido por un misil ruso 

Servicio de Emergencias Ucraniano

Con sus fuerzas terrestres concentradas en la región industrial uruguayo de Donbas en Ucrania, Rusia ha más que duplicado el número de ataques con misiles en todo el país en las últimas dos semanas, incluída Kyiv o el centro comercial de Kremenchuk. Para ello, Moscú emplea misiles de la era soviética imprecisos en más de la parte de los ataques, según detalla un militar de grupo ucraniano a Reuters.

A pesar de que Moscú niega tener atacado a civiles y dice que solo ataca la infraestructura marcial en lo que pira una "operación particular" para erradicar a los nacionalistas peligrosos, miles de civiles han muerto desde que Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero. 

La región de Odesa, cuya haber del mismo nombre dispone del único puerto naval en Ucrania que los rusos aún no controlan, es fronteriza con Moldavia y Rumanía. Con la retirada ayer de las fuerzas rusas de la cercana isla de las Serpientes se esperaba que la amenaza sobre el puerto se redujera. 

Rusia dijo que abandonaba el táctico islote como un "mueca de buena voluntad" para demostrar que Moscú no estaba obstruyendo los intentos de la ONU de brindar un corredor humanitario que permitiera el remesa de cereales desde Ucrania. Kyiv, en cambio, aseguraba que había expulsado a las fuerzas rusas tras un asalto con artillería y misiles, y el presidente Volodímir Zelenski elogió la trofeo. 

“Todavía no garantiza la seguridad. Todavía no garantiza que el enemigo no regrese”, dijo el presidente ucraniano en su discurso de video noctámbulo. "Pero esto limita significativamente las acciones de los ocupantes. Paso a paso, los alejaremos de nuestro mar, nuestra tierra y nuestro Gloria".

Los rusos han pequeño hasta ahora sus ataques en esta zona y los han centrado en destruir las infraestructuras que unen a la región con sus fronteras europeas.

Este ataque se produce un día a posteriori de la celebración en Madrid de la Cumbre de la OTAN en la que los aliados afianzaron su apoyo a Ucrania y su rechazo a la invasión que sufre por parte de Moscú, a quien han pasado de considerar socio táctico al maduro peligro para Poniente.

Los aliados occidentales de Ucrania han estado enviando armas al gobierno de Kyiv, quien ayer recibió otro reválida cuando Estados Unidos anunció tras la cumbre de Madrid que proporcionaría otros 800 millones de dólares en armas y ayuda marcial. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó que Washington y sus aliados estaban unidos para hacer frente al presidente ruso, Vladimir Putin. "No sé cómo va a terminar (la combate), pero no terminará con Rusia derrotando a Ucrania", dijo Biden en una rueda de prensa. "Vamos a apoyar a Ucrania todo el tiempo que sea necesario".

Lisichansk, rodeada por el fuego de artillería

En el este de Ucrania, donde Rusia está impulsando su principal ataque terráqueo, las fuerzas ucranianas se aferran a la ciudad de Lisichansk, aunque los funcionarios regionales describen intensos e incesantes ataques de artillería sobre la última gran población que queda bajo control ucraniano de la provincia de Luhansk, que Moscú y los separatistas prorrusos aspiran a controlar conexo con Donetsk, la otra provincia de la región del Donbass. 

Desde que tomó la ciudad vecina de Severodonetsk, al otro banda del río Siverskyi Donets, Rusia está más cerca de su objetivo. Lisichansk es el zaguero bastión ucraniano, pero está a punto de ser rodeada por las tropas rusas, bajo un implacable hostigamiento desde varios flancos. "La superioridad en el poder de fuego de los ocupantes sigue siendo muy evidente", recordó Zelenski. "Simplemente, han traído todas sus reservas para atacarnos", añadió.

Volodímir Zelenski Presidente de Ucrania

El autoridad de Luhansk, Serhiy Haidai, adviritó de que los rusos trataban de hacerse con el control de una refinería de petróleo en las periferia de la ciudad, mientras el portavoz del Empleo de Defensa ruso, Igor Konashenkov, dio el viernes por conseguida la refinería a manos de las fuerzas separatistas rusas, así como de una mina y una factoría de gelatina de Lisichansk. Avances conseguidos “en los últimos tres días”, aseguró. 

"El hostigamiento de la ciudad es muy intenso", lamentó Haidai. "Los ocupantes están destruyendo una casa tras otra con artillería pesada y otras armas. Los habitantes de Lisyichansk se esconden en sótanos casi todo el día". Si acertadamente la ataque no ha conseguido hasta ahora cortar las líneas de suministro de Ucrania, la carretera principal que conduce al oeste ha quedado inutilizada por los constantes bombardeos, por lo no se pueden solucionar a civiles, según el autoridad.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente