Alcaraz muere en la orilla frente a Musetti

Posteriormente de remar a contracorriente durante casi tres horas, de sufrir lo indecible delante un rival pletórico los dos primeros sets y cuando parecía más cerca que nunca la posibilidad de amnistiar su botellín título de este 2022, Carlos Alcaraz entregó el ATP de Hamburgo al italiano Lorenzo Musetti en las tercera manga sin poder rechistar siquiera (6-4, 6-7 (6) y 6-4). Peleó contra su suerte hasta la extenuación, pero malgastó demasiadas vidas el gachupin, hoy inferior a su rival.

El fututo del tenis se citó en Hamburgo para proceder una final que es muy posible que se repita en los próximos primaveras. Lorenzo Musetti (20 primaveras) retaba a Carlos Alcaraz (19 primaveras), triunfador de cuatro títulos este año, entre ellos los Masters 1000 de Madrid y de Miami, y por ese bagaje predilecto en la final. El italiano nunca se había pasado en otra igual. Uno de los nuevos títulos del pujante tenis transalpino próximo a Lorenzo Sonego, jugaba su primera final en el circuito.

Musetti logra su primer torneo ATP en su primera final

Y demostró el italiano que tiene tenis para estar mucho más hacia lo alto de ese puesto 62 en el ránking que ahora ocupa. El primer set fue una pesadilla para el murciano, que nunca se encontró cómodo sobre la pista. Comenzó cediendo su tirada, pero reaccionó rápido para no permitir que su rival, mucho más inspirado, cogiese preeminencia. Igualó el duelo con un break y a partir de ahí logró presionar el tirada de Musetti. Pero era el italiano era quien dominaba el partido con una propuesta irregular en su gozne, intercalando dejadas, con subidas a la red y bolas muy altas. El italiano llevó el partido a su dominio y ahí sufrió Alcaraz.

El murciano no fue capaz de repasar el gozne de su rival y en el séptimo cedió de nuevo su tirada. Los errores no forzados condenaban al tenista gachupin a tener que remontar, poco que no sucedería porque su rival era capaz de meterlo todo en pista. En el octavo confirmó el break y el set se fue para el flanco del italiano en el décimo (6-4).

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Carlos Alcaraz, en Hamburgo

CATHRIN MUELLER / Reuters

El cardenal interior fue importante y Alcaraz saltó a la pista en el segundo set con demasiadas indecisiones. Mucha preeminencia para un versátil Musetti, que logró su tercer break en el partido para reprimir un poco más al tenista gachupin. A partir de ahí los dos jugadores enlazaron varios juegos en blanco con su tirada. No llegaba ninguna ayuda del rival, la derecha de Musetti era un martillo y Alcaraz no encontraba la forma de hacer daño más que exprimiendo en ocasiones el revés a una mano de su oponente.

A partir del sexto gozne (3-2 para el italiano) elevó el nivel Alcaraz, pero la consistencia en el tirada del italiano y los errores no forzados del gachupin le permitían seguir avanzando en el partido (4-2). La primera gran oportunidad para reengancharse al set y al partido llegó en el octavo, cuando dispuso de tres bolas de break. No las aprovechó el gachupin y ya sólo quedaba un portento para poder remontar.

Y este llegó en un décimo gozne de lo más polémico. Con 15-15 el árbitro de arnés no apreció un doble pirueta del italiano. Alcaraz protestó enérgicamente, pero no pudo cambiar una osadía que le dejaba casi sin opciones. Musetti llegó a disponer de dos pelotas de partido, pero ahí se le encogió el extremidad y Alcaraz logró el primer break. A partir de ahí, en los momentos decisivos mandaría Alcaraz. Asimismo en el tie-break, en el que llegó a remontar hasta tres bolas más de partido. Con 6-3, el italiano se bloqueó por completo y terminó entregando el segundo set con una doble equivocación (7-6) (6).

Dejada a dejada, cardenal utilizado hasta la extenuación, Alcaraz logró igualar el partido y darse una oportunidad para obtener un nuevo título. En el zaguero set entreambos elevarían su nivel con el tirada y no darían tan pronto como opciones al resto. Hasta que en el décimo gozne y con 5-4 a privanza del italiano, Alcaraz volvió a cometer demasiados errores y entregó el partido. Posteriormente de excluir hasta cinco pelotas de partido, en la sexta no pudo hacer falta y una engaño larga permitió el triunfo a su rival. Posteriormente de tanto remar, el murciano se ahogó en la orilla.

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