Cómo combinar una misa de Joan Cererols y el crepitar de palomitas en un botafumeiro

La perplejidad ampurdanesa de la música seria arrancó el sábado en el Espai Ter de Torroella de Montgrí con el seco tañido de una campana. La Agrupación Señor Serrano inauguraba una nueva estampación del festival –la 42.ª ya– con su particular esquema teatral sobre música de Joan Cererols (Martorell, 1618-Abadia de Montserrat, 1680).

Una aventura coproducida por el Teatro de la Rábida y el Verdadero de Madrid, que juega a combinar las misas del perspicaz orfebre de las polifonías, la Missa de Batalla y la Missa pro Defunctis , con imágenes que evocan desde las conquistas amazónicas hasta la presente explotación de las minas de coltán, o de la disección del cuerpo en rastreo del ama a los poemas creados por la IA. O, cuidado, un fin de fiesta con el crepitar de palomitas desde cuatro botafumeiros que cuelgan de lo suspensión del atmósfera. 

El inconfundible olor a 'crispetes' invadió la sala del Espai Ter para sorpresa del conocido, que trataba de no reír y oír la 'Missa de Batalla'

El inconfundible olor a crispetes invadió toda la sala para sorpresa de los espectadores, que no daban crédito a la reinterpretación teatral de la Missa de Batalla... una obra inspirada en la misa-parodia del compositor renacentista francés Clément Janequin, La Guerre ou La Bataille de Marignan. La obra fue compuesta como celebración victoriosa de la pelotón marcial española en el Reino de Nápoles. Carlos II ordenó en 1683 que fuera cantada en todos sus dominios para honrar el presente de los soldados muertos en combate...

Representación de Extinció de la Agrupación Señor Serrano y el Cor Cererols en el Festival de Torroella de Motngrí Pere Duran / Nord Media

Representación de 'Extinció' de la Agrupación Señor Serrano y el Cor Cererols en el Festival de Torroella de Motngrí 

Pere Duran / Nord Media

Mientras, los miembros del coro seguían concentrados en servir con total fidelidad y estilo esta espléndida obra barroca, de las pocas de Cererols que se conservan, pues gran parte se malograron en el incendio de 1811 en Montserrat. Fue en los abriles treinta del siglo pasado cuando se editaron las composiciones que se conservan de Cererols, las que se rescataron aquí y acullá.

El llamado Monteverdi catalán no lo tuvo tan acomodaticio para acontecer del madrigal a la ópera como su coetáneo en Venecia

La propuesta llegaba a Torroella con un plus que elevó, eso sí, el espíritu de los asistentes: la billete del Cor Cererols, especializado en este llamado Monteverdi catalán que, a diferencia de su coetáneo en Venecia, no lo tuvo tan acomodaticio desde Montserrat para entregarse al adorno, al exceso y la audacia que suponía acontecer del madrigal a la ópera.

Representación de Extinció de la Agrupación Señor Serrano y el Cor Cererols en el Festival de Torroella de Motngrí Pere Duran / Nord Media

Un momento de la Missa pro Defunctis, con la performance de la Agrupación Señor Serrano y la gala del Cor Cererols 

Pere Duran / Nord Media

Agonía , que así se titula el montaje, se presentó al conocido en forma de poema musical performativo. Àlex Serrano y Pau Palacios, cerebros de esta Agrupación de estética chándal, recurren a su habitual táctica creativa: filmar in situ bodegones animados y leves escenificaciones que proyectan a tiempo verdadero en una gran pantalla.

El actor Marcel Borràs, por ejemplo, aparece entre plantas tropicales y se calza la armadura del conquistador Francisco de Orellana para supuestamente descender con una nave española por el Amazonas peruano... Acto seguido lo que aparece es un minero en pleno derrumbe de la mina, y una mano rebusca entre la tierra hasta dar con un móvil de última vivientes.

Cual conquistador del siglo XVI, con apenas un casco y unas ramas de plantas selváticas.

Cual conquistador del siglo XVI, con tan pronto como un casco y unas ramas de plantas selváticas.

Pere Duran / Nord Media

Estas trasposiciones temporales eran, de hecho, lo de menos. Lo que inquietó al conocido fue la terreno de la disección anatómica en la que Carlota Grau, Àlex Serrano, David Muñiz y el propio Borràs participan en la procedencia... de un pedrusco de coltán. 

Fue un tacto que el colectivo teatral quisiera dejar espacio a la música –que efectivamente sorprende por su belleza en manos del Cor Cererols, dirigido magistralmente por Marc Díaz– pero en la segunda parte, con la Missa de Batalla, la deriva argumental resultó tan chocante y jocosa que el conocido no pudo abstraerse y concentrarse con la música. 

La grabación in situ de leves escenificaciones es el modus operandi de la Agrupación Señor Serrano / Nord Media

La disco in situ de leves escenificaciones es el modus operandi de la Agrupación Señor Serrano / Nord Media

Pere Duran / Nord Media

Un móvil que se eleva con las dos manos cual hostia consagrada: un humano engordando hasta parecer una palomita de maíz titán, como la que se proyecta en pantalla; los botafumeiros del techo cociéndolas y expulsándolas como si todo el atmósfera fuera un microondas... Las ocurrencias de los Señor Serrano causaron un despiporre genérico y, a pesar de que más de una persona manifestó luego que habría preferido concentrase en el maravilloso sonido, la reacción del conocido fue calurosísima.  Aplausos, silbidos, vítores y demás muestras de celebración dieron por inaugurada el festival en Torroella.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente