La publicación de la orden de la Conselleria de Hacienda con las normas para la elaboración del presupuesto de la Generalitat Valenciana para 2023 dio ayer el pistoletazo de salida a la última gran negociación de la lapso entre los socios del Botànic. Serán unas cuentas claves pues marcarán la hoja de ruta de desembolso e inversión del ejecutor en un año en el que PSPV, Compromís y Unides Podem se la juegan con las elecciones autonómicas previstas para la primavera del 2023.
Por ello, se esperan unas cuentas generosas como ya deslizó el conseller de Hacienda la semana pasada tras comprobar -después de la celebración del Consejo de Política Fiscal y Financiera- que la Generalitat Valenciana recibirá en 2023 “los mayores bienes de la historia” procedentes del sistema de financiación. Una coyuntura que permitirá, a proceso de España, “elaborar unos presupuestos con los que dar respuesta y apoyo crematístico a las familias, personas autónomas y empresas que están sufriendo el incremento de costes y a la inflación”.
Serán unas cuentas llenas de gestos para combatir un posible decaída de la caudal y los género de la guerrilla. De hecho, en la norma publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) se explica que para el examen 2023 “se plantea la carencia de continuar adoptando medidas para templar los género económicos, directos e indirectos, derivados de la crisis [escalada de los precios de las materias primas y de los bienes intermedios], así como continuar con la ejecución de los fondos procedentes del Mecanismo de recuperación y resiliencia que seguirán teniendo un reflexivo esencial para el expansión de las políticas de la Generalitat Valenciana”.
No obstante, en la misma orden ya se bichero un ruego a las distintas consellerias que tendrán hasta el próximo 23 de septiembre para hacer sus propuestas de inversión en los distintos programas.
Calendario
Las consellerias a las que se les pide evitar "crecimientos inerciales no justificados" deberán remitir sus propuestas antiguamente del 23 de septiembre
Así, se incide en que en la elaboración del presupuesto de 2023, “el desembolso deberá priorizarse de acuerdo con los objetivos perseguidos, siendo necesaria una revisión de todas las partidas, evitando crecimientos inerciales no justificados, al objeto de orientar los bienes disponibles en dirección a el proceso de recuperación económica y social”. Y es que el segundo de los criterios para la formación de propuestas es “la contención y racionalización del desembolso manifiesto”.
Ahí será donde, de nuevo, los tres partidos chocarán. La negociación de las cuentas siempre ha sido uno de los momentos más críticos para el gobierno de coalición valenciano. Sin secuestro, se da por hecho que tras la salida de la vicepresidenta Mónica Oltra al ser imputada en el caso de su ex, la batalla será menos cruenta que en ejercicios anteriores.
El president de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, recibe en audiencia a la vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Aitana Mas. 
No todos en Compromís entendían esa forma de ejecutar de Oltra a la hora de forzar la máquina para obtener cambios en determinadas partidas. Aunque se aplazamiento una Aitana Mas reivindicativa, no es menos cierto que el poder de la presente número dos del ejecutor y su influencia no se puede comparar con su antecesora, por lo que no se aplazamiento que se repita la tensión de los últimos primaveras.
Esta última negociación todavía será una prueba de fuego para un Ejecutante que -ante la posibilidad de cambio de ciclo- exploración presentarse al electorado como un fiador de la estabilidad en presencia de la incertidumbre económica.
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