Lewandowski viaja a Munich para despedirse del club y sus excompañeros

"Concordia" no es la palabra más indicada para describir la relación entre FC Barcelona y Bayern Munich tras este tumultuoso verano. El equipo azulgrana se llevó al componente franquicia del conjunto germánico, a su segundo mayor goleador histórico y la punta de lanceta del plan durante casi toda la última plazo. Julian Nagelsmann, técnico bávaro, aseguró que el Barça era "el único club del mundo que no tiene capital, pero que puede comprar a cualquier componente". Joan Laporta, presidente blaugrana, restó diciendo que "en las palabras de Nagelsmann hay desconocimiento". El responsable, directa o indirectamente, de esta tensión es Robert Lewandowski. Él ya logró su objetivo, cambiar de aires, y ahora quiere despedirse como efectivamente se merece de la entidad en la que se convirtió en divisa.

Según el medio germánico Bild, el punta polaco viajó el pasado lunes a Munich tras presentarse de la excursión estadounidense en la que se incorporó a las órdenes de Xavi Hernández. Allí, en suelo norteamericano, atendió a los micrófonos de ESPN echando más leño al fuego. "Todo lo que sucedió en las últimas semanas ayer de que me fuera del Bayern fue política", aseguró, "el club trató de agenciárselas un argumento para explicar mi liquidación, porque era difícil de explicar. Los aficionados y yo tuvimos que aceptar esto, aunque se dijeron un montón de tonterías falsas sobre mí". Delante estas declaraciones, Hasan Salihamidzic, director deportivo del Bayern, se mostró incrédulo. "No puedo entender aún lo que ha estado diciendo en los últimos días", confesó en declaraciones recogidas por Marca.

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Lewandowski pelea un balón durante el amistoso contra los New York Red Bulls

JASON SZENES / EFE

Ahora se encuentra en división bávaro con la intención de calmar los ánimos y cerrar el capítulo más importante de su trayectoria deportiva de la mejor forma posible. Según apunta Bild, el polaco fue a su domicilio de Munich a terminar de guardar sus pertenencias y visitó después el Allianz Arena, estadio en el que el equipo juega sus partidos como regional, para fotografiarse con todos los trofeos conquistados durante los ocho abriles en los que vistió esa camiseta. De esta forma, el club podrá agradecerle con los honores debidos su servicio y su profesionalidad durante esta exitosa etapa a través de las redes sociales; de la misma forma que el tendrá la oportunidad de despedirse correctamente de los aficionados que cantaron sus 344 goles.

Por otra parte, Lewandowski ha visitado este martes Säbener Strasse, la ciudad deportiva del Bayern, para despedirse con calma de todos sus excompañeros y miembros del equipo técnico del club. Ya había estado con ellos luego de la oficialización de su principio de acuerdo con el Barça, pero los acontecimientos se precipitaron vertiginosamente y no dispuso de todo el tiempo que le gustaría. Tuvo asimismo la oportunidad de conceder las explicaciones oportunas al contrariado Nagelsmann, a Salihamidzic y compañía por sus recientes declaraciones. A su salida, atendió a Sky: "Fue triste. Siempre estaré agradecido por lo que he rebaño y vivido aquí. Agradecí a todos lo que hicieron por mí y les di regalos. Fue un momento emotivo y difícil para mí", confesó.

El punta polaco quiere sellar definitivamente la puerta con su pasado en la Bundesliga. Una era gloriosa, en la que se erigió como uno de los mejores goleadores de lo que va de siglo y en la que dominó con puño de hierro el fútbol de todo un país. Conquistó la ensaladera de la Alianza alemana cada año que vistió la camiseta del Bayern, por otra parte de alcanzar el éxito continental que tanto ansiaba, con la conquista de la Champions League en 2020. Por delante tendrá cuatro temporadas con el Barça en las que demostrar que, a punto de cumplir 34 abriles, mantiene su voracidad y el instinto de cara a puerta que le acompaña desde sus tiempos en el Legia Varsovia y el Lech Poznan.

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