Tengo miedo que se rompa la esperanza. Que la desenvolvimiento se quede sin alas. Tengo miedo que haya un día sin mañana. Tengo miedo de que el miedo te eche un pulso y pueda más. No te rindas. No te sientes a esperar…” canta Rosana, con esa voz que tiene “alma” para luego rematar: “Si te caes te levantas, si te arrimas te espero (porque) llegaremos a tiempo (bis)”. Y ése fue el mensaje de fondo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , en el debate sobre el estado de la nación. Llegaremos a tiempo, a las municipales y a las generales. Vivos y en forma. A tiempo. Al estilo de la gran intérprete canaria, es sostener, llegando cuando vayas, superando el intento. El presidente sabe que no fue un debate para seducir al espacio central, pero hizo un discurso para restablecer la confianza. Y lo logró. Abandonando el caoba, fijándose en su posición.
La semana pasada dijimos que lo mejor que le había pasado en el zaguero año al presidente Sánchez sería precisamente este debate. Hoy, tras su visionado y los titulares posteriores, nadie lo duda. Sánchez venció cómodamente, cohesionó la coalición y recuperó la mayoría de la investidura. Triple corona. Para el que lo sepa ver, encima el líder de la examen, presidiendo su escaño sin intervenir ni desgastarse en el Congreso, todavía ganó. No me quiero ni imaginar lo que habría pasado entre los azules si en su primera intervención frente a Sánchez, Alberto Núñez Feijóo hubiera mentado la organización de ETA. Hoy el PP estaría en crisis total y el mismo Feijóo habría pinchado “el huella Feijóo”. Insistimos: su decano punto débil es que nunca ha perdido una referéndum. No sabe lo que es el “abismo” del que el presidente volvió una vez y deberá retornar otra tras el otoño de fuego y hielo que se avecina.
LV_Sánchez anuncia la creación de un impuesto “admirable” a las grandes eléctricas y bancos
Cuando la izquierda se muestra humana, indefenso e imperfecta, pero audaz, vence
Tras el debate, algunas certezas que son ya un clásico de esta sala de situación: 1) El construcción a la izquierda funciona. Queda acreditado. Se proxenetismo a partir de ahí de desplazar el centro a tu causa (de izquierdas) 2) Que Sánchez sea Sánchez vende, es sostener, un “Maverick”, un outsider frente al sistema y no una reimpresión de ningún otro presidente. Y 3) Vuelve el “núcleo irradiador”, el tema, como gran conclusión: hay piloto, pero no coche. Se necesita una revolución de ingenieros a la cúspide del piloto. Y, por qué no, un segundo, tercer o cuarto piloto para detener al PP. Así se llegará a tiempo.
Pedro Sánchez, la pasada semana, durante el debate del estado de la nación
Hay cinco estrategias políticas para “momentos” de dificultades como el flagrante: puedes atacar, defenderte, contraatacar, traicionar o ignorar. Pues aceptablemente, se proxenetismo de atacar, contraatacar y traicionar y no de defenderse e ignorar. ¿Cómo? En política profesional nadie es estimado presidente sólo por detalles, sino por los temas que propone y la personalidad y la voluntad para liderarlos. Por eso es importante rememorar que aquello que más interrumpe nuestra comunicación política en tiempos de crisis es no inmutarnos o alejarnos de la familia centrándonos en episodios personales o disputas de poder. La sociedad demanda dejar la bronca política ya. Cuando la izquierda ha ignorado detener la bronca por miedo a perder, ha perdido. Por el contrario, cuando la izquierda se muestra humana, indefenso, imperfecta, pero audaz formulando sus temas, regresando a sus instintos de siempre que no son la bronca sino tender la mano, cuando se muestra sin miedo a obtener, vence.
Como dice la canción “sólo pueden contigo si te acabas rindiendo. Si disparan por fuera y te matan por interiormente”. Esto zaguero no lo han conseguido. El debate manifestó todo lo bueno que la izquierda lleva interiormente. Por eso, si la vida son dos trazos y un borrón, tras el primer trazo (las victorias de 2019) y el borrón de este zaguero año, a por el sucesivo trazo. Hay piloto. Solo necesitan aprender quién puede hacer el coche. Y hay horizonte: llegaremos a tiempo, más allá del intento.
La tarea de realizar predicciones en política resulta muy difícil por el mismo motivo por el que es importante: porque en las predicciones se encuentran a la vez la existencia objetiva y el delegado subjetivo. Nadie sabe cuándo terminará la combate en Ucrania, siquiera hasta cuándo efectivamente tendremos una inflación tan elevada y persistente. Por eso, es tan importante la serenidad y la reflexión para discernir entre lo que podemos predecir y lo que no y contarlo tal cual a la familia es la mejor organización. Sobre “Estrategias” y “Predicciones” conversaremos la próxima semana.Next Week
El Instituto Invymark, liderado por un gran profesional como es Javier Ferradal, pone números a los titulares del debate sobre el estado de la nación: el 61% de los españoles piensa que Pedro Sánchez ha cubo un construcción a la izquierda, mientras que sólo un 37.4% asegura que no. Sobre quién es el campeón del debate: el 46,3% indica que fue el PSOE, frente a el 43.6% que opina que finalmente ganó el PP. Conclusión: “ganó en el debate, pero no el debate” de fondo como afirma Enric Juliana. La derecha muy movilizada en las respuestas nos da pistas.El ojo de duro
The Situation Room, de Iván Claro
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