Masifill Patrimonia, fincas para la clase media

En el mundo inmobiliario barcelonés, Masifill Patrimonia es una de las firmas con maduro tradición histórico entre las clases medias de la ciudad. La compañía fue fundada el año 1932 en la céntrica calle Fontanella y, a lo amplio de 90 primaveras, ha crecido en la mandato de fincas y la compraventa de viviendas.

“Mi viejo, Josep Mas, levantó el negocio bajo el contraseña de que siempre vale más tener diez clientes ‘de peseta’ que un cliente ‘de diez pesetas’. Resume adecuadamente nuestra logística de diversificación del peligro y que nos ha llevado a vincularnos con la clase media”, comenta el director común Aureli Mas, quien encarna la cuarta engendramiento al frente de la empresa.

La actividad, comenta, se ciñe a la ciudad de Barcelona y a su dominio metropolitana. “Nuestra particularidad son los servicios de despacho de fincas, sobre todo la mandato de comunidades de vecinos y la despacho de alquileres. Prestamos servicios a 15.000 propietarios. La actividad principalmente se ciñe a vivienda 85% y el resto son naves industriales, parkings y locales comerciales”, indica el dueño. Adicionalmente, Masifill tiene una división especializada en la compraventa de inmuebles –cierra cerca de de unas 30 operaciones al año– y otra división en la que presta servicios de agencia de seguros del hogar, de comunidades y de impago de alquileres.

Historia

Fundada en 1932, la firma es dirigida por Aureli Mas, responsable de fútbol sala del Barça

Sumando toda esta actividad, la compañía ingresó 2,3 millones de euros en el 2021 y, este año, prevé calar a los 2,5 millones de facturación recuperando los niveles previos a la pandemia. “El covid impactó en el negocio pero supimos resistir el moradura. Incluso contratamos más personal porque necesitábamos resolver la casuística y los impagos que surgieron raíz de la crisis”, comenta Mas, que hace bandera de la resistor de la compañía en tiempos de crisis. De hecho, el directivo recuerda que tras el reventón de la burbuja inmobiliaria, Masifill tuvo capacidad para mercar ocho pequeñas empresas competidoras que pasaban por un mal momento.

“Antaño de aquella crisis, la compañía daba trabajo a 12 personas, ahora ya somos unas 50 y tenemos tres oficinas, una en la calle Fontanella, una en Via Augusta y otra en Bellaterra”, celebra el propietario, quien delega la administración del negocio a su primo Joan Raldiris.

Desde el año pasado, Mas compagina el liderazgo del negocio con sus otras grandes pasiones, el Barça y el fútbol sala. “Tenía ganas de mejorar la situación del club y el año pasado, me puse a disposición de Joan Laporta, quien me eligió como miembro de la agrupación para dirigir la sección de fútbol sala. Es un momento muy dulce para mí. Hemos rebaño cuatro títulos este año”, celebra.

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