Se prostitución de la única obra biográfica escrita por Irène Némirovsky (Kiev, 1903-Auschwitz, 1942), fruto de su gran deleite por el autor ruso. “La vida de Chéjov” (Salamandra) es una aviso de humanidad y el resultado del talento y el trabajo de la autora que nos fascinó con “Suite francesa”, su obra cumbre.
“Suite francesa” fue un texto contrario casualmente por sus hijas, más de sesenta primaveras luego del trágico fallecimiento de su mama en el campo de concentración. Publicado en 2004 y condecorado con el premio Renaudot.
Irène Némirovsky (1903-1942), escritora francesa de origen ruso en una fotografía tomada en 1938.
Pero volvamos a la vida de Chéjov. ¿Qué afinidades unen a Irène Némirovsky y Antón Chéjov? La nostalgia de la inocencia, el retrato de una sociedad destructora, el uso de la honesto, la complejidad de los talentos.
Asimismo infancias difíciles. Aunque Irène nació en el seno de una grupo acaudalada tuvieron que huir de la revolución marxista para establecerse en París en 1919. Hija única, recibió una educación exquisita pero padeció una infancia infeliz y solitaria.
Su brinco a la auge se produce una término luego de su destierro en tierra francesa. “David Golder”, su segunda novelística, la consagró como una de las escritoras de anciano prestigio en Francia y fue elogiada por personajes como Jean Cocteau o Paul Morand.
Abriles luego, denegada en varias ocasiones per el régimen de Vichy su solicitud de ciudadanía francesa, Némirosvsky fue deportada y falleció en Auschwitz en 1942, igual que su marido, Michel Epstein. Según los datos oficiales a causa de “una resfriado”. “Ese era el cínico verbo empleado -advierte Mercedes Monmany en el prólogo- de forma cotidiana por aquellos criminales. Con toda probabilidad sería a causa de una invasión de tifus en el campo”.
“En su refugio obligado de Issy-l’Évêque, allá de las comodidades a las que estaba acostumbrada en París, relee a sus autores preferidos”, añade Monmany. A Tolstói el primero. En septiembre de 1940 Irène finaliza la redacción de “La vida de Chéjov”. Reproducimos algunos de sus fragmentos.
La escritora Irène Némirovsky en Urruña (País Vasco), primaveras 30
LOS CHÉJOV Y LA RESISTENCIA
“Ellos, los Chéjov, eran de una raza robusta, campesina, que durante generaciones había soportado sin daño los duros inviernos, el escasez, el exceso de trabajo o los golpes (…) Adormecerse poco o mal o valer por la cocaína con las botas agujereadas no podía perjudicarles. La higiene era innecesaria e inmoral y las oraciones fortalecían el alma. Del cuerpo ya se encargaba el Señor”.
“Antón Chéjov, un pequeño de diecinueve primaveras, llega a Moscú. Viste pobremente: un traje apretado que tan pronto como puede abotonarse y un ridículo sombrero demasiado pequeño. Ya no es un colegial. Ahora es universitario: acaba de matricularse en la colegio de medicina. Ha dejado de estar sometido a la estricta disciplina del pabellón; como señal de independencia, ya no se corta el pelo, que le cae en desorden sobre los hombros. Un incipiente mostacho asoma bajo su fina y recta napias. Tiene una cara muy rusa y muy campesina: un rostro de Cristo, de observación profunda y amable, pero con un rictus burlón en los labios”.
Imagen del escritor, dramaturgo y médico ruso, Antón Chéjov
PALABRA DE MANSFIELD
“Al final de su vida, Katherine Mansfield, a quien hay que retornar siempre cuando se palabra de Chéjov porque es su heredera espiritual, creía firmemente que, al perfeccionarse y distinguirse a un nivel honesto, el escritor perfecciona y eleva su arte. Chéjov nunca defendió falta parecido, pero toda su vida ilustra esa verdad”
SUS VIRTUDES
“Las cualidades del individuo Chéjov (su modestia, su integridad, su sencillez; sus incesantes esfuerzos por disciplinarse, mejorar y cortejar al prójimo, por soportar estoicamente las dolencias y las adversidades, por sostener la asesinato con dignidad y sin miedo) se reflejan en la obra del Chéjov escritor. Él, aunque afirmaba con pena que la vida carece de sentido, consiguió dar a la suya un significado muy hermoso y muy profundo”.
EL CHÉJOV MÉDICO
“Es inapelable pensar en Chéjov médico; lo que nos ofrece es una experiencia de doctor unida a la de periodista: diagnósticos precisos, sin mostrar amor, sin piedad morbosa, pero con una profunda empatía”
Retrato de Antón Chéjov realizado por Iosif Braz (1898)
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