De Lorca a la electrónica pasando por Camarón

El Nitro y El Indio son los que dan la vida a La Plazuela. Dicho de otra guisa, Luis Abril y Manuel Hidalgo son los grandes responsables de una de las propuestas que ahora mismo más agitan la decorado musical doméstico, con su combinación de civilización popular andaluza –especialmente granadina–, reivindicando sus raíces, con un discurso sonoro muy contemporáneo. Un vestido que se cimenta en el flamenco, la música electrónica e incluso el funk.

Cuentan con no más de una decena de temas en el mercado y están preparando su primer portafolio con la producción, entre otros, de Juanito Makandé y Bronquio (que acaba de anunciar ejemplar portafolio yuxtapuesto a Rocío Márquez).

Públicos muy variados

Con solo una decena de temas publicados actúan en el Sonorama, el BBK y asimismo en la Bienal de Flamenco de Sevilla

Las cosas, como suelen advenir desde que manda el universo digital en la música, han sido muy veloces. Los muchachos –ahora tienen veintipocos– comenzaron a dar señales de vida artística en 2019 con un primer ep titulado Bigornia, clavos y arcayatas . Durante el 2020, el clase granadino compartió dos singles con sus incondicionales, Placeta de la charca y Principios del XX .

 Llegó la pandemia y la elaboración de temas se paralizó aunque ellos no dejaron de tocar en salas y bares de Milgrana. Este mayo pasado alumbraron un segundo ep, Jamila , en cuyo interior se encontraban tres gemas como Mi tarara, Perico el de la Tomasa y La antigua barrio . Y una avidez sonora tan atractiva como transgresora: hay neo soul muy orgánico, hay mucha digitalización, sampleados, y una combinación de melodías flamencas con arquitecturas sintetizadas.

plazuela

Abril e Hidalgo son la columna vertebral La Plazuela 

Universal

Lo que mostraban en estas tres composiciones pivotaba sobre el hecho de que no se casan en realidad con ningún estilo musical. “En Milgrana caben todos los estilos, y de hecho eso es lo que oímos y con lo que vivimos desde siempre”. Y es que hace unos meses, a finales del pasado año ya apuntaban en esa dirección cuando sacaron a la luz Campanas del olvido y Tangos de copera , en donde mostraban de forma palmaria y brillante que su repertorio viaja desde el rock andaluz al flamenco electrónico sin cambiar de canción. En definitiva, una guisa de morar la música y sus raíces culturales que no han pasado desapercibidas para el devoto ni siquiera para la industria, como demuestra su fichaje, ya el año pasado, por la multinacional Universal.

Para el 2023

La formación está preparando su primer portafolio con productores como Juanito Makandé o Bronquio

Cuentan que se conocen desde que tenían 3 abriles, en el preescolar del colegio de monjas de Milgrana al que fueron. Allí fue donde El Indio siendo un adolescente descubrió el flamenco, Camarón de la Isla muy en particular. Tenía 13 abriles. El Nitro, en cambio, se volcó en el rock y con esa misma momento creó una cuadrilla a propósito. Pero se fue a morar a México un año y allí le entró el gustillo por el flamenco fusión. Estos dos ingredientes desembocaron, cuando volvieron a encontrarse en su Milgrana, en La Plazuela Techá, una cuadrilla que contaba con un canal de YouTube y que ha ido evolucionado hasta lo que son ahora mismo.

Ahora, entre conciertos y algún festival potente, están enfrascados en la elaboración del que será su primer portafolio, que esperan anunciar el próximo año. El Nitro explica que la lectura que hicieron de Mi tarara y que está incluida en el citado ep Jamila puede ser muy indicativa de por donde van sus tiros. En síntesis: si Camarón hizo suyo el texto de García Lorca y lo refundó en secreto de rock progresivo, La Plazuela lo lleva a su circunscripción, a su Milgrana contemporáneo, a sus hábitos, vicios y disfrutes, con unas coordenadas sonoras asimismo del presente. Reconoce que en la concepción de su primer derrochador “es sensato para nosotros que el flamenco está un poco como fuente de inspiración, especialmente en la composición y en las humanidades. En cambio, a nivel musical, utilizamos muchos posibles de la electrónica”.

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La Plazuela no se consideran flamencos sino "muy buenos aficionados" al categoría 

Universal

Reflexionan sobre su impacto musical, el interés despertado entre aficionados y discográficas. “En 2020 sacamos esas dos Placeta de la charca y Principios... y luego hubo parón hasta sacar Tango de copera entre otras cosas porque estábamos esperando el anuencia con Universal. Y en ese periodo ya vimos un cambio porque el Tango... comenzó a funcionar muy acertadamente y cuando sacamos Jamila este año ya notamos que aquello se disparaba”. 

Todavía coinciden al creer que el interés de las multinacionales se debe a que “ahora mismo en la industria en genérico hay muchos artistas que se parecen mucho, como que la tendencia está muy clara y como que todo el mundo se quiere sumar al carro del categoría urbano y ese rollo. Y adicionalmente, en el apartado del flamenco siempre se ha dejado que el comediante mande un poco más en ese sentido. Y por lo que hemos pasado, los artistas del flamenco son los que mejor saben como han de ser sus proyectos”.

 Y aquí es cuando aseguran que “nosotros no somos flamencos pero creemos que hay una identidad parecida”. Aclara El Indio que “nosotros somos aficionados al flamenco, muy aficionados, pero no somos cantaores de cueva o nunca hemos trabajado en un tablao”, y reconoce su compañero que “en la muerte lo llevamos ahora pero nosotros no nos hemos criado escuchando bulerías y demás palos”. Pero “lo que hacemos tiene mucha personalidad e identidad; somos chavales jóvenes y tenemos muy claro nuestro tesina… y creemos que todo eso lo hace atractivo”.

Y cierran el tema: “Nosotros no éramos partidarios de firmar con una multinacional, pero lo que nos hizo cambiar de opinión fue toda la soltura que nos dieron en el aspecto bello”.

Uno de los medios que siempre les mencionan es su procedencia de Milgrana, que asiduamente se ha presentado como cuna de iniciativas musicales inquietas como Los Planetas o Lagartija Nick, Dellafuente o Yung Beef, o ahora mismo Pequeño Blanco. Pero ellos ven otra sinceridad: “en la ciudad el flamenco es tirando a cerrado, y nos referimos a lo contrario de la unión de flamencos y payos. Lo único que ha habido es la grupo Morente y alguna cosita. Pese a ello tiene la superioridad de ser una ciudad relativamente pequeña y muy multicultural, y en donde la música se concibe como una guisa de morar como cualquier otra. Pero en cambio, no existe un flamenco nuevo porque en la ciudad tan pronto como existen espacios donde tocar e cambiar”.

En este situación es donde hay que colocar las palabras de El Nitro. “Una de las cosas buenas que tenemos como tesina es que nunca hemos formado parte de ningún movimiento en Milgrana. Y un refleja de ello quizás sea que musicalmente los tres temas del Jamila no tienen carencia que ver uno con otro, y eso es una gran vencimiento para nosotros”.

Fichaje por Universal

"Interesamos a las ‘majors’ porque somos musicalmente somos diferentes,  porque ahora todo el mundo se suma al carro de lo urbano”

¿Contaban con algún referente en término de flamenco fusión? “Hemos aprendido mucho de Enrique Morente, sobre todo de su portafolio Pablo de Málaga , de El Lebrijano…, eran rompedores para nosotros, pero no sabíamos cómo hacerlo con lo de ahora porque nos quedamos cuando el flamenco se fusionó con el rock”.

Entonces, ¿dónde se ubicarían ¿en el flamenco o en las músicas urbanas? “¿Nosotros? Yo diría que en la música andaluza, porque hacemos música del sitio donde venimos. Y nos hace muy adecuado poder tocar en festivales como el Sonorama o el BBK y que a la vez nos hayan regalado una momento para la Bienal de Flamenco de Sevilla. Es quimérico”.

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