El trágico suceso registrado en el Medusa Festival de Cullera, que ha ocasionado la asesinato de un fresco, cinco personas hospitalizadas y 40 heridos, ha puesto en guripa la estructura de otros festivales de música este verano, frente a los riesgos de que nuevas inclemencias meteorológicas (como reventones cálidos o rachas de fuertes vientos) puedan poner en peligro la seguridad en estos recintos.
Los bomberos de la Diputación de Alicante tuvieron que desalojar de forma temporal y preventiva el multitudinario festival Rabolagartija, en Villena, que llegó a concentrar a unas 5.000 personas en un camping.
La Asociación de Festivales de Valencia insiste en que este tipo de actos son seguros
El desalojo se produjo la sombra del viernes a causa de un incidente provocado por el esforzado derrota reinante, si admisiblemente los asistentes pudieron regresar al empleo horas más tarde.
El conocido fue concentrado en un perímetro de conciertos, donde quedaba garantizaba la seguridad todavía de los trabajadores, de modo que, una vez superada la situación de aventura, el festejo recuperó su normalidad, “y la música recuperó de nuevo el protagonismo”, según destacan desde el festival en un comunicado.
El desalojo se produjo cuando en la zona del perímetro se encontraban unos 5.000 asistentes, sin que, en principio, ningún sufriera daños. Fuentes de la Policía Almacén de Villena (Alicante) informaron que los desalojados pudieron regresar con normalidad a la zona de camping.
Por su parte, Sonorama Ribera, el festival de música que cerró ayer sus puertas en Aranda de Duero (Burgos), retrasó el sábado una hora todas sus actividades frente a la alerta por derrota. La estructura del acto informó de que, por razones de seguridad y “adecuado a problemas con el derrota”, el festival retrasó hasta las 20 horas la tolerancia de puertas. Toda la programación del día se celebró con 60 minutos de tardanza. En un primer comunicado se informó, encima, del desalojo temporal de varias zonas del camping donde se celebraba el festival.
La Asociación de Festivales de la Comunitat Valenciana, Promfest, insistió ayer en que este tipo de actos son seguros y explicó que lo que ocurrió en el Medusa Festival, celebrado en Cullera (Valencia), fue un azar fortuito producido por causas imprevistas, completamente ajenas a la estructura del acontecimiento musical. Su presidente de esta entidad, Joanvi Díez, reiteró que el derrumbe de algunas estructuras y parte del decorado principal que provocó una asesinato era poco imprevisible.
Dos de los heridos en la alborada del sábado en el festival de música Medusa de Cullera (Valencia) han presentado denuncia frente a el curia de instrucción número 4 de Sueca, que es el que investiga la asesinato de un pequeño de 22 abriles tras la caída de parte de la estructura del decorado y de los accesos adecuado al derrota, según avanzó ayer el diario El País . Entreambos solicitan que se investiguen los hechos por si existiera una negligencia que conlleve un supuesto delito de lesiones.
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