Trafico intenso en el puerto de Barcelona hace una semana. Por otra parte de las llegadas y panorama programadas, los viajes de refuerzo de agosto de los ferris a Baleares y Marruecos añadían más trabajo a los prácticos que acompañan a los grandes barcos en sus maniobras. En el horizonte, a primera hora de la tarde, un gran yate hacía tiempo para poder entrar.
Era el Vava II , barco de recreo de 96 metros de eslora. Su desplazamiento de casi 4.000 toneladas en dirección a necesaria la colaboración de práctico para salir hasta un ligadura en Óleo Port Vell. Un barco así no es anormal en Barcelona, pues muchos superyates llegan a este puerto para ser reparados en los astilleros MB92 o producirse temporadas en las marinas para grandes esloras. Sin retención, este tenía un detalle revelador: en la parte de popa de la cubierta más reincorporación, transportaba un helicóptero con matrícula suiza, un flamante Airbus H145, que daba alguna pista de la propiedad del buque con bandera de las Islas Caimán.
El 'Vava II' en aguas de Barcelona
El magnate apasionado de los deportes náuticos es considerado la primera fortuna de su país
Era su segunda escalera en Barcelona este año. La aludido la realizó del 2 al 10 de junio, unos dos meses posteriormente de la proclamación de la ciudad como sede de la 37.ª tiraje de la Copa del América de vela, poco no último si se tira del hilo de los últimos acontecimientos. Y es que el Vava II es el yate del suizo Ernesto Bertarelli, cuya fortuna, primero heredada y seguidamente aumentada en el mundo de las farmacéuticas y la biotecnología, hace de él el hombre más rico de Suiza.
Nacido en Roma hace 56 abriles, el patrón formó parte del comité de dirección de la financiera UBS durante abriles, tiene varias compañías de inversión y lidera iniciativas filantrópicas en los campos del deporte, civilización, ciencia y vitalidad. Aun con todo eso, su gran pasión son los deportes náuticos, en los que ha participado activamente desde su mocedad. En el año 2000, con 35 abriles, fundó su propio equipo de regatas, el Alinghi, que se convirtió en el campeón de la 31.ª tiraje de la Copa del América, celebrada en Auckland. En esta, derrotó al equipo lugar, el Emirates New Zealand. Este representaba al Positivo Escuadrón de Yates de Nueva Zelanda y era el defensor de la copa.
El equipo de Bertarelli, en representación de la Sociedad Náutica de Ginebra, fue el retador y el vencedor en el 2003, con él como uno de los tripulantes. En la próximo tiraje, el Alinghi volvió a vencer en aguas de València, aunque no hubo una tercera vencimiento consecutiva: el BMW Oracle, en representación del Golden Gate Yacht Club de San Francisco, se llevó la legendaria Copa de las Cien Guineas a California en el 2010.
Desde esa tiraje, el propietario del equipo suizo aspira a recuperar la copa. Lo quiere hacer en el 2024 en aguas de Barcelona. Aquí, su equipo será el retador del vivo campeón: nuevamente el neozelandés. La semana pasada se presentó en el puerto el barco de entrenamiento del Alinghi. En coincidencia con el acto, el Vava II estuvo en Barcelona a modo de residencia de la clan Bertarelli y sus invitados, poco que se repetirá varias veces más hasta la celebración de la copa y durante esta. Este y otros yates similares ya se han interesado por tener amarres disponibles en la ciudad e incluso algunos ya son habituales de Óleo Port Vell. Estos barcos privados se convertirán en centros sociales, de negocios y igualmente tendrán la función de residencias flotantes para patrocinadores, invitados y manifiesto de la 37.ª Copa del América, como complemento a los hoteles y otros alojamientos en tierra.
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