La vergüenza de ganar 34-0

"Pedimos perdón, este resultado no nos gusta". Este el tuit que colgó en las redes sociales la Gimnástica Segoviana, el club señero de la caudal de la provincia de Segovia, una entidad modesta, pero histórica del fútbol gachupin, fundada en 1928 y que ahora milita en Segunda Agrupación. El tuit hacía remisión a los sucedido el sábado 15 de octubre en un partido de fútbol sala, el primero de la temporada, en la categoría de prebenjamines, niños de 6 abriles de años.

La Segoviana había reses 0-34 al Club Deportivo Carbonero, el equipo de Carbonero el Decano, un municipio segoviano de poco más de 2.500 habitantes y que se encuentra a unos 30 kilómetros de la caudal provincial. Por una vez la vencimiento sonrojó al campeón y no al perdedor. Tras la paliza, la congregación directiva de la Segoviana emitió el posterior comunicado: “Pedimos perdón al CD Carbonero por un tanteador innecesariamente abultado que choca con la idea de lo que tiene que ser el deporte saco”.







“Sugerimos que a partir de un número de goles dejen de contarse”, sostiene el portavoz de la Segoviana

En la Segoviana creen que todo este tema se ha sobredimensionado. Que no es poco tan inusual y que para entender lo sucedido hay que entender cómo funcionan las cosas en la España rural. Un portavoz oficial de la Segoviana subraya a La Vanguardia que “es harto habitual que nuestros equipos de fútbol saco tengan que ir a aventurar contra los de pueblos muy pequeños, donde a veces hay muy pocos niños y tienen que reunir un equipo con chavales de edades por debajo de la categoría”.

El mismo portavoz sostiene que “como se puede entender nuestra idea del fútbol no pasa por ir avasallando a todos los equipos con los que nos encontremos, que, adicionalmente, son nuestra cantera natural”.

“El problema –sostiene– es cómo decirle a un escuincle de 6 abriles que deje de meter goles. Se podría hacer como en otros deportes, cuando un tanteador abultado detiene un partido. Nuestro propósito es hablarlo con la Agrupación de Castilla y Léon y sugerir, como una recomendación, que a partir de un determinado número los goles dejen de contabilizarse en el relación”.

En el partido del pasado domingo el tanteador al alivio era ya de 0-21. La Segoviana había anotado a un ritmo de un tanto cada minuto. En la segunda, el cinta se bajó y los goles fueron solo” trece más.

Si en la Segoviana lo que quieren es acaecer página del partido, en Carbonero el Decano están aún más hartos de todo lo que ha significado esta goleada. “Queremos olvidar lo sucedido; en distinto por el proporcionadamente de los chavales que son los que menos entienden de este debate”, comentan fuentes del cabildo.

Las mismas fuentes agradecen el tuit pidiendo perdón de la Segoviana “pero, en fin, no era necesario. La Segoviana es nuestro club de remisión y todo esta polémica no ayuda al fútbol saco”.

Goleadas de ese giro incluso han afectado de vez en cuando a los poderosos del fútbol gachupin. Hace dos temporadas un partido de cadetes (14 y 15 abriles) en la Comunidad Valenciana terminó 0-30. El 13 de diciembre del 2020 el Verdadero Madrid de benjamines (8 y 9 abriles) ganó (0-31) al Villaverde de San Andrés. El club goleado colgó entonces un duro comunicado contra el Verdadero Madrid. “Mostramos nuestra indignación a este tipo de situaciones. Los clubs grandes deberían utilizar estrategias deportivas para evitar estas goleadas y hace error que la Agrupación reestructure estas categorías”, afirmaban.

El Verdadero Madrid no publicó dicho resultado en su página web. Se limitó a aseverar que habían reses el partido. Esa semana otro equipo de su cantera ganó 19-0. Goleadas así se siguen dando sin que la Agrupación haga nulo.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente