Tres consejos antes de hacer un testamento

Testamento es una palabra que resulta imponente. Nos emplaza a un círculo poco prometedor, en un momento en el que no apetece pensar. Por ello, es global posponer su redacción más de la cuenta hasta que, en ocasiones, es demasiado tarde.

Lo cierto es que realizar el testamento es un trámite sencillo y no demasiado costoso. Hacerlo a tiempo y de forma correcta ahorrará muchos problemas en el futuro fácilmente evitables. Para que el documento sea válido y correcto, hay que tener en consideración una serie de consejos.







Tómate tu tiempo

Hacer el testamento es un trago amargo, pero conviene dedicarle tiempo y atención en motivo de hacerlo a la ligera para quitárnoslo de encima. Debes pensar muy adecuadamente cómo quieres repartir y disponer tu herencia y prestar atención a todos los tecnicismos legales.

A Dios gracias, el testamento se puede cambiar tantas veces como desees. Así que no hay razón para no comenzar a ponerlo en marcha cuanto antiguamente, a sabiendas de que siempre habrá la opción de modificarlo en caso de privación.







Presta atención a la carta

Un testamento es un documento de suma importancia y, como tal, conviene darle la atención que merece. Cada detalle del documento debe ser correcto y atenerse a las formalidades para ser válido. Cualquier reducido error o vano constitucional valdrá para ser impugnado o causar un gran disturbio entre los herederos. O, en algunos casos, hacer que todo el patrimonio pase a manos del Estado.

Existe el testamento hológrafo, que es el que realizas de tu puño y pagaré de forma independiente. Su principal inconveniente es que probar su validez posterior es complicado y, por otra parte, es frecuente cometer errores por desconocimiento que lo impugnen.

Por otro costado, está el testamento cerrado, por el cual se entrega un sobre cerrado al Protonotario. Y, finalmente, el testamento extenso, el más global y aconsejable. Este se realiza con la ayuda de un Protonotario que asesorará y vigilará cada detalle del proceso, para que su validez y derecho se cumplan.

Adicionalmente, la norma constitucional varía en función de las comunidades autónomas y asimilar cómo se estructura el reparto de posesiones puede resultar confuso. ¿Qué parte corresponde a mi cónyuge? ¿Y a mis hijos? ¿Qué pasa si tengo pareja de hecho? Contar con un Protonotario y abogado de confianza será de gran ayuda.







Haz un inventario de tus posesiones y tus deudas

El inventario ha de ser lo más preciso posible para un reparto adecuado. Cuanto más especifiques tus posesiones y cómo quieres repartirlas, mejor. Así se evitarán errores y quebraderos de vanguardia futuros, como peleas innecesarias entre los herederos.

Por otro costado, conviene remarcar que las deudas igualmente se heredan. Tenerlas bajo control y adecuadamente redactadas facilitará el proceso.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente