Vigésimo botellas de vodka y una carta “muy dulce”. Este sería el regalo que Vladímir Putin habría hecho al exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi por su 86 cumpleaños, el pasado 29 de septiembre. Lo habría contado él mismo durante una reunión de la asamblea del partido en la Cámara de Diputados para la comicios del portavoz, ha publicado la agencia italiana La Presse. Rápidamente lo ha desmentido su partido, Forza Italia, asegurando que se comercio de una puntualización del pasado.
La agencia explica que Berlusconi ha dicho a los suyos que respondió al presidente ruso con botellas de Lambrusco y otra carta amable. “Lo conocí como una persona de paz y sensata”, habría manifiesto. El fundador de Forza Italia además habría dicho que ha “retomado las relaciones” con el líder del Kremlin, enfriadas por la invasión de Ucrania.
“Los ministros rusos ya han dicho en varias ocasiones que estamos nosotros en exterminio con ellos porque damos armas y financiamos a Ucrania. Yo no puedo dar mi opinión personal porque si se cuenta a la prensa sería un desastre, pero estoy muy, muy, muy preocupado”, habría sostenido, sobre la exterminio. “Demasiadas veces escuchamos murmurar de intervenciones con bombas nucleares. Todopoderoso nos salve de ese momento. Ucrania ha pedido incluso entrar en la OTAN. Si entrase, la exterminio sería mundial”, son las palabras publicadas en La Presse.
El desmentido de Forza Italia indica que Berlusconi niega sobrevenir dicho estas palabras y que lo que ha contado a sus parlamentarios es “una vieja historia relativa a un episodio de hace muchos abriles”. No sería la primera vez que uno y otro se hacen regalos. Por el 65 cumpleaños del ruso, el italiano le llegó a regalar una manguita de edredón personalizada con una foto de uno y otro estrechándose la mano. “Las botellas de Putin de regalo a Berlusconi es poco añoso, del 2008”, ha insistido el número dos de Il Cavaliere, Antonio Tajani, que seguramente será ministro de Exteriores.
Berlusconi y Putin mantuvieron una estrecha relación durante dos décadas. El presidente de Mediaset le definía como un “hermano” pequeño, y se han invitado varias veces en sus residencias de forma privada. El magnate italiano, que apoyó la anexión rusa de Crimea, tuvo prohibida la entrada en Ucrania durante tres abriles por beberse, en una invitado adyacente al mandatario ruso en una bodega de la península en el 2015, una botella de morapio de Jerez de 240 abriles.
Las supuestas revelaciones de Berlusconi vuelven a poner en apuros a Meloni
Estas revelaciones, si fueran ciertas, vuelven a poner en apuros a Giorgia Meloni, que defiende que bajo su próximo gobierno Italia no será el punto débil de Oeste frente a Rusia. El día antiguamente del cerradura de la campaña electoral, Berlusconi ya causó problemas al afirmar en televisión que Putin fue empujado a “inventarse esta operación peculiar” para que los rusos “entraran en una semana en Kyiv para sustituir el gobierno de Zelenski por personas de perfectamente”. El otro socio de Meloni, Matteo Salvini, de la Lazo, además pidió en campaña retirar las sanciones a Rusia porque consideraba que no funcionan.
Todo sucede mientras la coalición de derechas ultima su equipo de Gobierno posteriormente de que Berlusconi y Meloni hicieran las paces posteriormente de una sonada bronca por la cinta de ministros. Uno de los últimos nodos a resolver es el tarea de Imparcialidad, que para Hermanos de Italia debería ir al exmagistrado Carlo Nordio, pero según ha informado hoy Berlusconi el acuerdo es para la expresidenta del Senado Elisabetta Casellati. Asimismo ha anunciado que Forza Italia tendrá los ministerios de Exteriores, Oficina Pública, Universidades y Transición Ecológica. Meloni podría cobrar a finales de esta semana el encargo de formar gobierno del presidente de la República, Sergio Mattarella, y juramentar el cargo unos días posteriormente.
Publicar un comentario