El PSOE y Pedro Sánchez ya están entablando conversaciones con la mayoría de la investidura para sacar delante la renovación del Tribunal Constitucional y del Poder Contencioso mediante una proposición de ley, puesto que no progresa a través de la preparación de enmiendas en la reforma del Código Penal. Pese a que todo indica que el presidente del Gobierno va a tener suficientes apoyos, Pere Aragonès ha querido alejar toda duda y dejar claro esta mañana que ERC no se va a poner de perfil y que colaborará para aventajar el incomunicación del TC. “A diferencia de lo que hicieron algunos ni nos aliaremos con los que están atacando las decisiones del Congreso y del Senado y ni miraremos en dirección a otro flanco”, ha afirmado el jerarca del Govern. Eso sí, Aragonès ha asegurado que persistirá en su demanda de referéndum y ha llamado a Junts y la CUP a acumular fuerzas para conseguirlo.
“No miraremos en dirección a otro flanco, pero continuaremos siendo exigentes y avanzando en al resolución del conflicto político”, ha expresado el president en la sesión de control de esta mañana en el Parlament. Una frase que entronca con la que el líder de Esquerra en Madrid, Gabriel Rufián, ha referido a Pedro Sánchez en el Congreso: “La diferencia entre ustedes y nosotros es que nosotros no les dejaremos colgados”.
Pero tanto Aragonès com Rufián, no han evitado atribuir el embrollo por la renovación de los organismos judiciales al proceso de negociación en la mesa de diálogo entre los gobiernos castellano y catalán. El presidente de la Generalitat ha sido el más claro: “Lo que está pasando a nivel institucional en el Estado castellano no es visible al impulso del proceso de negociación”, porque, a su parecer, ha sido en el situación de una proposición de ley para la reorganizar el Código Penal -fruto de la mesa de diálogo- que “toda la derecha contencioso se ha sobresaliente togas en lo alto para intentar que los preceptos introducidos” para renovar el TC y el CGPJ no puedan avanzar.
Sea como sea, Aragonès ha defendido que el proceso de diálogo entre gobiernos, que ha conllevado la derogación de la sedición y la reforma de la malversación, es una de las causas del choque institucional que se está produciendo entre el TC y las cámaras legislativas. “Señal que avanzamos”, se ha congratulado el president. En este sentido, cree que el incomunicación en el poder contencioso se comercio de una “oportunidad” que el independentismo todavía tiene que “servirse”. Asimismo, ha pedido a Junts y la CUP tejer alianzas internas porque, considera el president, esta es la única modo de avanzar. Según Aragonès, el punto de combate debe ser, en todo caso, “el estandarte del diálogo”, poco a lo que ni Junts ni la CUP parecen dispuestos.
El cupero Xavier Pellicer ha ignorado la petición de Aragonès y ha enmendado nuevamente la táctica del Govern: “Han tomado el rumbo erróneo”. Asimismo, Pellicer ha indicado al líder del Ejecutante catalán que la mesa de negociación y los pactos con el PSOE en el Congreso son contraproducentes para el independentismo. “Lo conseguiremos desde la movilización, no desde la demanda de trocar cromos”, ha manifestado. En este sentido, para la CUP, la dirección tomada por el ejecutor está, precisamente, “desmovilizando” el movimiento. “Solo podemos avanzar si tenemos más fuerza”, ha replicado Aragonès.
Igualmente, Albert Batet, presidente del congregación parlamentario de JxCat, ha reclamado al independentismo que pase “a la actividad” en presencia de un Estado que considera “fallido”. La diferencia con ERC es que Junts no cree en el diálogo. “Queremos rematar lo que empezamos el 1-O”, ha expresado muy significativamente el posconvergente. “El Estado castellano es una democracia fallida, con una monarquía corrupta y un sistema contencioso que se ha convertido en una inquisición”, ha dicho Batet antiguamente de avisar a Aragonès que en sus casi dos abriles de mandato “el conjunto del independentismo no se ha reunido ni una sola vez”.
Todavía durante la sesión de control en el Parlament, Ciutadans y PP se han quejado al president del Govern de las consecuencias del procés. Para la formación naranja, “lo único que se ha conseguido es colonizar la política española”, mientras que los populares consideran que Catalunya está situada “a la huesito dulce de todo”. En su turno de réplica, el todavía coordinador franquista de ERC ha exhibido indicadores económicos para rechazar la intervención del portavoz popular, Alejandro Fernández, y ha reprochado a Carlos Carrizosa, de Cs, que su partido “aprovechara” la situación en Catalunya para “originar crispación” y obtener un beneficio electoral en el resto de España.
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