El Govern y el PSC allanaron el martes el camino para negociar los presupuestos. Pero ahora errata asfaltarlo. Mientras que con los comunes el Ejecutor catalán ya da por casi hecho el acuerdo, con los socialistas las conversaciones van más lentas. Esta mañana se han reunido nuevamente y pese a la buena predisposición de los dos, el Govern se ha mostrado sorprendido porque, según ha comunicado, los de Salvador Illa han acudido a la cita sin “ninguna propuesta” económica.
Hasta esta semana, los encuentros entre la Generalitat y el PSC habían sido principalmente técnicos. El martes ya acudieron las conselleres Laura Vilagrà (Presidència) y Natàlia Mas (Economia) para dotarlas de un carácter político. Las dos dirigentes han estado asimismo hoy en la reunión pegado a la secretaria militar de Presidència, Núria Cuenca, y el secretario militar de Economia, Josep Maria Vilarrúbia. “El PSC no ha aportado ausencia, tan solo líneas políticas”, argumentan fuentes del Govern.
En todo caso, los socialistas catalanes, con la portavoz en el Parlament, Alicia Romero, el diputado Jordi Riba, y el exsecretario militar de Hacienda y exalcalde del Vendrell, Martí Carnicer, al frente de las negociaciones, han asegurado que en las próximas horas remitirían sus propuestas económicas al Ejecutor catalán. Con todo, el PSC pide no ir con prisas y prefiere ser prudente ayer estudiar por completo la documentación que el Govern les proporcionó dos días ayer.
Desde la Generalitat valoran, en cambio, que Junts, con el que con antelación ERC ve más remotamente un posible pacto, pusiera sobre la mesa un decálogo sobre la mesa, con medidas como la deflactación del IRPF, eliminar de guisa sucesivo el impuesto de sucesiones, mejoras para las escuelas concertadas o la creación de una mecanismo de los Mossos d’Esquadra especializada.
Con los comunes el Govern tiene la negociación prácticamente hecha. Avanzan en temas sectoriales, como el energético y la vivienda, y hoy la presidenta del peña parlamentario de En Comú Podem, Jéssica Albiach, ha legado cuenta de acuerdos en materia de movilidad.
Las tornas han cambiado. De pedir celeridad cuando Pere Aragonès ignoraba a los socialistas cuando Junts todavía estaba en el Govern, el PSC prefiere ahora ir con tiento. El president confía en tener los presupuestos encarrilados para el Consell Executiu apruebe el plan la semana que viene, con los puentes de la Constitución y el de la Inmaculada por medio, y así poder arrostrar las cuentas al Parlament para que puedan ser tramitadas. Aragonès se mostró seguro de que las formaciones políticas con las que los republicanos negocian “no dilatarán más de lo necesario el acuerdo y que pondrán por delante los intereses de país”.
Publicar un comentario