Los mejores ejercicios de pilates para decir adiós al dolor de espalda

¿Dolor de espalda? Haz pilates. Adoptar esta disciplina de ejercicios como parte de la rutina será una gran anuncio para tu espalda adecuado a sus múltiples beneficios. Uno de los más importantes, que ayuda en buena medida a aliviar estas molestias, es el mejora de la musculatura. No significa que esta vaya a incrementar su comba, sino su fortaleza y resistor, los músculos ganarán en flexibilidad y fuerza, lo que conllevará una reducción del aventura de lesiones y dolores.

Adicionalmente, el pilates incluso consigue mejorar el contrapeso viviente, aportar solidez a la columna vertebral y, especialmente, corregir y mejorar la postura, siendo esta una de las causas más frecuentes de dolores de espalda. De hecho, un estudio revela que hacer pilates dos días a la semana alivia la lumbalgia. Un aberración que triunfa entre todo tipo de personas y de todas las edades, ya que su intensidad puede adaptarse a cualquiera. Asimismo forman parte de su impacto positivo en la vitalidad la reducción del estrés y la mejoría del bienestar mental.







Ejercicios de pilates que alivian el dolor de espalda

En común, practicar pilates supone una mejoría para la espalda, pero hay ciertos ejercicios que trabajan de forma más específica esta parte del cuerpo. Están más enfocados en activar su musculatura y en conseguir mejorar posibles molestias o dolores en dicha zona.



El micifuz. Esta posición es una de las más recomendables. Para realizarla hay que situarse con las manos y las rodillas apoyadas en el suelo, asegurándose de que estas estén alineadas con los hombros y las caderas, respectivamente. El movimiento consiste en realizar una flexión de columna en torno a el techo, comprimiendo en torno a interiormente la zona ventral, similar a cómo actuaría un micifuz para estirarse.







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La sirena. Uno de los ejercicios básicos del pilates. Habrá que sentarse con las piernas medio cruzadas sobre una colchoneta, con la espalda recta. Se levanta y estira una mano en torno a en lo alto a la vez que la contraria se apoya en la rodilla de su flanco. El movimiento consiste en dirigir ese articulación aupado en torno a el flanco contrario. Lo mismo a la inversa. Esto sirve para activar y estirar la parte dorsal de la espalda.







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Puente sobre hombros. La principal delantera de este examen es que es muy completo, no solo favorece la espalda, incluso caderas, hombros, pectorales y abdominales. Desde una posición tumbada sobre la colchoneta, con los brazos totalmente estirados, se flexionan las rodillas. El examen consiste en realizar una elevación de pelvis que consiga alinear las rodillas con las caderas y los hombros. Para cerciorarse de que se hace correctamente el cuello quedará totalmente expedito de peso y los glúteos deberán estar contraídos.



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