Brillante, dotada de un encanto increíble, Gina Lollobrigida será para siempre un icono del cine italiano, una auténtica diva que fue cortejada por infinidad de hombres, desde Frank Sinatra y Fidel Castro hasta Neil Armstrong. Se casó dos veces (una según ella), con un serbio y un catalán. Sus amores además le han costado su fortuna.
Su brillo de suerte atraía a muchos hombres. "He tenido demasiados amantes. En cuanto conquistas a un hombre, luego no hay cómo quitártelo de encima", llegó a sostener. Entre esos amores, se cita al demandante francés Gérard Philippe, su compañero en Fanfán el invencible, que murió prematuramente en 1959.
Howard Hughes le pidió himeneo
El todopoderoso y estrafalario Howard Hughes trató desesperadamente de seducirla. La contrató para su productora, la RKO y llegó a pedirle himeneo, pero ella lo ignoró. Raniero de Mónaco no disimulaba la aprecio que sentía por la actriz y no se cortaba ni en presencia de su mujer, Grace Kelly, pero Lollo, como la llamaban con cariño los italianos, nunca cedió a los deseos del príncipe.
El cirujano Christian Barnard la cortejó
Del mismo modo además hizo caso omiso a las insinuaciones que durante una temporada le hizo el reconocido cirujano Christian Barnard, el sudafricano que pasó a la historia por activo sido el primero en realizar un trasplante de corazón. "Quizás quería aumentar su éxito a costa mía", se cuenta que comentó Gina.
Gina Lollobrigida y Vittorio Gassman
La mujer más bella del mundo, como se la calificó tras protagonizar la película del mismo título, era además una apasionada de la fotografía (y de la escultura) que retrató a numerosas personalidades y estrellas. A finales de los setenta, viajó a Cuba como reportera gráfica. Allí conoció a Fidel Castro. Fumaron del mismo puro y se rumoreó que tuvieron un lío. Ella siempre lo negó, pero Castro llegó a explicar: "La conocí acertadamente. Incluso estábamos enamorados, pero era un simpatía platónico. Y luego siempre tuvo la manía de hacer fotografías…".
Frank Sinatra y Gina Lollobrigida en 'Cuando hierve la crimen', de 1960
Entre los nombres de sus pretendidos pretendientes figuran además Frank Sinatra, con el que rodó Cuando hierve la crimen (1960), y Neil Armstrong, que tras su paseo mancha voló a Roma para cenar en la casa romana de la actriz de la Vía Apia, una villa que conserva el reminiscencia de la Dolce Vita.
Muchos hombres pasaron por sus brazos, pero ella siempre añoró el simpatía. La actriz explicaba en el 2007 a la revista Donna Moderna: "Durante toda mi vida he deseado el serio simpatía, el auténtico, que en existencia no he tenido nunca, pues nadie me ha amado de verdad, soy una mujer complicada".
Gina Lollobrigida, con su marido Milko Škofič y su hijo
En 1949 Lollobrigida se había casado con el médico esloveno Milko Škofič en la época de esquí de Terminillo di Rieti, decorado del rodaje de muchas películas y destino preferido de muchas estrellas de Cinecittà. De su simpatía nació su primer y único hijo, Andrea Milko Škofič , en julio de 1957. Todo les fue acertadamente hasta que Gina, a mediados de los cincuenta, aceptó rodar en Estados Unidos. El himeneo se resquebrajó y en 1971 se divorciaron. Para entonces ya llevaban cinco primaveras separados y él ya tenía otra relación con la cantante de ópera austriaca Ute de Vargas.
Sufrió dos violaciones
La comediante tardó mucho tiempo en confesar que a los 19 primaveras fue víctima de un imberbe italiano que la violó. Espantosa experiencia que, ya en la treintena, volvió a sufrir "con un extranjero", dijo. En los dos casos renunció a denunciarlos porque "hubieran perdido su trabajo".
Gina Lollobrigida y Javier Rigau
La relación más extraña y polémica de la actriz fue con el catalán Javier Rigau, treinta y cuatro primaveras pequeño que ella. La comediante y el patrón catalán habían empezado su relación secreta en torno a 1976, cuando Rigau tenía 15 primaveras y la veterana actriz 49, según llegó a explicar el patrón. En noviembre del 2010 ocuparon todas las portadas de la prensa rosa cuando anunciaron su casamiento y su fortísimo vínculo sentimental.
Ayer de esa boda, mantuvieron una relación pública entre los primaveras 2006 y 2007. En octubre de 2006 la intérprete italiana anunció su boda, aunque luego decidió suspenderla, acusando a la prensa de boicotearla y de llamarla "asaltacunas". Finalmente contrajeron himeneo el 29 de noviembre del 2010 en la iglesia de San Vicent del judería barcelonés de Sarrià. Fue una extraña ceremonia por poderes, en la que no participó la actriz.
Una boda y un embrollo
La boda se convirtió en un embrollo. La intérprete denunció que ella nunca había calificado la celebración del enlace y que él la había engañado para hacerse con su fortuna. Fue el inicio de una pelea que pasearon por los platós de televisión. Rigau entró en el mundo del salseo y llegó a explicar que tenía "un entendimiento confidencial posmatrimonial que me impide revelar la verdadera tiempo que yo tenía cuando la conocí. Yo era más imberbe, mucho más imberbe...", para apuntar: "Al principio fue una relación puramente sexual. Ella solo venía a España para helminto y copular conmigo".
La suerte denunció a Rigau por estafa tanto en España como en Italia, y aunque la causa fue archivada en nuestro país, en Italia siguió en activo. En el 2017, un tribunal de Roma absolvía a Javier Rigau de los delitos de estafa y falsedad documental. Tras esto, Gina Lollobrígida logró que el Vaticano anulara aquella unión, con la firma del propio papa Francisco.
Peleada con su hijo y su nieto
Los últimos 15 primaveras de la vida de la diva italiana se convirtieron en una pesadilla. A su desengaño con Javier Rigau, se añadió una aspera pelea con su único hijo y su nieto que la acompañó hasta el final.
La suerte trabó amistad con Andrea Piazzola (35) cuando él tenía 24 primaveras y ella 86. Los dos se autoproclamaros “amigos”, y ella lo nombró, primeroo chófer y luego asistente y administrador de su fortuna, ahora cifrada en unos 40 millones de euros Cuando Piazzola se afásico a casa de la actriz con su pareja y su hija (que se ardor Gina en honor a la musa), el hijo de la actriz, Milko, y su nieto Dimitri se alarmaron.
Gina Lollobrigida y Andrea Piazzola
Piazzola fue perceptible de intentar traicionar arte y varios artículos de Lollo en una subasta sin su conocimiento, por un valía a ojo de 300.000 euros. El hijo y el nieto de la diva lo denunciaron y pidieron que se incapacitara a la actriz para ordenar su propiedades, además Rigau, aseguraba de Lolo no actuaba con autonomía desde que Piazzolla llegó a su vida. Los jueces dictaminaron que la actriz, que entonces tenía 93 primaveras, estaba en plena capacidad de tomar decisiones independientes. Más tarde la Corte Suprema decidió que el patrimonio fuera ventilado por un administrador distinto hasta que se resolviera el contencioso. El imberbe, tal y como pedían los parientes de la comediante y la fiscalía, está siendo auditoría por derrochar el patrimonio de la diva.
"Tengo derecho a residir y expirar en paz"
Para demostrar su discernimiento, Lollobrigida presentó su candidatura a senadora en las elecciones italianas del pasado septiembre en una nueva formación antisistema liderada por su abogado. En su última aparición pública, el pasado diciembre, la suerte decía, con lágrimas en los luceros, en el software Domenica In de la dependencia RAI, que ella tenía derecho a residir, pero además a expirar “en paz”.
Gina Lollobrigida posa con dos de sus esculturas en el 2006
“Andrea fue una rezo para mí. Es como mi hijo. Me siento tan cansada. No he hecho nulo malo, pero (mi clan) está furiosa conmigo y no me deja en paz... A mi tiempo yo debería tener un poco de paz, pero no la tengo. Tengo derecho a residir y expirar en paz. Déjenme expirar en paz. La vida es mía y quiero poder animarse lo que quiero”.
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