De carácter violento y con "un historial conflictivo", así es el hombre que ayer acabó a golpes con la vida de su mamá, de 60 primaveras, en su casa de Málaga. En contra de él, dos denuncias previas por malos tratos interpuestas por diversas parejas, si admisiblemente la mamá, que asimismo sufrió algunos de estos episodios, nunca llegó tan allí.
"Desgraciadamente, aunque había episodios violentos con ella, la mamá intentaba protegerlo, ayudarlo, y desgraciadamente no solo no ha podido, sino que ha consumido con su vida", ha afirmado Javier Salas, subdelegado del Gobierno en Málaga.
Las discusiones entre mamá e hijo eran una constante, según apuntan los vecinos
Salas ha anunciado que, previsiblemente, el parricida, de 39 primaveras de tiempo y con problemas de yuxtaposición, según detallan los vecinos de la víctima, pasará mañana a disposición legal. Adicionalmente, ha insistido en que el arrestado ha mostrado durante primaveras una "conducta violenta" y ha tenido "problemas con parejas anteriores y denuncias de ellas".
En este sentido, fuentes próximas a la investigación han indicado que tenía historial por violencia machista y figuró en dos ocasiones en el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Existencias (VioGén), aunque actualmente estos casos estaban inactivos.
La mamá, en cambio, no había denunciado nunca a su hijo, pese a que las discusiones entre los dos eran habituales, según los vecinos, que aseguran que el detenido tenía problemas de adicciones.
Los hechos ocurrieron ayer por la mañana en un tierra de la calle Juan de la Chaparro, en la barrio de El Molinillo de Málaga, y la Policía Doméstico se ha hecho cargo de la investigación.
En Marbella se sigue buscando en el mar los restos de Natalia, víctima del cuatro crimen machista del año
El subdelegado del Gobierno, por otro flanco, ha explicado que Submarinistas del Género Particular de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Municipal Civil de Málaga han retomado este lunes, por el momento sin éxito, la búsqueda de restos de la mujer que fue asesinada por su expareja en Marbella y arrojada al mar decapitada y sin manos.
Las labores de búsqueda se centran en unos 4 kilómetros de playa, ya que el supuesto autor del crimen, su expareja, ya preso, confesó que había agresivo las extremidades al mar, aunque no se descarta que los restos de la mujer pudieran estar en un pozo o en otro punto de la zona.
Los equipos de rescate continuarán "haciendo un barredura" de la zona mientras las condiciones lo permitan y a pesar de las dificultades que se están encontrando, como mareas y corrientes que podrían poseer alejado los restos del radio donde se halló el cuerpo mutilado de Natalia.
Publicar un comentario