Oui!, el festival de teatro en francés de Barcelona, llega a la sexta publicación con muy buena lozanía. En esta ocasión, desde hoy mismo y hasta el 5 de febrero, varios escenarios de la ciudad y los alrededores acogerán ocho piezas teatrales, siete de las cuales son estreno en España, por otra parte de actividades complementarias.
Mathilde Mottier y François Vila son los factótums del festival, que desde su fundación ha ido reuniendo cada vez más apoyos públicos y privados. Este año asimismo tendrá una sede en Castelldefels.
Una imagen del montaje 'L'insolent Roland Garros', que se presenta en el Festival Oui!
L’insolent Roland Garros, de Éric Bouvron y Vincent Roca, inaugura el festival esta incertidumbre, en el Instituto Francés. La obra se acerca a la figura del aviador nacido en Reunión, la isla del Índico que participa por primera vez con una producción. El aeropuerto de Reunión lleva su nombre, igual que el torneo de tenis que se celebra en París, aunque él no era tenista. El montaje se compone de un teatro muy físico y visual, cubo que Bouvron viene del mundo de la danza.
El 29 de enero, en el teatro Plaza de Castelldefels se presenta Téléphone-moi, de Jean-Christophe Dollé, la historia de una grupo a lo derrochador del siglo XX, contada siempre desde algún ingenio telefónico.
Expansión
Los espectáculos y las actividades paralelas se presentan en varios escenarios del radio metropolitana
Al Instituto Francés, el día 31 llega Salina, les trois exils, de Laurent Gaudé, obra descubierta en el Festival de Aviñón. Es la primera vez que el autor deja que una obra suya se adapte, en este caso por Oscuro Bernardin y Khadija El Mahdi. En el tablas, el hijo de Salina cuenta la historia de su hermana, que sufrió tres exilios.
Les époux, de David Lescot, hará dos funciones en Dau al Sec del Poble Sec (1 y 2/II). El montaje se acerca al casorio Ceasescu, los dictadores rumanos que acabaron ejecutados.
Revanche, de Marjorie Fabre, con una compañía de Marsella dirigida por Marie Provence, presenta un espectáculo sobre la lucha entre bandas de jóvenes, con un gracia de teatro muy físico ( Instituto Francés, 2/II).
Uno de los estrenos de renombre es Le village de l’allemand, adecuación de la novelística de Boualem Sansal, que ha tenido que esperar diez abriles para poder hacerse sobre el tablas. Luca Franceschi ha hecho la adecuación y dirige este tríptico, que aborda el Holocausto, la guerrilla de Argelia en los noventa y la situación de las banlieues ( Instituto Francés, 3/II).
Voltaire-Rousseau, de Jean-François Prévand, “es como un partido entre los dos personajes”, dice su autor y uno de los dos intérpretes. “Es un colisión imaginario, basado en una situación de 1775 donde un panfleto denunciaba a Rousseau por suceder desidioso a sus cinco hijos en el hospicio. Rousseau quiere enterarse si es Voltaire quien lo ha escrito” (Reial Cercle Artístic, 4/II).
La octava y última obra, de Guy Delamotte y Véro Dahuron, es Broken, que se presenta en Dau al Sec ( 5/II). Se alcahuetería de una historia de accidentes y carencias, como el ojo que perdió la actriz en campo. La dormitorio se compone con música en directo y videoarte.
El Festival Oui! se completa con charlas, conferencias, conciertos y lecturas dramatizadas, y ya es una momento fija en el calendario teatral de Barcelona.
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