Gamarra forzó la renuncia de Cabrales como consejero del Banco de España

El que iba a ser un importante acuerdo en materia económica entre PSOE y PP, en pleno animación preelectoral, ha gastado naufragando en cuestión de horas. Nadia Calviño y Cuca Gamarra habían cerrado el fin de semana que Judith Arnal, técnico comercial y economista del Estado y exjefa de salita de la vicepresidenta primera, y Antonio Cabrales, economista de dilatada experiencia, fueran designados este martes nuevos consejeros del Asiento de España. Se consultó al jefe del Asiento de España, que avaló uno y otro perfiles. Sin secuestro, tras la filtración de que el candidato planteado por Génova firmó una carta de apoyo a Clara Ponsatí ha gastado provocando que el doctor y profesor de la Universidad Carlos III, entre otros centros, acabe renunciando. Entre medias hubo una citación directa de Cuca Gamarra.

El PP defendió a Cabrales y solo horas luego forzó su salida. Su nombre se fraguó al más suspensión nivel, en la cúpula del partido. De hecho, el entorno de Alberto Núñez Feijóo había destacado su perfil de independiente, en contraste con el de Arnal. El principal partido de la examen podría acaecer estimado a un consiliario de su entorno, pero decidieron mirar fuera de la trayectoria popular, no sin provocar resquemores internos. Pero la publicación, en The Objective, de una carta de apoyo a la eurodiputada y exconsellera Clara Ponsatí fue para los populares una partidura roja.

Gamarra descolgó el teléfono y llamó el martes a Cabrales, confirman fuentes conocedoras de la conversación. La secretaria caudillo del PP planteó al economista que la formación consideraba que no podía ser consiliario del Asiento de España tras conocerse la misiva. Fuentes de la dirección del partido defienden que “el PP, como planteamos en el plan de calidad institucional, aboga por nombramientos de perfiles independientes y de reconocida trayectoria y solvencia en las áreas correspondientes”. Es proponer, Génova retiraba su apoyo a Cabrales.

El economista, que había firmado el documento de apoyo a Ponsatí por su perfil docente, lo entendió. No tuvo ningún problema en marcharse. De hecho, fue el propio Cabrales quien, a la tino de la citación de Gamarra, decidió renunciar, explican desde su entorno. Este extremo es confirmado por fuentes del equipo crematístico del PP. El perjudicado prefiere perseverar el silencio para “no crear más ruido” y postura desde ya por seguir dedicándose a su costura académica.

La renuncia de Antonio Cabrales se produjo mientras se reunía el consejo de ministros que aprobaba su nominación. De hecho, el decreto se ha publicado este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE), aunque ya hubiera dimitido. Mañana jueves está previsto que se publique su marcha. Se abre ahora una nueva negociación entre PSOE y PP para nominar un sustituto de Cabrales. Génova está estudiando ahora otros perfiles bajo la misma premisa: independientes de agradecido prestigio. 

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