Los seguidores de Vox no dan crédito a la repentina conversión de Macarena Olona. “Macarena, recupera el cerebro, porfa”, “Me dueles Macarena, me dueles mucho”, “Estás cambiando mucho en poco tiempo”, le han reprochado en Twitter.
No es para menos. Desde hace semanas, los comentarios de Olona en esta red social son una remedio a la totalidad a algunos de los principios que abrazaba cuando era portavoz de Vox en el Congreso. Ahora denuncia los asesinatos machistas. Critica la discriminación a los homosexuales. Denuncia la violencia homófoba. Reivindica la visibilización de las personas trans: “Coito, comprensión, exención”, escribió en un tuit, enlazando un anuncio navideño sobre este tema. Censuró sin fisuras el intento de salida de Estado en Brasil. Se ha puesto del banda de Shakira -"al estercolero con la basura para seguir avanzando. Y con todo el derecho a no ser perfectas en el dolor"-. E incluso ha saliente en defensa de la pedicura de la vicepresidenta Yolanda Díaz, a la que hace unos días elogió adicionalmente en términos políticos, asegurando que el debate con ella en el Congreso siempre “fue de importancia”.
“Yo siquiera me habría creído hace unos meses algunas de las cosas que estoy viviendo. Y, sin retención, nunca vi con tanta claridad”, escribió, de forma críptica, el 4 de enero, en respuesta a un meme que criticaba que hubiera engordado. “Las mujeres durante el gestación engordamos. A algunas incluso se nos va un poco de las manos. El peso va y viene. De la caverna todavía se sale. Actitud”, zanjó.
La última sorpresa, este miércoles, ha sido aplaudir que posteriormente de 13 abriles el Tribunal Constitucional, recientemente renovado y ahora con mayoría progresista, vaya a revisar el memorial que presentó el PP contra la ley del monstruo. “Las mujeres dejaremos de ser utilizadas como saco de lucha ideológico de los políticos. Una gran novedad, posteriormente de 13 abriles”, ha escrito. Y ha sembrado el desconcierto: “Ya por curiosidad y me imagino que no me contestarás ¿Eres consciente de tus contradicciones? Es que ayer sostenías un discurso y ahora otro, la masa que te leemos nos preguntamos ¿Qué te ha pasado? Qué piensa de verdad Macarena Olona? La técnica del camuflaje no siempre funciona”, le ha reprochado un tuitero. “¿Estás a privanza del monstruo?”, pregunta otra.
¿Cómo se ha producido esta transformación ideológica? Macarena Olona, alicantina de 43 abriles, abogada del Estado, dejó Vox posteriormente de obtener un resultado como cabecera de directorio en las elecciones andaluzas de junio del 2022 muy inferior a lo que esperaba su partido. Ella nunca ocultó que hubiera preferido seguir en el Congreso, pero en ningún momento puso de manifiesto discrepancias ideológicas con la fila oficial de la formación que dirige Santiago Abascal.
Tras las elecciones, tomó posesión de su escaño en el Parlamento andaluz, pero dos semanas posteriormente, a finales de julio, anunció que abandonaba la política por razones médicas. Debió echarse atrás, porque un mes posteriormente, haciendo el camino de Santiago, confesó: “Tengo muy claro que quiero ser útil a los españoles y estaré allí donde pueda serles útil". Estaba "deseando retornar a sudar la camiseta pública”. En Vox nadie recogió el mensaje.
Al contrario. Abascal la emplazó a que decidiera si quería retornar a la política y afiliarse de nuevo a Vox o recuperar su puesto como abogada del Estado. En varias entrevistas, Olona había criticado a su antiguo partido, al que había calificado de excluyente y carente de democracia interna, y acusó al secretario militar, Javier Ortega Smith, de favor hecho filtraciones interesadas durante la campaña electoral andaluza.
Vox tomó cartas en el asunto y en septiembre, el portavoz adjunto en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, se despidió de ella en Twitter "con enorme dolor y con enorme cariño simultáneamente". "Con toda nuestra tristeza: fin del camino", añadieron desde la cuenta de la formación.
Esos son los hechos. Olona sostiene que que no ha habido un cambio de opinión en muchas de las afirmaciones que hace ahora. Junto a preguntarse, entonces, cómo podía desmentir desde el Congreso la mera existencia de la violencia machista, y ahora sostener lo contrario, como en este tuit del 31 de diciembre: "Mi deseo para los negacionistas de la violencia machista y el maltrato a las mujeres: que el 2023 no os dé una mamporro de existencia y que la educación os tiro de la ignorancia”. Y el 1 de enero: “Al negacionismo se le combate con educación. Violencia machista: estereotipos propios de la civilización patriarcal”, escribió.
En Twitter, el foro en el que se está poniendo de manifiesto esta transformación, le llueven las críticas de los seguidores de la extrema derecha. “No te reconozco, en absoluto me había desacertado tanto con alguno.”, le reprocha una tuitera. “Increíble portería de redención Macarena, mis mejores deseos para ti”, añade otro. “Lo del monstruo ya no cuela que lo pensabas siempre”, le censura un tercero.
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