Hormigas entrenadas para detectar el cáncer por el olor de la orina, de momento, en ratones

Un equipo de investigadores de la Université Sorbonne Paris Nord, la Université Paris-Saclay y el Institut Universitaire de France ha presentado los primeros resultados de un estudio que indica que las hormigas podrían ayudar en la detección de algunos tipos de cáncer. Por el momento, este equipo ha conseguido entrenar hormigas para olfatear indicadores de tumores cancerosos en la orina de ratones en ensayos en laboratorio.

En su estudio, cuyos resultados se han publicado en la revista científica Proceedings of the Royal Society B  (25 de enero de 2023), este clase de expertos que encabeza Baptiste Piqueret presentan los primeros datos de su trabajo en el entrenamiento de grupos de hormigas para contestar a la presencia, en la orina de roedores, de substancias asociadas con tumores cancerosos.







Un buen sentido del olfacción

"Las hormigas tienen un excelente sentido del olfacción. Y los tumores cancerosos en animales, incluidos los humanos, producen compuestos químicos que pueden demorar a las muestras de orina", recuerdan los autores en la presentación de su estudio.

Algunas investigaciones han demostrado que ciertos animales pueden detectar compuestos químicos asociados al cáncer a través del olfacción; los perros son un excelente ejemplo, pero otros, como los gusanos redondos, todavía pueden hacerlo, recuerdan los autores.

Siguiendo esta pista y conociendo las capacidades olfativas de las hormigas, en este nuevo estudio los investigadores se preguntaron si algunos de estos insectos podrían estilarse como un método de detección temprana del cáncer.

Para averiguarlo, realizaron algunas pruebas simples.

Las pruebas consistieron primero en enseñar a grupos de hormigas a confesar la presencia de sustancias químicas tumorales dándoles recompensas azucaradas.

Los investigadores descubrieron que las hormigas no solo podían discernir la diferencia entre las muestras de orina de ratones cancerosos y las que no tenían cáncer, sino que todavía se les podía enseñar a hacerlo en solo 10 minutos.

Una vez que las hormigas fueron entrenadas para asociar una premio azucarada con la orina que contenía sustancias químicas de un ratón con un tumor canceroso, comenzaron la segunda grado de la prueba.

La segunda grado del estudio incluyó el trasplante de tejido tumoral de cáncer de mama de pacientes humanos a varios ratones. A posteriori de un tiempo de dilación para que los tumores se establecieran, se recolectaron muestras de orina tanto de ratones sanos como de aquellos a los que se les habían injertado  tumores y expuso a las hormigas a las diversas muestras.

En este caso, los investigadores encontraron que las hormigas pasaban aproximadamente un 20% más de tiempo olfateando muestras que provenían de ratones con tumores.

Los investigadores sugieren que las hormigas pudieron distinguir entre la orina de ratones con cáncer y la de los que estaban sanos. La sucesivo grado de su investigación consistirá en examinar si las hormigas pueden hacer lo mismo con la orina humana, apuntan los autores en el síntesis de conclusiones.

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