Las series supervivientes de una televisión americana que ya no premia la veteranía

La televisión chaqueta tenía un maniquí que premiaba la experiencia de las series de éxito. Cuando una serie llegaba a su chale temporada, los costes de producción se elevaban pero los estudios detrás de los proyectos sabían que tenían muchas más vías de amortización: su rendimiento se obtenía con las ventas internacionales y sobre todo la cesión de las reposiciones, que se pagaban de maravilla en los canales secundarios de la televisión convencional. Es por este motivo que una serie como Friends se podía permitir el postín de producir dos temporadas finales por las que los seis actores se llevaban un millón de dólares por episodio, al igual que repetiría The big bang theory una plazo más tarde.

Con la venida de las plataformas de contenidos, este sistema se ha estropeado. Los canales en amplio de Estados Unidos todavía valoran las series antiguas pero la cuesta de los ingresos por publicidad complican su rentabilidad para los canales. Como los nuevos proyectos, encima, tienen problemas para advertir al manifiesto adulto-joven, la idea de datar a las diez temporadas se está convirtiendo en una quimera. Y, por parte de las plataformas de streaming, las prioridades son otras.







Cuando una serie llegaba a su chale temporada, los costes de producción se elevaban pero los estudios detrás de los proyectos sabían que tenían muchas más vías de amortización

Se valoran los éxitos de audiencia, sí, pero sus estudios internos indican que no merece la pena producir temporadas sin detener de una obra concreta: los costes se elevan y, en cambio, pierden la capacidad de atraer nuevos clientes. Su idea suele ser que, puestos a desembolsar decenas de millones de dólares en un contenido, sale más a cuenta modificar en una novedad que puede apelar a suscriptores potenciales y, de paso, tener un nuevo título en su catálogo. Sólo hay que ver el número de temporadas de las series de éxito de Netflix: aquellas con más de cinco como Big Mouth, Grace and Frankie o The Crown son raras excepciones.

En este contexto, por lo tanto, el final de una serie veterana casi se puede interpretar como la defunción de un maniquí de televisión, sobre todo cuando se deje de producciones en amplio con temporadas de rodeando de 20 episodios. ¿Y cuál es la última en despedirse? NCIS: Los Angeles de Shane Brennan que, mientras se encuentra emitiendo su temporada 14, se ha anunciado que se despedirá en primavera.

Después de 14 temporadas, el canal CBS ha decidido prescindir de sus servicios.

A posteriori de 14 temporadas, el canal CBS ha decidido prescindir de sus servicios.




CBS

Este spin-off de NCIS (Navy: Investigación criminal) se estrenó en 2009 con LL Cool J y Chris O’Donnell como los agentes especiales encargados de investigar crímenes en el ejército y, tras rodar más de 300 episodios, el canal estadounidense CBS prefiere cancelarla y centrar sus esfuerzos en la serie causa, que en septiembre estrenó su temporada 20, y NCIS: Hawaii, otro spin-off que escasamente se encuentra en su segunda temporada.

Esta NCIS (Navy: Investigación criminal) de Donald P. Bellisario y Don McGill -que lleva desde 2003 en teledifusión, que a su vez derivaba de JAG (1995-2005) y que hasta está sobreviviendo a la marcha de Mark Harmon, su protagonista inicial- ni tan siquiera es el anciano clásico en teledifusión. Por delante tiene Ley y orden: Mecanismo de Víctimas Especiales, la Ley y orden llamativo y dos series de animación adulta como Padre de clan y Los Simpson.

Mark Harmon cobra unos 500.000 dólares por episodio de 'NCIS'.

Mark Harmon, que cobraba medio millón por episodio, se emancipó de 'Navy: Investigación criminal', que lleva desde 2003 en teledifusión. 




CBS

En el caso de Ley y orden: UVE de Dick Wolf, se estrenó en septiembre de 1999 con Mariska Hargitay como detective de la pelotón de investigación de delitos sexuales de Nueva York. La actriz, de paso, ha aplicado los 527 episodios para ligar un sueldo de aproximadamente medio millón de dólares y convertirse en uno de los rostros más conocidos en Estados Unidos contra la lucha de la violencia de existencias a través de su fundación Joyful Heart. Superó, de hecho, a la Ley y orden de la que derivaba, asimismo de Wolf, que tras emitirse de forma ininterrumpida entre 1990 y 2010, fue cancelada para ser recuperada en 2021 por el canal NBC que la había finiquitado.

Otra serie de teledifusión accidentada es Padre de clan de Seth McFarlane que lleva 21 temporadas tras emitir las tres primeras entre 1999 y 2003, ser cancelada y a posteriori ser resucitada en 2005 (hasta ahora) tras descubrirse que sus reposiciones eran éxitos de audiencia, al igual que la cesión de los DVD. Y, a pesar de poseer creado escuela con su sentido del humor políticamente incorrecto (a veces directamente lúgubre por tratarse de una serie emitida en amplio), tiene fuera de su efecto a la serie más veterana de la televisión estadounidense: Los Simpson.

Con 34 temporadas, 724 episodios emitidos y sin un final a la perspectiva, la clan de Springfield es una constante en la vida de los estadounidenses (y en el resto del mundo). Sus audiencias, que oscilan entre el millón y los cuatro millones en directo, están remotamente de los mejores tiempos cuando reunía entre 20 y 30 millones, pero es un activo fundamental en el catálogo de Disney desde que la empresa de Mickey Mouse adquirió Fox en marzo de 2019.

La loca teoría que defiende que Homer Simpson y Krusty el payaso son la misma persona

'Los Simpson', la serie de primetime más longeva con más de 720 episodios emitidos. 




Los SImpson

¿Y quiénes se encuentran a punto de cumplir dos décadas en televisión? Con 19 temporadas, Padre de clan de Seth McFarlane y Organismo de Conjunto de Shonda Rhimes, que se encuentra en pleno proceso de transformación. La presente temporada, que no se ha planeado como la última, ha supuesto la marcha de Ellen Pompeo como Meredith Conjunto, ya que a posteriori de 406 episodios prefiere centrarse en otros proyectos audiovisuales, y la incorporación de una nueva reproducción de residentes para renovar la serie tanto en tiempo como en tramas.

Quienes se preocupen por su continuidad a posteriori de perder a la doctora Conjunto del título, de momento no hay motivos para sufrir: los productores trabajan en la negociación de nuevos contratos para el talento que debe renovar, para tenerlo todo astuto de cara a una posible renovación por parte del canal ABC, propiedad de Disney. Quien no seguirá a lado del drama hospitalario, que combina casos médicos con los conflictos personales y amorosos de los profesionales del Conjunto Sloan Instancia, será la presente showrunner, Krista Vernoff, quien había tomado las riendas creativas de Organismo de Conjunto tras la marcha de Shonda Rhimes, que mantiene el rol de productora ejecutiva.

La vieja guardia observa los nuevos residentes del hospital.

19 temporadas y todavía averiguación la forma de rejuvenecer para continuar en antena. 




ABC Signature

Y, rematando el club de las ficciones que llevan más de una plazo, Mentes criminales, Blue bloods, Bob’s burgers, Los Goldberg y Chicago Fire. Es cierto que Mentes criminales fue cancelada en febrero de 2020 pero se encuentra otra vez en teledifusión bajo el título de Mentes criminales: Evolution, la temporada 16, tras ser repescada por la plataforma de contenidos Paramount+. Se la puede considerar una veterana porque, más que una secuela o un spin-off, se proxenetismo de una continuación directa, manteniendo a la showrunner Erica Messer y el reparto encabezado por Joe Mantegna.

El drama policial y habitual de Blue Bloods con el incombustible Tom Selleck lleva 13 temporadas en antena al igual que la comedia de animación Bob’s burgers de Loren Bouchard. En el banco de las sitcoms, The Golbergs de Adam Goldberg es la única representante con 10 temporadas a sus espaldas. Chicago Fire, en cambio, se postula como la última gran franquicia de la televisión en amplio de Estados Unidos. Dick Wolf creó una serie de bomberos hace diez temporadas y se emite en sillar con Chicago P.D. y Chicago Med, sus spin-offs ambientados asimismo en la ciudad de Chicago y que se centran en el día a día de la policía y de los médicos.

Si estas ficciones tendrán un licenciatura a su cima es el gran interrogante de la industria. Sólo hay que ver que, por ejemplo, no hay más sitcoms cerca de la plazo párrafo de Los Goldberg: la siguen El novato Sheldon (siete temporadas), The neighbourhood y Los Conner (cinco temporadas) y Bob Heart Abishola (cuatro temporadas). En el circunscripción dramático, se acercan The blacklist y Chicago P.D. con nueve temporadas y Chicago Med con siete.

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