De la fluidez sexual a la sastrería moderna: todo lo que se ha visto en la pasarela de Madrid

La barcelonesa Nuria Sardá sabía que durante su puesta en marcha en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid -la primera impresión con entradas a la liquidación al público- pasaban muchas cosas en el extranjero y que esto se tenía que expresar, residir y celebrar a través de la moda. Y así sucedió. Mientras que España se convertía en el tercer país del mundo en aprobar la independiente determinación de carácter a partir de los 16 primaveras, la ‘Avalanche Sarda’ -el nombre correspondiente a la colección otoño-invierno 2023- parecía un lamento a la igualdad y, sobre todo, osadía para todo el colectivo.

El director de arte y estilista de la firma, Alberto Murtra, resaltaba minutos luego del desfile: “lo que necesita una mujer Sardá es mucha ademán frente a todo. A nosotros no nos importa si es más o menos guapa, solo queremos que pise esforzado y decidida la pasarela”. Así lo vivió Aida Domenech, más conocida como Dulceida, que tenía el batalla de desplegar y cerrar el desfile.

Dulceida desfila para “ Andres Sarda “ durante la pasarela Cibeles

Dulceida desfila para “ Andres Sarda “ en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid




Gtres/ Sergio R. Pardo

“Me he sentido empoderada”, decía minutos luego, y añadía “la capa me ha regalado más seguridad”. Como si fuera una super heroína con o sin capa, el desfile de Sardá abrazó todos los géneros creando una ámbito de pueblo de reincorporación montaña donde se empieza el día con un gorra y guantes de esquí y se termina con un mini vestido plateado.

La “avalanche” de la firma de ropa blanca todavía jugó con el doble sentido de la palabra. El menos es más tomó un cambio de rumbo y se convirtió en un sugerente “más es más” en forma de detalles como guantes que combinaban con pantalones de modisto y minifaldas a cuadros o boinas y gorros que parecían llegadas del mañana este.

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Una maniquí luce una creación de Andrés Sardá en el puesta en marcha de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid




Manu Fernandez / LaPresse

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Modelos desfilan con propuestas de la colección de otoño-invierno 2023-2024 del diseñador Andrés Sardá, durante la primera etapa de la 77 impresión de la pasarela Mercedes-Benz Fashion Week Madrid 




chema Moya / EFE







Carta de inclinación a Marruecos

Jorge Vázquez en cambio miró en torno a el septentrión África y allí encontró la inspiración con la que escribió una carta de inclinación a la civilización exótica de Marruecos. Una puesta en espectáculo con grandes palmeras y una pasarela en la que las alfombras bereberes, como si de unas baldosas amarillas se tratasen, señalaban el camino a las modelos.

En el oasis original de Jorge Vázquez hay espacio para vestidos de seda fluídos y estampados con flores, para trajes modisto con patrones muy marcados, y todavía para vestidos llamativos con lentejuelas y plumas. El modista gallego jugó con los estampados de estilo retro setentero y los combinó sin ningún pudor en una colección que cuenta con el apoyo de Bodegas Emilio Moro, una de las más reputadas del país.

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Una maniquí en la pasarela del desfile del diseñador gallego Jorge Vázquez, con un vestido de seda con estampado retro




Eduardo Parra / EP

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Una maniquí en la pasarela del desfile del diseñador gallego Jorge Vázquez con un traje modisto en tono piedra con guantes de cuero rojos




Eduardo Parra / EP

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Una maniquí luce propuestas de la colección de otoño-invierno 2023-2024 del diseñador Jorge Vázquez




chema Moya / EFE







Una Ópera Prima en Madrid

De Marruecos directos a la Ópera Prima de Pedro del Hierro y al iniciación de Tamara Falcó como creativa en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con cuatro modelos de su marca TFP by Tamara Falcó. “Soy muy afortunada. Es una oportunidad única y muy emocionante sobrevenir podido presentar algunos de mis diseños en pasarela de la mano de Pedro del Hierro, tras sobrevenir hecho dos temporadas juntos”, apuntaba minutos ayer del desfile.

Sus diseños convivían con una propuesta de Pedro del Hierro en la que las siluetas dialogaban a través de los colores, las texturas y las formas. Una ristra que, en mujer, presentaba una selección en la que predominaban los looks de indumentaria de tejidos brillantes, lentejuelas, tirabuzón, seda, terciopelo y transparencias; mientras que en el hombre tomó protagonismo la sastrería unido a abrigos y camisas, con siluetas ricas en volúmenes, texturas y color. Singular mención a la facción sonora que acompañó todo el desfile, obra de Lucas Vidal, compositor castellano triunfador de un Emmy y dos premios Goya.



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