Detienen a una mujer en Palma por drogar a un octogenario para robarle

Una mujer de 54 abriles ha sido detenida en Palma por drogar con benzodiacepinas a un octogenario para robarle. Le suministró la droga en un café y, a continuación, le propuso dar un paseo. Una vez fuera de la cafetería, la detenida llevó al hombre hasta un cajero, donde, ya completamente aturdido, sacó pasta de la cuenta corriente y se lo entregó a la ladrona.

El robo de detectó a posteriori de que un allegado de la víctima que vive fuera de Mallorca le llamara para cuchichear con él por teléfono. El allegado quedó muy preocupado al comprobar el mal estado en el que se encontraba el hombre, por lo que llamó a un conocido de la grupo y le pidió que acudiera el domicilio para comprar qué estaba pasando.







Los prospección de los servicios médicos detectaron la droga

El conocido había estado paseando con la víctima por la mañana y en ese momento se encontraba en vistoso buen estado, así que acudió al domicilio para ver si había algún problema. Una vez allí, el testificador indicó que encontró a la víctima mareada y aturdida, tardando en aclarar la puerta y que incluso llegó a caerse al suelo rompiendo enseres como consecuencia de la caída. El amigo avisó al allegado, a los servicios de emergencia y al 091.

Cuando los agentes llegaron a la casa, ya estaban actuando los servicios médicos para tratar a de atender a la víctima. Tras un prospección comprobaron que el hombre se encontraba en mal estado conveniente a una válido intoxicación de benzodiacepinas, lo que obligó a trasladarle a un centro taza para poder recuperarse por completo.







Los agentes al instante sospecharon que la intoxicación fue provocada

En presencia de las sospechas de que la intoxicación pudo ocurrir sido provocada por otra persona, el conocido relató a los agentes de la Policía Franquista que la víctima tenía previsto salir a dar un paseo con la mujer. El asociación de Atracos de la Policía Franquista se hizo cargo de la investigación y comprobaron que, por la tarde, la víctima y la mujer estuvieron en una cafetería del centro de Palma.

Tras destruir el café la mujer le propuso dar un paseo y transcurridos diez minutos el hombre empezó a sentirse mal, perdía estabilidad y no podía caminar. Ese fue el momento que aprovechó la detenida para forzarle a que sacara pasta del cajero. El hombre aseguró a la Policía que recordaba ocurrir estado en el café, pero luego cero más hasta que fue despertado en su domicilio, horas a posteriori, por el amigo de su allegado.

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