Los precios subieron un 0,5% en enero en Estados Unidos, cuando se esperaba un 0,4%, y marca un agudo contraste con la declinación del 0,1% que se registro en el mes inicial. El índice anual se quedó en el 6,4%, una décima por debajo del índice de diciembre (6,5%), pero por encima del 6,2% anualizado que se pronosticó, según la información de la oficina federal de Estadísticas Laborales.
Estos datos representan el séptimo mes consecutivo de caída de la inflación y reflejó de que se va enfriando tras el pico del pasado verano del 9,1%. Sin confiscación, se hace documento que la ruta es complicada y con baches. Además significa que la Reserva Federal (Fed) entienda que su trabajo no ha concluido y que continuará con su política agresiva, que ha llevado a ocho incrementos consecutivos de los tipos de interés desde el pasado marzo, hasta dejar el precio del hacienda en el 4.50-4.75%. Todo apunta que en breve se superará el 5%.
Los precios subieron en el primer mes del 2023 por el incremento del la vivienda, el gas y los combustibles. Si se excluyen los instrumentos más volátiles como la energía y los alimentos, el llamado núcleo del índice de precios del consumo creció un 0,4% de un mes al otro y esto hace que el valencia anualizado se quede en un crecimiento del 5.6% respecto a enero del 2022. La estimación era poco más desaparecido, del 0,3% y 5,5% respectivamente.
Los mercados respondieron con movimientos volátiles, lo que hizo que, de entrada, el Dow Jones se quedara prácticamente plano.
El encarecimiento en el sector inmobiliario computó casi la medio de la subida mensual. Creció un 0,7% y se colocó en un incremento de precios del 7,9% respecto a hace un año. La energía todavía tuvo una contribución significativa, al trepar un 0,2% y un 8,7% respectivamente. El coste de los alimentos subió un 0,5%, con los huevos que siguen por las nubes, y esto equivale a un 10,1% en la comparación anual.
La subida del 0,5% en enero es la veterano que se produce desde octubre, la última señal de que aplastar la inflación hasta el 2% que se marca la Fed como techo ideal no será un camino con un descenso consistente.
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal advirtió la pasada semana que no se podía echar las campanas al planeo pese haberse detectado señales de aminoración de los precios. Esto se debe en parte a que el mercado gremial se muestra mucho más resistente de lo esperado a la política agresiva del parcialidad central estadounidense, y los salarios continúan al encarecimiento.
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