Se desmaya el chófer de un bus Madrid-Bilbao y los pasajeros toman el control: "Pensé que íbamos a morir"

Ocurrió sobre las 22.30 horas del pasado domingo. El conductor de la linde regular Madrid-Bilbao se desvaneció súbitamente sobre el volante y el autobús viajó sin control, de un costado a otro de la autovía, durante algunos cientos de metros por una larga recta. El pánico se desató entre los viajeros, que incluso llegaron a tocar a sus familiares para despedirse. Por fortuna, dos pasajeros tuvieron el temple de dirigirse hasta el puesto del conductor y, “a duras penas”, tomaron el control del autobús.

Los hechos ocurrieron en el kilómetro 213 de la A-1, a la categoría de Madrigalejo del Monte, a 27 kilómetros de Burgos caudal. Según confirman desde la Guarda Civil de Burgos, el conductor perdió la consciencia y el autobús dio varios bandazos. Primero, con destino a el costado izquierdo. Chocó contra la barrera izquierda de la autovía y volvió a la calzada. A posteriori, con destino a el derecho, llevándose por delante varias señales de tráfico.







Momentos de pánico

Los 35 pasajeros que viajaban en el autobús se temieron lo peor: “El hombre estaba tirado sobre el volante, circulando a unos 120 kilómetros por hora. Me puse a silbar, muy nerviosa. '¡Por servicio, que cualquiera coja el mando del autobús, el conductor se ha desvanecido! Estaba segurda de que íbamos a fallecer”, ha indicado Amaia Frau al diario El Correo.

La pipiolo, de 24 abriles, ha señalado que el pánico era tal que algunos pasajeros incluso llegaron a tocar a sus familiares para despedirse. Fue entonces cuando dos de ellos intervinieron, no sin dificultades, según indican desde la Guarda Civil. Los dos hombres trataron de controlar el volante, aunque el conductor continuaba desvanecido sobre el mismo.







A una etapa de servicio

A duras penas, fueron capaces de controlar el transporte y, finalmente, ya con la ayuda del conductor, que recuperó el conocimiento, llevaron el autobús hasta un ámbito de servicio, desde donde alertaron a los servicios de emergencias.

Los servicios sanitarios tuvieron que atender varios cuadros de ansiedad, aunque todos los pasajeros resultaron ilesos. El conductor, por su parte, fue trasladado a un centro váter para su observación. Al parecer, sufrió una indisposición “súbita” que le llevó a perder el conocimiento.

Los 35 pasajeros fueron recogidos en el ámbito de servicio por otro autobús de la compañía Alsa, que les traslado hasta Bilbao. Llegaron de orto, sobre las 3.00, aunque con la sensación de poseer vuelto a manar.

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