Si tienes un perro –o varios– en casa, es más que probable que alguna vez te haya destrozado algún que otro objeto de valencia. Un cojín, una moqueta, un sofá… y, por supuesto, ropa y zapatos. Estos últimos parecen ser el principal objeto de su predilección.
Aunque un perro pequeño cargando a cuestas con una babucha más conspicuo incluso que él pueda resultar jocoso, lo cierto es que este comportamiento puede volverse una costumbre en el can que resulte molesta a los humanos con los que convive. Sobre todo, cuando destroza por completo algún calzado al que tenemos aprecio y que no resulta precisamente crematístico.
Por ello, conseguir que tu mascota deje de morder y comerse tus zapatos pasa a ser un oposición de su aprendizaje. Lograrlo es fundamental para conseguir un perro educado y obediente. Adicionalmente de por su seguridad, pues algunas piezas de los zapatos pueden ser tóxicas o hacer que se atragante o se ahogue. Ahora proporcionadamente, has de enterarse cómo conseguirlo de forma correcta.
¿Por qué mi perro se come mis zapatos?
Los perros sienten predilección por mordisquear todo lo que encuentran a su paso. Forma parte de su instinto y les acompaña durante prácticamente toda su vida. Cuando son cachorros, muerden objetos porque están explorando el mundo, por otra parte de porque les duelen las encías a consecuencia de la dentición. Como adultos, prosiguen con esta conducta porque así ejercitan la mandíbula.
Pero por otra parte, un perro puede dedicarse a morder zapatos por otros motivos. Uno de ellos, asaz global es por aburrimiento. Cuando están solos o les descuido estímulo tanto cognitivo como físico, necesitan cambiar toda esa energía que les sobra en poco. Y, por norma universal, los zapatos suelen estar a su radio y no ser ni muy blandos ni demasiado duros, siendo el valentísimo pasatiempo.
¿Cómo consigo que mi perro deje de comerse mis zapatos?
En primer puesto, deberás ser persistente y decirle que no cada vez que le veas comerse un zapato, así como intentar quitárselo lo ayer posible. No se lo dejes un rato y quieras quitárselo cuando principio a romperlo, pues así no aprenderá que los zapatos están rotundamente prohibidos.
Pero, para ayudarle a combatir el aburrimiento que le ha llevado a hincar el diente en tus deportivas favoritas, tienes que ofrecerle otra alternativa. Aquí puedes escoger entre darle un chirimbolo o mordedor adecuado, o proporcionadamente apostar con él o sacarlo a pasear para que haga examen.
Si optas por un chirimbolo o mordedor, has de escoger uno del tamaño y material adecuado en función de tu mascota. Los de silicona, plástico duro o con sonidos suelen encantarles. Pero incluso puedes ofrecerles otros mordedores duros que por otra parte les ayuden a vigorizar la mandíbula.
Asimismo, apostar con ellos, plantearles algún maniobra de perspicacia o sacarles a pasear les ayudará a entretenerse, abatir los niveles de estrés, sentirse estimulados cognitivamente y derrochar energía sobrante. En última instancia, si el comportamiento persiste, puedes contar con la ayuda de un amaestrador o etólogo canino que te ayude a combatir esta conducta de tu mejor amigo de cuatro patas.
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